Diestros y zurdos no ven el mismo lado bueno a las cosas


Diestros y zurdos no ven el mismo lado bueno a las cosas
A pesar de la asociación casi universal de la derecha con la vida, lo correcto, positivo, y bueno, y de la izquierda con la muerte, lo inadecuado, negativo y malo, descubrimientos recientes demuestran que las personas zurdas mantienen la asociación contraria. Los zurdos se convierten así en un caso crítico en el que las asociaciones conceptuales, fruto de la experiencia sensoriomotora, y las que se apoyan en usos lingüísticos y culturales, se contradicen. Y es que la experiencia sensoriomotora por sí sola es capaz de generar asociaciones conceptuales abstractas. Así lo demuestran diversos estudios recopilados por el profesor Julio Santiago de Torres, del departamento de Psicología Experimental y Fisiología del Comportamiento de la Universidad de Granada, quien ha realizado una revisión bibliográfica sobre el tema, publicada en "Ciencia Cognitiva: Revista Electrónica de Divulgación", informa la Universidad de Granada…

Uno de los últimos trabajos realizados sobre este asunto ha corrido a cargo del investigador Daniel Casasanto (Universidad de Stanford), quien ha descubierto que los zurdos tienden a asociar la izquierda con lo bueno y agradable, y la derecha con lo malo y desagradable, en contra del enorme poder del contexto cultural en que habitan y el lenguaje que utilizan.

LO BUENO Y LO MALO

En uno de sus experimentos, Casasanto presentó a sus participantes un diagrama que representa a un personaje que va a hacer una visita al zoo, y al que le encantan las cebras y cree que son buenas, pero le disgustan los pandas y piensa que son malos. El participante debía dibujar una cebra en el recuadro que representara las cosas buenas y un panda en el que representara las cosas malas.

Los diestros, mayoritariamente, localizaron las cosas buenas en el recuadro de la derecha, mientras que los zurdos las situaron a la izquierda. Curiosamente, sólo el 14% de los participantes pensó que su elección tenía que ver con cuál era su mano dominante.

Seguidamente, para ver si la localización izquierda o derecha era capaz de afectar valoraciones en dimensiones de personalidad abstractas, pidió a otro grupo de participantes que valoraran pares de objetos representados en otro dibujo, indicando cuál de los dos parece más inteligente, más honesto, más atractivo y más feliz. Y en un experimento final, se les pidió valorar qué candidato elegirían para un trabajo, o qué producto comprarían en una tienda.

En todas las tareas, los diestros tendieron a valorar mejor al objeto de la derecha, mientras los zurdos favorecieron al de la izquierda. Por lo tanto, apunta el profesor de la UGR, "estos resultados demuestran que las experiencias sensoriomotoras, en este caso la mayor facilidad y fluidez de interacción con uno u otro lado del espacio, son suficientes para generar asociaciones estables entre dimensiones concretas como el espacio y conceptos de un alto grado de abstracción, como la bondad, inteligencia u honestidad".

Estos datos aportan una de las primeras demostraciones claras de que la experiencia sensorio-motora puede ejercer una poderosa influencia sobre la conceptualización de incluso nuestras ideas más abstractas.

UN MUNDO EQUIVOCADO

Como explica el profesor Santiago, "toda persona zurda tiene a menudo la sensación de haber nacido en un mundo equivocado. Desde el diseño de las tijeras hasta el de los teclados de ordenador, todo está pensado para los diestros. El que los zurdos sean capaces de adaptarse bastante bien a estos usos manuales contrarios a su naturaleza indica un primer dato interesante que a menudo se pasa por alto: la diferencia en habilidad motórica entre la mano dominante y la no dominante existe, sin duda, pero está lejos de ser grande".

De hecho, apunta el investigador, "las diferencias de velocidad y precisión entre mano derecha e izquierda que se suelen encontrar no van más allá de un 10%. Además, la mano izquierda puede entrenarse hasta altos niveles de ejecución, como sucede en el caso de los músicos o mecanógrafos. Esto contrasta con el uso intensivo de la mano derecha en más del 90% de las tareas que caracteriza a una persona diestra promedio".

