Las claves cerebrales de la genialidad


Las claves cerebrales de la genialidad

Pocas horas después de morir, en abril de 1955, el cerebro del Premio Nobel Albert Einstein fue recuperado cual trofeo, trozado en 240 lonjas y guardado en jarros con líquido preservante. Desde ese momento, sólo un grupo selecto de científicos fue autorizado para pesarlo, medirlo y observarlo en sus más mínimos detalles. Todos los instrumentos existentes se usaron para estudiar este órgano, con la esperanza de poder descubrir las claves de su genialidad. Recién en 1999, algunos de los investigadores revelaron ciertas diferencias entre el cerebro del gran físico y los de otras personas. En el caso de Einstein, le faltaba un surco específico en una zona de la corteza cerebral responsable del pensamiento matemático. El hallazgo sugiere que esta ausencia, con seguridad, le permitía dedicar más conexiones neuronales a sus habilidades matemáticas…

Este episodio retrata la obsesión de la humanidad por conocer las bases neurológicas de las personas que destacan por una inteligencia superior o de los niños que son especialmente dotados en lo intelectual.

Todos quieren conocer cuál es el circuito cerebral maestro, que permite a algunos elegidos gozar de la fama de ser un gran matemático, un escritor inmortal o un filósofo sin par. Pero todo indica que no existe una clave única. Serían varios los factores que se combinan en la cabeza del autor de una obra, la que no sólo debe ser destacable, sino que representar un cambio radical de paradigma para la humanidad. Algo por completo excepcional.

LA COMBINACIÓN PERFECTA

Los diversos estudios revelan que en los genios existe una amalgama de creatividad, talentos y habilidades. Y aunque la mayoría de las personas se considera afortunada con poseer uno o dos de estos elementos, la ciencia hoy apuesta a que tener algo de los tres es más la regla que la excepción.

Las habilidades, en el sentido de las cosas que aprendemos a hacer bien, son las más extensamente estudiadas, porque son vistas como algo común que se adquiere con la práctica. Un estudio reciente advierte que se requieren 10 mil horas de ejercitación para poseer una habilidad.

Tras ese tiempo, las imágenes cerebrales de -por ejemplo- un guitarrista profesional, muestran que las áreas de la corteza motora encargada del movimiento de los dedos ha crecido a un tamaño mucho mayor que la de alguien que no toca este instrumento. Y la diferencia crece aún más cuando se empieza a practicar más joven.

LA PARADOJA DE LOS TALENTOS

Respecto de los talentos, son atributos que observamos en niños que rápida y espontáneamente desarrollan habilidades al nivel de un adulto experto. Esto sucede en disciplinas como las matemáticas, lenguaje, música o en destrezas espaciales, como la geografía. Lo habitual es que se inicie tan temprano como en la época preescolar.

Pero lo curioso de los talentos es que muchas veces se asocian a niños con cierto déficit como autismo o dislexia. Algo que sorprende, ya que al contrario de lo que uno esperaría, la inteligencia tiene poco o nada que ver con ser talentoso.

Los investigadores sugieren que los talentos inusuales en un área podrían representar una compensación a problemas que existen en otra.

En un estudio publicado este año, se observó que niños con talentos artísticos, que dependen del hemisferio derecho del cerebro, presentaban con mucha frecuencia problemas de dislexia y otras dificultades del lenguaje, las que están relacionadas con el hemisferio izquierdo.

Este es el caso de muchos creadores, como Leonardo da Vinci o el mismo Einstein. La explicación que se propone es que el cerebro normal funciona en permanente tensión y equilibrio entre sus dos hemisferios. Cuando uno de ellos presenta algún déficit, entonces deja de actuar como contrapeso del otro, gracias a lo cual el que no tiene problemas se desinhibe y expresa en plenitud sus capacidades, con resultados extraordinarios.

Esto ha llevado a plantear que estos niños con problemas de aprendizaje deberían ser animados a desarrollar sus talentos ocultos a su máxima capacidad, en lugar de forzarlos a corregirse por medio de entrenamientos especiales.

Otra característica de los talentos es que la balanza se inclina claramente hacia la naturaleza, es decir, se nace con ellos. Esto, porque en estudios de gemelos idénticos que han sido separados desde muy pequeños, cuando uno presenta determinado talento, el otro también lo tiene. Lo que sólo puede explicarse por la fuerza de los genes que comparten.

En el caso de las habilidades, por el contrario, lo que cuenta es el ambiente. Esto es, el entrenamiento y la perseverancia.

