
Una investigación reciente llevada a cabo por Bram Van den Bergh y colaboradores, encontró que la estimulación sexual hace que algunos hombres se pongan impacientes por recibir una gratificación, tenga esta que ver o no con el sexo.
Estos investigadores llevaron a cabo una serie de estudios, donde le mostraban a un grupo de hombres una serie de fotos de mujeres. La primer tanda de fotos consistía en mujeres vestidas, luego venía una tanda de mujeres en corpiño y luego una tanda de fotos de mujeres en bikini. En cada caso, después de ver las fotografías -que actuaban como un estimulo sexual- los hombres se sentían impacientes por recibir una gratificación, así preferían una pequeña gratificación inmediata, como una recompensa económica o incluso una comida antes de una recompensa mayor pero a la que había que esperar.
La conclusión: Pensar en el sexo reduce la capacidad de los hombres de demorar la satisfacción en pos de una satisfacción mayor.
Por supuesto no todos los hombres reaccionaron de este modo. En realidad el grupo de hombres se podía ubicar en una escala de impaciencia por la gratificación, habiendo quienes no veían afectada su capacidad de demorar el placer hasta a aquellos que requerían una satisfacción inmediata de cualquier índole.
Este no es el primer estudio que demuestra que estando “calientes” -no necesariamente en forma sexual- las personas no pensamos bien. Así estudios anteriores han mostrado que persona hambrientas prefieren una pequeña golosina ahora ya antes que esperar una comida más rica en nutrientes y calorías, lo cual es un dato muy importante a tener en cuenta a la hora de hacer dietas.
Vía | PsyBlog
Imagen: Flickr
No hay comentarios :
Publicar un comentario