Julio Santiago recuerda en su artículo que la vinculación de la derecha y la izquierda con los sistemas simbólicos de las culturas del mundo "es profunda, y alcanza a casi todos los aspectos de la vida. Así, derecha e izquierda se asocian respectivamente con lo aristocrático y el pueblo llano, lo masculino y lo femenino, lo sagrado y lo profano, lo bueno y lo malo. Estas asociaciones, finalmente, controlan aspectos de la vida tan variados como las posiciones en que se entierran a los muertos, la distribución del espacio en casas e iglesias, las posiciones en que se sientan hombres y mujeres en la mesa o en el templo, la mano elegida para saludar, para jurar, para comer o para asearse.

Además, apunta Santiago, "incluso el vocabulario de los lenguajes está también repleto de manifestaciones similares como, por ejemplo, la palabra "siniestro" que deriva de "sinister", "izquierda" en latín.

Psicoterapia de pareja


Toda pareja sella su relación por medio de acuerdos y pactos inconscientes, que pueden llevar a un desarrollo de la pareja o, por lo contrario, pueden producir absolutas repeticiones de modelos primitivos.

Algunas parejas repiten ciegamente, sin dejar lugar a la creatividad, necesaria en todo vínculo saludable. La repetición exagerada se produce por duelos no elaborados, secretos familiares u otras situaciones del pasado que se instalan en el vínculo presente y causan sufrimiento.


La psicoterapia de pareja puede brindar el espacio para que "el niño herido" se exprese y se calme, y para que de ahí en más pueda volver al presente a reencontrarse y crecer en conjunto.


Uno de los objetivos de la psicoterapia de pareja, es que se produzca el encuentro entre las dos personas en conflicto. Para eso, cada uno debe conectarse con lo que siente y no quedar "enganchado" con hablar del otro. Lo más común es actuar como jueces y pretender que sea el otro el que cambie.

La causalidad suele así ser circular: cada uno adjudica al otro las claves de su sufrimiento. Con la ayuda de un profesional, es posible que se genere una apertura, donde cada uno muestre sus necesidades y, sobre todo, tome conciencia de su parte en el conflicto, saliendo del rol de víctima “pobrecito yo”.


El noviazgo y el matrimonio son un terreno propicio para la emergencia de viejas heridas que llevamos dentro y que generalmente, no aparecen antes de estar en pareja. Dolores no expresados en la infancia (el niño herido), salen a la luz en nuestras reacciones cotidianas frente a la pareja actual e impiden una verdadera relación íntima con el otro.

En muchas ocasiones, los dos integrantes de la pareja están reclamando a su padre o madre desde su propia escena infantil.


Salir de los estereotipos que se repiten inconscientemente y dejar de acusar al cónyuge de todo lo malo, implica abrirse al conocimiento de sí mismo y del otro con sus diferencias (ya no está el otro idealizado de la etapa del enamoramiento).

Posibilitar el encuentro inédito entre los dos y animarse a transitar un nuevo terreno de desarrollo potencial. Ese es el desafío para muchas parejas en crisis, que aprovechan las mismas como lo que realmente son: una posibilidad de cambio y crecimiento.

¿Son importantes las caricias?


Las caricias son indispensables para la subsistencia y el bienestar psicológico, son algo así como el alimento que nutre nuestra vida emocional y afectiva.


Cuando faltan en grados extremos al comienzo de la vida, aparece un fenómeno fatal denominado marasmo, que lleva a la muerte del sujeto provocada por la carencia afectiva.

La necesidad de reconocimiento persiste durante toda la vida, si bien hay un punto que marca una diferencia fundamental entre niños y adultos. Los niños sólo pueden recibirlo de su medio, en principio el familiar y luego el escolar y el grupo de pares. Los adultos por su parte pueden auto-suministrarse caricias cuando no las obtienen del entorno, pueden -por ejemplo- decirse a sí mismos que son buenas personas. Lo óptimo, más allá de la edad, es poder dar y recibir caricias adecuadas en un intercambio equilibrado con el ambiente.