LA DESIGUAL CREATIVIDAD

Las personas tienden a verse a sí mismas como sin creatividad, por lo general, porque no tienen dotes literarias, no pintan o no cantan.

Lo anterior hace referencia a un reconocimiento formal. Por ejemplo, pintar tan bien como para ser llamado a exponer en una galería de renombre o ganar un premio literario. Pero esto corresponde más a una mirada social o económica de este atributo. Desde el punto cerebral, la creatividad no es sólo una forma diferente de actividad mental, sino que también está presente en todos los seres humanos.

Para los sicólogos existe una creatividad del día a día o habitual y otra que es destacada o eminente.

En el primer caso se deben cumplir dos criterios: que algo sea original o nuevo y que, además, sea significativo, es decir, que comunique algo a los demás.

Resolver un problema en el trabajo, manejar la dificultad que pueda tener un niño, lograr encontrar el camino de regreso tras perderse en una excursión o hacer un atractivo plato a partir de una despensa escasa, son ejemplos de esta creatividad habitual.

Pero la tendencia es no percibir estas acciones como creativas: las personas las llaman "arreglárselas" o "ser ocurrente". Pero en definitiva, es creatividad, un estilo cognitivo esencial para la vida, una capacidad fundamental para sobrevivir.

Nos permite adaptarnos a las circunstancias cambiantes de la vida o con ella podemos modificar estas circunstancias cuando es necesario.

Esta habilidad incluso impacta en la salud de las personas: flexibilidad, improvisación y la habilidad de tener nuevas perspectivas para ver la vida -todos rasgos de este tipo de creatividad- se asocian a una mayor longevidad.

También se ha visto que muchas actividades creativas mejoran la salud. Numerosos estudios muestran el éxito en la sanación de personas a través de la musicoterapia, dramaterapia y escritura libre, entre otras.

RECONOCIMIENTO SOCIAL

A diferencia de la importancia individual que tiene la creatividad diaria, la de tipo eminente o destacada es una actividad que nuestra cultura promueve y reconoce como significativa. Para ello entrega premios y concede honores, muchas veces con dinero.

Un atributo que se pensaba, según la disciplina en que se destacaba, residía más en un hemisferio cerebral que en otro. Hoy, esto se ha desechado y se sabe que en estas personas, la creatividad utiliza al cerebro de manera integral.

Al medir la actividad cerebral, se ha visto que las personas creativas registran una menor intensidad mental al resolver los problemas, respecto del promedio de la población.

Para explicar lo anterior, los investigadores proponen la teoría de la eficiencia, sugiriendo que estas personas no utilizan áreas del cerebro que son irrelevantes para resolver problemas. Además, tienen la capacidad de pensar y procesar en forma más ordenada la información.

Uno de los hallazgos más recientes que explican la creatividad está en el estudio de las personas sinestésicas. Son quienes al pensar en un número, ven un color. O una nota musical se asocia a un olor.

La explicación es que en ellos, un gen que ordena la poda de ciertas vías nerviosas está mutado y no cumple con su papel. Entonces, los sentidos quedan entremezclados y producen estos accidentes perceptivos. La sinestesia es más frecuente en ciertas familias, de artistas habitualmente.

UNA LARGA HISTORIA DE CREENCIAS TEJIDA EN TORNO A LOS GENIOS

En tiempos del Imperio Romano surge la palabra genio, suerte de entidad divina mágica que se suponía vivía en los muros del estudio de los artistas como literatos o poetas.

En ese tiempo, el genio era una especie de asistente que ayudaba a la persona a dar forma a su creación y era responsable del resultado de su trabajo.

En el Renacimiento, el hombre pasó a ocupar el centro del Universo y ser él mismo la fuente de inspiración divina. La genialidad era premiada con la fama y, en ocasiones, la riqueza.

Con el desarrollo de la ciencia se empiezan a buscar explicaciones materiales a la genialidad.

Se la asocia a un mayor coeficiente intelectual y un mayor tamaño de la cabeza, lo que con el tiempo se descartó.

Por otra parte, el estudio del cerebro de Eisntein reveló que lo crucial es el mayor tamaño de ciertas áreas cerebrales.

La excentricidad y ciertos problemas mentales, como la bipolaridad, cuentan también como facilitadores de la genialidad.

