Cuento: El contador y el pescador


Un contador de los EE.UU. estaba en un muelle de un pueblo costero mejicano, cuando vió llegar a a un pescador a bordo de un pequeño bote. Llevaba varios ejemplares de atún de diferentes tamaños. El contador elogió la abundancia de la faena y comenzó la siguiente conversación:

¿Cuánto tiempo le tomó pescarlos? – Preguntó.

No mucho – dijo el pescador.

¿Por qué no le dedica más tiempo para pescar aún mucho más?

Esta porción ya es suficiente para satisfacer las necesidades de mi familia.

¿Y qué hace el resto del tiempo?

Yo, pues dormir, caminar, pesco un poco, juego con mis hijos, me doy una siesta con mi esposa y salimos todas las tardes a dar un paseo por el pueblo, bebo vino y toco guitarra con mis amigos.

Mire, yo soy un contador y le doy un consejo:

En caso de ocupar mayor tiempo en la pesca, con cuyos ingresos se podría comprar un bote más grande y luego más barcos, y más tarde tener su propia “flota” …

¿Y después? – Preguntó el pescador.

“Podría llegar a ser rico y mudarse a la costa. Podría dormir hasta tarde, pescar solo un poco, jugar con sus hijos, tomar la siesta con su mujer e ir al pueblo todas las noches a beber vino y tocar guitarra con sus amigos”.

No hay comentarios :