Hay varios tipos de caricias, que se clasifican según cuatro criterios:

1. Por su influencia en el bienestar: adecuadas o inadecuadas

2. Por la emoción que invitan a sentir: positivas o negativas

3. Por los requerimientos para darlas o recibirlas: condicionales o incondicionales

4. Por el medio de transmisión: físicas, verbales, gestuales o escritas

Estas a su vez pueden combinarse entre sí.

Existen diversos prejuicios negativos en torno a este tema, siendo común encontrar gente que no considera adecuado dar, aceptar y pedir caricias positivas y rechazar las negativas. En realidad estos prejuicios no tienen fundamento que los sustente, siendo lo óptimo para el bienestar psicológico dar, aceptar, pedir y darse caricias positivas y rechazar las negativas.

Las caricias son tan importantes para los seres humanos que cuando no tenemos caricias positivas podemos buscar negativas, ya que esto es preferible a la ausencia de las mismas, lo que sería homologable a la falta de reconocimiento.

Es un ejercicio aconsejable detectar nuestras principales fuentes de caricias. Para esto deberá pensar en las personas más allegadas que suelen suministrarle reconocimiento y afecto.

1. Ubique por orden de importancia a las tres personas que actualmente son su principal fuente de caricias.

2. Piense si la relación es recíproca, es decir, si recibe en una medida similar a la que da

3. Imagine que pierde la primer fuente de caricias (la persona que ocupa el primer lugar en su lista) ¿Cómo la reemplazaría? ¿Y si faltaran también las otras?


Es importante tener varias fuentes de caricias positivas y darlas es el camino más directo y seguro para conseguirlas. Si usted realizó el ejercicio, entonces tiene un motivo para darse una caricia positiva, y felicítese por haber invertido su tiempo en su propio bienestar y crecimiento personal.

Ruptura de pareja: ¿aferrado a tu ex?


Superar una ruptura emocional no es tarea sencilla, pero hay algunas claves que se pueden tener en cuenta para poder hacer más llevadera la situación y lograr no obsesionarse con una relación que se ha quebrado.

Consejos en caso de ruptura de pareja

- Si se ha tomado la decisión de terminar la relación, es normal que por un tiempo se piense en la persona que ha estado presente tal vez durante varios años, pero hay que ser fuerte y seguir sosteniendo la situación por más que la tristeza sea el sentimiento que más describa el estado de ánimo. Más adelante, esta constancia dará sus ventajas.

- Hay que ser racional y pensar que algo mejor deparará el destino. Pensar en alguien que no vale la pena es perder el tiempo.

- Realizar algún deporte o tener alguna actividad que distraiga el pensamiento es la mejor ayuda para no pensar en la ex pareja.

- No es buen momento para estar solo. Hacer planes con amigos o familiares es una muy buena alternativa para no aferrarse a un recuerdo que ya no está.

- Recuperar la autoestima es la clave para comenzar de nuevo de manera sana. Si no se puede superar sola este momento, buscar ayuda profesional o asistir a grupos de autoayuda en donde gente con un problema similar pueda dar su testimonio ayuda a sentirse comprendida y acompañada.

- Hay que aceptar los sentimientos, pero sin dejarse dominar por ellos. Tener la mente clara a pesar del dolor y frustración que provocan una ruptura es vital para estar centrada para lograr una recuperación.

- Sentir culpa sobre lo que no funcionó hará que no se deje el recuerdo del ex en el pasado.

- Intentar replantearse las prioridades que se tengan. Si no se está conforme con el trabajo, con ciertas actitudes de la personalidad o del físico, es buen momento para intentar un cambio e innovar. Todo esto será positivo y ayudará a recuperar la autoestima perdida.

Muchas relaciones de pareja son complejas. “Hay veces en que el vínculo afectivo es muy grande, pero los dos miembros de la pareja saben que la relación ya no funciona.

Deciden alejarse, pero al tiempo intentan de nuevo estar juntos y tampoco funciona.