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Somos lo que pensamos


Según la sicóloga Pilar Sordo, somos el fruto de lo que pensamos, y ello determinaría nuestra forma de sentir, y a su vez nuestra forma de actuar. “Si yo pienso que soy fea porque así lo aprendí cuando niña, entonces me voy a sentir fea y voy a actuar con actitud de fea, esto produce que el resto me vea como tal y esto refuerza el circuito��?, explica.




Hay quienes sostienen que nuestras mentes trabajan en cierta forma como computadoras. Nuestros cerebros serían el "Hardware" o disco duro y lo que nos decimos o pensamos los "Software" o programas.

En palabras simples, la Mente es como un computador, y son los pensamientos los que condicionan y programan la mente.
Está claro que nadie puede pensar por nosotras; cada una es dueña de los propios pensamientos, sólo una puede pensar por sí misma, lo que nos indica que somos ¡nuestras propias programadoras!

Lo anterior da cuenta entonces que estamos capacitadas para Programar la mente en forma positiva y constructiva, y de ahí la importancia de tener un pensamiento positivo para construir nuestra vida.

Los modernos investigadores científicos que estudian la Mente coinciden en lo relevante que resulta que una misma a diario piense en positivo y erradique los pensamientos negativos de la mente.

Eso sí, están convencidos que no basta repetirse todo el día "me siento mejor y mejor". Se requiere de una actitud mental previa para que el autoapoyo dé resultado.

Hay actitudes mentales que favorecen o no las ideas positivas. Para comenzar hay que sacarse de la cabeza frases del tipo: “yo no puedo��?, “eso es imposible para mí��?, “a mí siempre me va mal��?, “es que yo he sufrido tanto en la vida��?. Porque quien vive de los recuerdos del pasado carece de futuro, quien piensa que no podrá, tiene razón, no podrá; quien repite que siempre le va mal, seguirá mal; y quien habla que ha sufrido tanto en la vida, va a seguir sufriendo en su vida.

Estas actitudes mentales negativas marcan

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Educando nuestras emociones


Educando nuestras emociones

La tristeza, el miedo, la furia y el odio son alteraciones pasajeras del ánimo, pero son intensas, van acompañadas de cambios en tu cuerpo y te provocan efectos involuntarios como expresiones faciales, temblor, sonrojo, sudoración, respiración agitada, dilatación de las pupilas y aumento del ritmo cardíaco. Pero si sabes educar estas emociones, pueden convertirse en una de las mejores armas para alejarte del malestar y llevarte a la felicidad, porque todos tenemos la capacidad de trabajar con nuestra inteligencia emocional, sólo necesitamos percibir nuestras emociones, comprenderlas, expresarlas y canalizarlas en nuestro beneficio…

Enriquece tu salud y tu trabajo

Cuando logras dominar tus emociones, mejora tu salud física y mental, dice el profesor de Psicología de la Universidad de Málaga y experto en inteligencia emocional, Pablo Berrocal. Pero, ¿cómo lograrlo? Sigue estos tres pasos:

1. Evalúa tu nivel de inteligencia emocional. Pregúntate si expresas bien tus emociones o las reprimes, si sabes aprovecharlas para potenciar aspectos positivos como tu creatividad y capacidad de decisiones, si comprendes tus emociones confusas como los celos o la vergüenza.

2. Aprende a vivir tus emociones. Siente profundamente la alegría y la felicidad, pero también el estrés, el enojo y el miedo, y demuéstrate que puedes canalizarlas hacia algo positivo como la habilidad para darle fortaleza a los demás en una situación muy difícil, al comunicar malas noticias o al escuchar a los demás cinco minutos más. Esto mejorará tu relación con los demás y aumentará los aspectos positivos de tu trabajo, sobre todo en situaciones de estrés.

3. Intuye cómo se sienten los demás. Para mejorar tus relaciones interpersonales, trabaja en intuir cómo se sienten los demás. Recuerda que con lo que hacemos y dejamos de hacer, todos regulamos las emociones de los demás, todos los días y de forma involuntaria.

Las emociones más profundas

Lo que hace que elijas lo que quieres, tomes decisiones, busques soluciones y te movilices siempre son conflictos relacionados con tus emociones más profundas como el miedo, el amor y la adicción, según la psicóloga Patricia Martínez, experta en Psicoterapia Psicoanalítica.

El miedo. Una de las emociones más nocivas es el miedo al futuro, a la soledad y a la inseguridad económica.
El amor. Es nuestra mayor aventura emocional, y la dependencia hacia nuestra pareja y el miedo a su rechazo o abandono atentan contra nuestra estabilidad.
La adicción. Otra fuerte emoción es la esclavitud ante ciertas ideas o conductas no deseadas que repetimos y de las cuales no podemos liberarnos.

