Diferencias entre manías y depresión


Gracias a la psicología, tanto para los casos de depresión o de manía , podemos ayudar a las personas que han desarrollado este tipo de enfermedades.

Como hemos podido observar en el articulo anterior, en ambos extremos, depresión y manía, hay una pérdida de la realidad, un no registro de los riesgos, una mala percepción de lo que se es, en la depresión hacia abajo y en la manía hacia arriba. El depresivo siente que no puede con nada, el maniaco siente que todo lo puede.

La palabra maniático se utiliza en general para describir a personas que tienen ciertos hábitos que mantienen de un modo permanente y exagerado. Necesitan tener todo bajo control, y son capaces de percibir cualquier cambio de mínimo por imperceptible que parezca. ¿Quien estuvo en mi habitación?, ¿Quien estuvo en mi escritorio?, son preguntas habituales que los maniáticos suelen formular. No pueden irse a dormir, o tener relaciones sexuales o salir de su casa, sino realizan previamente sus rituales y sin saber que han tomado las debidas precauciones. Estas actitudes se repiten de modo metódico y con una regularidad más o menos extrema según los casos.

Son las típicas personas que son capaces de volver y controlar que han cerrado la llave del gas, la puerta bien trabada, a pesar de estar seguros de haber realizado antes estos rituales. Algunos colocan sus accesorios de tal o cual manera que solamente basta que alguien imperceptiblemente los mueva para que ellos ya comiencen a sentirse incómodos, incomodidad que de no poder deshacer lo sucedido, seguramente se transforma en angustia. Y los psicólogos aseguran que cuando nos estamos refiriendo a un maniático , por lo general que tiene estas actitudes, nos estamos refiriendo a un cuadro de neurosis obsesiva.

Cabe aclarar, que si bien todos podemos tener algunas características de estos síntomas, o pasar por estados maniáticos, eso no quiere decir que padezcamos estas patologías. y por suerte aún para los casos que se hayan desarrollado estas enfermedades, la psicología y la psiquiatría pueden ayudar a una persona a enfrentar y resolver estos problemas. no dude en consultar.