
Sólo un árbol de mango emerge; todo se repite correctamente. En esta semilla diminuta está guardada toda la información que se relaciona con lo que la semilla debe hacer y cómo debe brotar, qué tipo de hoja y cuántas ramas va a producir, en qué árbol tan grande se convertirá, por cuánto tiempo crecerá, qué tan alto crecerá; todo esto debe estar escondido dentro de la semilla. Cuántos mangos, qué tan dulces, si madurarán o no, todo esto debe estar oculto dentro de la semilla. Si todo esto se encuentra oculto solamente dentro de una semilla de mango, entonces cuando llegas al vientre de tu madre ¿no habrá nada latente en tu semilla?
Ahora los científicos están de acuerdo que aún en esta etapa el color de tus ojos debe yacer oculto, que el color de tu cabello debe yacer oculto, que la estatura de tu cuerpo debe yacer oculta, que las posibilidades de salud y enfermedad deben yacer ocultas, y que hasta tu coeficiente intelectual debe yacer oculto; porque sin todo esto ¿cómo te desarrollarías?, ¿y con qué medios? Debes tener un programa que está construido de antemano. ¿Cómo es que ciertos huesos se juntan para formar una mano y otros un pie? Una parte empezará a ver, otra parte empezará a oír. ¿Cómo puede suceder todo esto? Los científicos solían decir que es una coincidencia. Pero la palabra coincidencia no parece muy científica. Coincidencia significa casualidad. Por casualidad, un pie podría empezar a ver y una mano a oír. Mas no parece haber mucha coincidencia; todo parece estar en orden, predispuesto.
La astrología dice algo más científico. Dice que todo está disponible dentro de la semilla. La astrología dice que si estudiamos la semilla, si podemos descubrir el lenguaje de la semilla y si podemos decodificar este lenguaje y preguntarle a la semilla, “¿Cuál es tu intención?”, entonces podremos darle forma también al bosquejo completo de un ser humano. Los científicos ya han empezado a darle forma a tal bosquejo para las plantas. Hasta ahora hemos considerado a la astrología como superstición, como un asunto de fe ciega. Pero si la ciencia da forma a este bosquejo, llegará de hecho a convertirse en astrología; y ciertamente la ciencia ya ha comenzado a darle forma a estos bosquejos.
La astrología declara que si por gracia divina nosotros pudiéramos llegar a conocer el todo, entonces el futuro como tal no existiría. Pero como no conocemos el todo y sólo conocemos un fragmento, lo que no conocemos se convierte en el futuro. Estamos obligados a decir, “Tal vez será así”, porque mucho es desconocido por nosotros. Si se conociera el todo entonces podríamos decir, “Será así”. Y así sería exactamente.
No hay comentarios :
Publicar un comentario