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Sobreviviendo al estrés en la familia


Sobreviviendo al estrés en la familia

Presionados por largas jornadas de labor y viajes a lugares distantes, unos y, por el desempleo y la falta de recursos para subvenir a las necesidades básicas, otros, todos en general van cayendo paulatinamente en situaciones de estrés.-

Se inicia como un estado de cansancio que, poco a poco, se convierte en permanente; podríamos llamarlo un cansancio crónico. Posteriormente, se sumarán ideas pesimistas y sentimientos agresivos; un estado habitual de irritabilidad caracteriza a los adultos, estado que se generaliza al grupo familiar: niños llorones y pedigüeños; adolescentes distraídos, siempre de mal talante, fastidiados en todo momento; ancianos quejosos, protestones, hipercríticos, irritables, insomnes.-

Ante este panorama que se realimenta como un círculo vicioso, los adultos se van sintiendo superados por todas y cada una de las situaciones; no encuentran salida, se sienten acorralados, exigidos, presionados. En este momento, al cansancio crónico y al estado de irritabilidad, se le va sumando un ligero estado depresivo que, con el correr del tiempo y la no modificación de la realidad individual, laboral y familiar, puede instalarse como un cuadro de depresión claro y definido.-

¿Qué hacer, cómo salir de la encrucijada? En el mejor de los casos, estos adultos damnificados por condiciones del medio podrán consultar al médico. Muchos otros, recurrirán a la automedicación porque carecen de tiempo para concurrir a la consulta o no cuentan con cobertura médica. Otros, buscarán mejorar su estado de ánimo ingiriendo alguna bebida alcohólica o, soñando con un cambio casi mágico por obra de la suerte, apostarán en la variada oferta de juegos de azar.-

La automedicación con antidepresivos, euforizantes, estimulantes, energizantes, etc.; el refugio en el alcohol o en los juegos de azar, son el primer paso hacia la instalación de una conducta de descarga de ansiedades e impulsos insatisfactorios. De algún modo, se obtiene gratificación a través de estas conductas y, por eso mismo, se vuelve a ellas una y otra vez hasta que se transforman en adictivas. Estas conductas serán el ejemplo detonante, desde el ámbito familiar, para inducir las adicciones y la violencia social en los niños, adolescentes y jóvenes, mientras los ancianos continuarán transitando su último trayecto, cada vez más solos.-



Desde un punto de vista integral en la búsqueda de un adecuado nivel de calidad de vida, una planificación de actividades preventivas requiere la identificación de:

a) Las situaciones perjudiciales o influencias negativas habituales.-

b) Los factores ambientales que ayudan a las personas o grupos a resistir tales situaciones e influencias.-

c) Los factores ambientales que debilitan la resistencia de las personas a tales situaciones e influencias.-

Todo esto permitirá lograr un equilibrio de fuerzas y factores y la reducción de la intensidad en las presiones perjudiciales. Paralelamente, tanto desde las esferas gubernativas como desde las organizaciones de la sociedad civil, hay que facilitar a la población que reciba ayuda para encontrar formas sanas de enfrentar situaciones, influencias y presiones negativas, aumentando su capacidad de reacción saludable a futuro.-

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Los besos que ellas aman


Los besos que ellas aman

Para la mayoría de los hombres, el beso es nada más que el inicio de la antesala que conduce al sexo. Para las mujeres, en cambio, el beso en sí es un acto de suma intimidad, con un sinfín de variantes y significados.

Por eso, convertirte en un maestro del arte del beso, a sus ojos, podría ser una tarea más que difícil. Pero es una tarea que vale la pena realizar, cuyos beneficios pueden tener incidencia directa en el destino de una relación.

Éstas son 14 técnicas diferentes de besos -en las que la mayoría de los hombres no reparan-, y que pueden ser la mejor munición para "enloquecerlas".

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Duele ser rechazado


Duele ser rechazado

Los seres humanos somos notablemente sociales. Desde que nacemos el instinto de gregarismo, de ser parte de un grupo social, forma parte de nuestros códigos genéticos y de los sentidos de conservación.

Podemos sentirnos rechazados o discriminados por razones de raza, género, edad, nacionalidad, sexo, religión o por otras condiciones políticas, económicas y sociales. Asimismo, nos podemos sentir excluidos por nuestros compañeros de estudio, trabajo e inclusive dentro de nuestras familias por hermanos, padres o hijos o por el propio cónyuge cuando se presenta la separación en la pareja. En todos estos casos el sentimiento que se experimenta es de minusvalía y dolor.