Esta reincidencia a veces da resultados porque hay amor y ambos ponen de su parte para que todo vaya mejor, pero no es lo que lamentablemente ocurre en la mayoría de los casos. No siempre las segundas oportunidades son benéficas y volver a fracasar erosiona mucho más la autoestima de ambos.

Hay que ser muy cuidadoso y analizar por qué han decidido separarse y seguir manteniendo la idea aunque sea dolorosa y difícil por el bien del futuro de ambos”, sostiene la psicóloga uruguaya Mayte Formoso.

Cuando las mujeres dicen que han pasado una buena noche


Existen mujeres que aseguran que una buena noche de sexo depende más que nada de la preparación anterior. Es decir, un buen vino, una buena comida, y la intención y la actitud de complacer al otro bastan. Luego, sólo hay que dejarse llevar.

Otras dicen que lo que prefieren es un hombre que sepa hacerse cargo de la situación. Así como en el tango, donde el hombre guía a la mujer para que ella se luzca. Es decir, el hombre debe saber ser firme pero sin dejar de ser un caballero, hacer que la mujer se sienta más mujer pero sin dejar que ella tome el control. La lucha escondida de poder parece ser algo divertido.

Muchas mujeres juzgan una buena noche de sexo a partir de cuánto ellos se han esforzado en complacerla. Es necesario un trabajo previo, por así decirlo. Besos en la oreja y en la nuca, besos por todas partes, susurros, suspiros y caricias. Todo lo que parece accesorio es lo que en realidad hace la diferencia de una buena noche de sexo con otra que se prefiere olvidar.

A decir verdad, no sólo depende de qué mujer se trate sino también de en qué momento se encuentren . Una misma mujer puede querer una cosa un día pero de seguro, al día siguiente, pretenderá otra cosa distinta. Un día amabilidad y delicadeza, al día siguiente arrancar las ropas y hacerlo sobre la mesada de la cocina. Sí, nunca puede saberse lo que ellas quieren.

Hacerse desear, esa parece ser otras de las claves. Muchos dicen que la histeria es lo que hace girar al mundo y esto es aplicable al sexo. Caricias y besos que excitan hasta lo insoportable y aún así esperar un poco más antes de entrar en el sexo propiamente dicho. Es el juego de quién espera más, quién puede resistir más tiempo. Parece ser que es una buena herramienta para asegurarse una mujer satisfecha al terminar la noche. También es posible que ella se aburra y se vaya. Siempre hay que correr riesgos.

Ser espontáneo. El mejor sexo llega cuando menos se lo espera. Cuando los dos están excitados sin otra razón que estar uno cerca del otro, y no esperar hasta llegar al cuarto sino hacerlo ahí mismo.

Saber interpretar el ritmo. Para muchas mujeres, gran parte de llegar a un orgasmo depende del ritmo. Comenzar de forma lenta y suave y luego acelerar e intensificar. Se debe sentir a la pareja, interpretar lo que la pareja necesita en el momento preciso. Muchas mujeres se quejan del sexo automatizado, como una máquina. Es necesario que los hombres estén atentos y con todos sus sentidos alertas para los cambios de ritmos, posiciones y sensibilidades.

También hay que decir que muchas mujeres no se animan a decir lo que las hace sentir mejor, y muchas veces es difícil para los hombres adivinarlo. Un par de palabras o un pequeño movimiento de la mano pueden hacer toda la diferencia.

Conclusión

La conclusión que se puede sacar de todo esto es que no existen dos mujeres iguales que le satisfagan exactamente las mismas cosas.
La solución: perder los miedos, despojarse de los tabúes y mucho diálogo.
Preguntar qué es lo que más le gusta, probar cosas nuevas, experimentar y, sobre todo, intentar complacerla.
Y cuidarla

¿Por qué se acaba el amor? ...Sepamos cuáles son los factores de riesgo


A juicio de la sicóloga Pilar Sordo, luego de un tiempo de estar juntos, algunas parejas comienzan a descuidar esos detalles pequeños que alimentan diariamente el amor. Dan por sentado que ese sentimiento sublime lo portan consigo y no hacen ningún esfuerzo por cuidarlo.




“¿Me amas?��?, pregunta la mujer a su marido, mientras prepara la cena.
El esposo, sin despejar los ojos de la TV, asiente con la cabeza.

La mujer vuelve a la carga y él contesta: “Si no te amara no estaría contigo��?…
Ella replica: “Entonces, ¿por qué no me lo dices más a menudo?…lo necesito…

El diálogo no es extraído de una película ni de una obra de teatro. Puede ser parte de una escena cualquiera de la vida cotidiana y refleja lo que pasa, cuando una pareja, imbuida en la rutina diaria, deja de detenerse en los detalles, en esas cosas sencillas que alimentan y enriquecen el amor.

Antes de casarse los novios se deshacen en atenciones. El llega con su mejor sonrisa, flores o chocolates a visitar a su amada, quien se ha preparado toda la tarde para verlo. Cuando suena el timbre la novia corre a arreglarse el pelo, a pintarse los labios o a echarse perfume. No deja nada librado al azar.

Cuando se casan, los matrimonios suelen mantener estas dinámicas durante el primer año, pero poco a poco los hábitos van cambiando, dejan de seducirse y la magia empieza a desaparecer. Las parejas dan por sentado que el amor está intacto y que no es necesario alimentarlo. He ahí el grave problema, porque ese sentimiento sublime termina por acabarse, asegura la sicóloga Pilar Sordo.

“La primera razón de que por qué se termina el amor, es porque no hay conciencia de que el amor es algo que se debe alimentar. Cuando se asume que el amor es un sentimiento que lo tengo en mí y, por ende, no lo debo cuidar, no se hace nada para protegerlo. No se logra entender que este sentimiento es como una planta que requiere alimentación y cuidado diario��?, sostiene la especialista.

Según la profesional esto le suele ocurrir más a los varones. “A los hombres les cuesta entender que el amor es algo cotidiano. Cuando logran el objetivo de que la mujer se enamore de ellos, de ahí para delante dejan de alimentarlo. La mujer es un poco más consciente de que debe cuidarlo��?, afirma



Necesidades emocionales

La otra causa comprobada que propicia que el amor llegue a su fin es cuando uno de los miembros de la pareja no tiene conciencia que debe satisfacer sus necesidades emocionales. Se las guarda, no las exterioriza y llega un minuto en que no puede más, revienta y el sentimiento se daña.

“Por harto tiempo algunas parejas no hablan de lo que necesitan y no les gusta, no reclaman. Entonces, cuando por alguna razón determinada se les colma la paciencia con el otro, esos detalles estallan y el amor es lo que primero que se resiente, porque hay mucha rabia acumulada��?, señala la sicóloga.

Agrega que la otra razón importante que gatilla el problema, es no entender en el seno de la pareja que el amor muta, cambia con el tiempo.

“Cuando no se entiende que el amor como sentimiento también se modifica con el tiempo, facilita que éste llegue a su fin. Las parejas atribuyen que dejaron de amar, porque

Nunca es Tarde


Nunca es Tarde

Los científicos afirman que el mejor aprendizaje es el que se adquiere en la infancia, pero no niegan que sea imposible aprender algo nuevo a cualquier otra edad. De hecho estamos siempre aprendiendo algo, ya que no podríamos vivir en una sociedad si no lo hiciéramos.

Claro que el aprendizaje adquirido en la infancia se logra con mayor facilidad y no es igual al aprendizaje que logran los adultos mayores, pero éstos tienen una ventaja que los favorece, la mayor motivación para aprender.
Juanita, que vive en El Salvador, tiene 81 años y gracias al plan de alfabetización de la Organización no gubernamental intervenida del municipio salvadoreño de San Pedro de Nonualco; decidió matricularse para aprender a leer y escribir, después de haber vencido todos sus prejuicios y temores.

De niña casi no tuvo la oportunidad de ir a la escuela; solamente dos de sus ocho hermanos pudieron acceder siendo niños a recibir una educación formal, porque su padre era alcohólico y todos debían ayudar para mantener la casa.

Juana estaba convencida que no podría aprender debido a su edad avanzada y además temía que se burlaran de ella; pero lo hizo y ahora, cuando va al banco, está orgullosa de poder firmar como lo hacen los demás y de no tener la necesidad de pedir ayuda para hacer otros trámites.

Recuerda su breve experiencia en la escuela primaria, lo mucho que le costaba memorizar y ahora le parece imposible poder hacerlo.

Lo que le entusiasma a Juana es aprender cosas nuevas, porque eso es lo que la ayuda a tener una ilusión para seguir viviendo.

Actualmente está cursando el tercer nivel de educación para adultos, donde aprende a contar, a hacer cuentas, a elaborar pan y pasteles y a bordar.

Hace tres años que Juanita es feliz con este proyecto y se siente orgullosa de los conocimientos que adquirió durante todo ese tiempo.

Esta persona es un ejemplo viviente de que la edad no es un obstáculo cuando existe una motivación firme.

Pero eso no es todo, porque ni bien comenzó a estudiar, pudo contagiar su entusiasmo a sus dos hijas Ana y Angélica, que tienen 57 y 45 años respectivamente, quienes aceptaron el desafío, ya que debido a la precaria situación económica de la familia, mientras fueron chicos, de los doce hermanos solamente los varones pudieron ir a la escuela.

De esta forma también Ana y Angélica aprendieron a leer y a escribir. Al principio sólo acompañaban a su madre a los grupos de lectura pero luego quisieron tener la misma oportunidad y esperaban con impaciencia la hora de ir a clase.

Estas tres mujeres trabajan como vendedoras y ahora se sienten más seguras cuando realizan sus transacciones, es más difícil que las engañen, pueden calcular sus costos y enterarse de los valores de mercado sin tener que depender de nadie.

Juana tiene algunos problemas en la vista, sin embargo para ella esto no es un motivo para perder el entusiasmo y está planeando comprarse unos lentes nuevos.

Es evidente que las mujeres, si tienen una oportunidad, son capaces de trascender cualquier condición: pobreza extrema, la responsabilidad de tener hijos pequeños con padres ausentes, limitaciones físicas, falta de educación etc.

Cuando muchos piensan que a su edad todo se termina resulta que todavía existen cosas que pueden empezar, no solamente para desenvolverse mejor en la vida, sino para crecer, evolucionar y sentir entusiasmo por la vida, que tiene siempre algo que ofrecer, sin excepción a todos. Sólo se requiere saber mirar y atreverse a enfrentar el desafío sin miedo.

La actitud de Juanita, no solamente la benefició a ella, también influyó en su ambiente cuando dos de sus hijas respondieron al estímulo que significó su ejemplo.

Las personas extraordinarias no son solamente poco comunes por hacer lo que otros no hacen, sino por convertirse en inspiraciones para aquellos que necesitan que alguien los motive para despertar y tomar conciencia de sus posibilidades.

Fuente: http://psicologia.laguia2000.com

El secreto de las parejas exitosas


¿Satisfaces las necesidades emocionales de tu pareja?

Se suele decir que los matrimonios se hacen en el cielo, pero eventualmente, cada uno, en tiempo y forma, deberá bajar a tierra. La atmósfera de la luna de miel gradualmente disminuye, en intensidad y pasión, debido a otras prioridades que comienzan a demandar nuestra atención.

Esas miradas apasionadas, gradualmente son reemplazadas por ceños fruncidos. Las estrellas en sus ojos dejan de brillar con tanta fuerza, y los intentos de conversaciones íntimas son interrumpidos por los llantos del pequeño intruso.

Tú descubres, como casi toda pareja de casados ha descubierto en algún momento, que ese sentimiento conocido como “amor romántico” debe ser alimentado por un continuo proceso que consiste en encontrar las necesidades emocionales de cada integrante.

¿Qué es una necesidad emocional?

Una necesidad emocional es un deseo que cuando es satisfecho proporciona sentimientos de felicidad y plenitud extremos. Si este deseo no es satisfecho, puede generar infelicidad y frustración.

Se puede decir, en consecuencia, que cuando una pareja encuentra las necesidades más importantes de cada integrante, entonces éstos estarán tan felices y contenidos el uno por el otro, que lograrán experimentar el amor apasionado. La duración del amor o del enamoramiento, asimismo, está directamente relacionada a la satisfacción de estas necesidades emocionales.

Pero, lamentablemente, todos tenemos distintos tipos de necesidades emocionales, y aunque ambos integrantes tuvieran las mismas necesidades emocionales, las prioridades de cada uno pueden ser distintas.

Por ejemplo, el amor y el romance para la mayoría de los hombres son sexo y recreación; para la mayoría de las mujeres, en cambio, son afecto y conversaciones íntimas. Ahora, si un marido y su mujer se disponen a pasar juntos una noche de recreación, entonces la demostración intensa de afecto, acompañada de profunda conversación, conducirá naturalmente a la satisfacción sexual.

¿El resultado? Amor apasionado, dado que las necesidades emocionales más importantes de ambos están completamente saciadas.

Prolongar el enamoramiento

Cuando dos personas se enamoran, de verdad, ocurre que ambas encuentran en la otra una forma de satisfacer sus necesidades emocionales, y la única forma de permanecer enamorados, mucho después de la luna de miel, es seguir mimando esas necesidades emocionales.

El primer paso para toda pareja es identificar cuáles son las necesidades emocionales más importantes de ambos; aquellas que pueden hacer de ustedes las personas más felices y contenidas del mundo.

La mejor forma de hacerlo es sentarse, tomar una hoja de papel, y anotar lo que te gustaría que tu pareja haga y no haga, y aquello que crees te llevaría a la felicidad extrema. Una lista, de al menos cinco de tus necesidades emocionales más importante, ordenadas según orden de prioridad, será adecuado para comenzar. Cuando ambos hayan terminado, intercambien las hojas de papel.

Ahora que ambos saben lo que pueden hacer por el otro, en vistas de ser la pareja casada más feliz y contenida, sólo queda aprender a reconocer de modo eficiente las necesidades del otro.

El grado de pericia que ambos adquieran para encontrar las necesidades más importantes del otro podrá ser medida por la intensidad de la llama del amor y la pasión en tu matrimonio.

Cómo ubicarnos en el amor


Al plantearnos una nueva relación, cada persona lo hace en función de sus experiencias, de la trayectoria vital recorrida a lo largo del tiempo. Para algunas será la primera vez, quizás otras tengan un historial de relaciones que no han madurado, o tal vez, tras una larga relación, echamos de menos volver a tener complicidad, cariño y caricias de alguien cercano. Cualquiera que sea el caso, antes de implicarnos de nuevo en una relación íntima, e involucrar también a otra persona, es importante saber bien de dónde se viene, dónde se está y adónde se quiere llegar...

Analizaremos de dónde se viene, revisando todo aquello que aprendimos de cada experiencia amorosa. De todo en la vida se aprende, tanto de las buenas como de las malas vivencias. Probablemente se haya sacado en claro lo que no se quiere volver a experimentar de ninguna manera, y también los buenos momentos por los que merece la pena estar en pareja.

La mejor forma de cerrar una historia pasada es asumir, en la medida de lo posible, la responsabilidad de lo ocurrido: si fue por algo provocado por nosotros, para no repetirlo y cambiar los comportamientos necesarios; y si fue algo que tuvimos que aguantar, para asumir la responsabilidad de no haber cortado a tiempo, de no haber dicho lo que queríamos, de habernos olvidado de nosotros mismos, o de no habernos cuidado suficientemente, permitiendo así que ocurrieran ciertas cosas más veces de las justificables. De esta manera podremos recuperar el control de lo que sucede en nuestra vida afectiva sin quedar a disposición de la voluntad de otros. Cuando en una relación no podemos ser nosotros mismos, es mejor pasar página cuanto antes. Hay mucha gente maravillosa a la que merece la pena conocer, y es también responsabilidad propia convertirse en esa persona con la que los demás quieran estar.

Conocer dónde estamos suele resultar más sencillo, probablemente nos identifiquemos con alguna de las siguientes situaciones:

Buscando a la persona amada
Disfrutando de la persona amada
Sufriendo a alguien
Dejando a alguien
Recuperándonos de una relación
En compañía de uno mismo
Al estar ubicados sabremos hacia adonde queremos llegar en una nueva relación.

Crisis de pánico...Siento que se me acaba el aire.


La crisis de pánico se define como la aparición de episodios espontáneos de intenso miedo o malestar, que son acompañadas de múltiples síntomas; entre ellos, temor a morir, infartarse, desmayarse o volverse loco, sudoración, palpitaciones, náuseas, temblor y sensación de ahogo. Este mal afecta al 2 a 3 % de la población adulta.




“Iba caminando por la calle, y de pronto sentí que se me acababa el aire, ¡me empecé a ahogar!... El corazón me palpitaba a mil, ¡sentía que me iba a morir!��?…
Esta es una de las situaciones o testimonios más frecuentes de quienes han vivido o experimentado alguna vez una crisis de pánico, mal que en la actualidad afecta aproximadamente al 2 a 3% de la población adulta.

Según explica el médico siquiatra, Dr. Roberto Amon, la crisis de pánico se define como la aparición de episodios espontáneos de intenso miedo o malestar, que son acompañadas de múltiples síntomas; entre ellos, temor a morir, infartarse, desmayarse o volverse loco, sudoración, palpitaciones, náuseas, temblor y sensación de ahogo. “Es importante mencionar que las crisis deben ser espontáneas para diferenciarlas, por ejemplo, de las fobias, que también son crisis pero de angustia asociadas a la exposición de una situación temida, como por ejemplo una fobia a un animal o a volar��?, aclara el especialista.

Cualquiera puede sufrir de pánico
El siquiatra precisa que cualquier persona puede experimentar alguna vez en la vida una crisis de pánico, pero para que se transforme en un verdadero trastorno, se requiere que estas crisis se presenten de manera repetida en el tiempo, y la persona experimente temor a presentar nuevas crisis y preocupación acerca del significado de las mismas. También van asociadas a cambios conductuales como, por ejemplo, evitar realizar algunas actividades. “Por ejemplo si la crisis se presentó mientras la persona practicaba deporte, muy pronto comienza a evitar realizarlo para no verse expuesta a repetir la experiencia��?, explica.
Sobre el origen o causas de esta crisis sicológica, el profesional indica que no se conoce la causa última de este trastorno, pero se sabe que afecta 2 a 3 veces más a mujeres que a hombres, principalmente, a separados o divorciados. La edad de inicio habitualmente es entre los 25 a 30 años, y es más frecuente si uno es familiar de primer grado de una persona con pánico, y si sufre algunas enfermedades físicas como epilepsia y enfermedades tiroideas. “Es muy importante mencionar que antes de hacer el diagnóstico de un trastorno de pánico se debe descartar la presencia de alguna enfermedad o condición médica que la explique como, por ejemplo, algún trastorno cardiovascular o el uso de alguna droga o sustancia��?, señala.
Tratamiento
Según el Dr. Amon, el tratamiento especializado para quienes padecen de crisis de pánico, involucra en muchos casos el uso de medicación específica, especialmente antidepresivos con efecto antipánico y psicoterapia de orientación cognitiva conductual, que permite identificar y modificar aquellos factores que gatillan o perpetúan la presencia de los síntomas, como la mala interpretación de sensaciones corporales normales o ciertas creencias disfuncionales.

“La duración completa de la terapia es de al menos 1 año, pero muchos pacientes quedan asintomáticos en pocas semanas. Los resultados a largo plazo con la terapia apropiada son muy alentadores, lográndose la remisión completa de los síntomas en más del 90% de los pacientes��?, asegura.

Agrega que si este cuadro no se trata adecuadamente, puede limitar severamente la calidad de vida de los pacientes, ya que tienden a reducir progresivamente sus actividades por el temor a sufrir nuevas crisis. “En este sentido hemos visto a pacientes que están confinados en su habitación sin poder salir solos de su casa?