En una investigación realizada en la Universidad de California en los Estados Unidos se determinó que el rechazo produce la misma reacción en el cerebro que el dolor físico. Los investigadores utilizaron tomografías cerebrales de individuos para observar los cambios del cerebro que se activaban durante una situación de rechazo o discriminación. Los sujetos participaban de un juego de pelota electrónico con dos personas más que en realidad eran figuras animadas y controladas por la computadora, pero se les decía que eran personas en otras computadoras conectadas a distancia. En el juego, de pronto, los otros dos "jugadores" decidían dejar fuera a la persona real o se burlaban de ella. La tomografía estableció que el área del cerebro, de la persona discriminada, que se iluminaba y movilizaba era la asociada hasta ahora al dolor físico.

Esto demuestra que el "dolor del alma", el dolor psicológico, sacude al organismo igual que el dolor físico.

Cuando una situación de rechazo se hace presente, el proceso de reacción y sanación de esta herida psicológica se da prácticamente igual al de una herida física.

Si este rechazo incluye odio e ira se agravará el dolor, tal y como si una herida física se infectara.

Si se evade este dolor con el alcohol o las drogas es como si una herida física o una enfermedad sólo se trataran con calmantes y no se aplicaran curas y medicamentos. Las consecuencias serían que la herida o el padecimiento físico no se aliviarán.

Igualmente sucederá si asumimos la misma actitud ante el dolor psicológico.
Si nos deprimimos o nos aislamos ante un dolor mental, psicológico, el sistema inmunológico se debilitará y surgirán otras enfermedades.

Debemos asumir la sanación psicológica utilizando nuestra autoestima y el poder de nuestra mente para superar los obstáculos buscando, por supuesto y hasta donde podamos, apoyo en familiares y amigos.

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La Postergación


La Postergación

Las excusas permiten aliviar la culpa cuando no se llevan los proyectos a la acción, cuando se pierde el dominio de uno mismo y faltan las fuerzas y la confianza para persistir en los propósitos.

Aunque los propios objetivos sean lo que más se anhelan, la mayoría suele ceder ante la tentación y los abandona. Es así como todas las buenas intenciones parecen desaparecer por cualquier circunstancia que resulta más cómoda o placentera.

Se postergan así los proyectos para más adelante, con el convencimiento de que en cualquier momento se llevarán a cabo y se hace de esta conducta una forma de vida.

Las justificaciones son muchas: no tengo tiempo, tengo mucho trabajo, estoy deprimido, no tengo dinero, todo me sale mal, voy a fracasar, mejor no innovar; y así se deja pasar el tiempo esperando un momento mejor, que no llega nunca.

Más fácil que renovarse es seguir siendo siempre igual, aunque se esté a disgusto, porque todo cambio implica un riesgo, un desafío y un esfuerzo para vencer la inercia.

Para decidirse a actuar, en lugar de postergar la acción, es necesario comprometerse con un proyecto y cumplirlo, ser fiel a uno mismo, tener una convicción firme y no renunciar a lo que se anhela.

El que posterga tiene la ilusión de que las cosas tal vez se resuelvan solas, mágicamente, sin ninguna intervención personal.

Se puede sentir que no se está preparado para la acción y temer el fracaso, y no ser capaz de enfrentar la opinión de los demás por estar pendiente de lo que piensan.

Postergar es una forma de eludir un problema y creer que es necesario esperar el momento justo que generalmente no llega nunca. Tendría que adelgazar, hacer ejercicio, cambiar de trabajo, casarme, tener un hijo, todos deseos que están en el congelador esperando para realizarse.

La mayoría de las cosas en esta vida no se pueden postergar indefinidamente, porque el tiempo pasa y así también pasan las oportunidades de llevar los proyectos a la acción.

Todos tenemos el hábito más o menos desarrollado de postergar para más adelante lo que tendríamos que hacer ahora.

Lo mejor es darse cuenta de todas las cosas que se están postergando, en el trabajo, en la casa, en la relación de pareja, en la familia, en todas las cosas y poner hoy mismo manos a la obra, haciendo una lista y siendo capaces de comenzar a cambiar de a poco desde ahora.

Una buena manera es empezar imponiéndose pequeñas metas y cumplirlas; y de esta manera se irá incrementando la motivación para el cambio y para adquirir confianza en uno mismo.

Hay parejas que no se deciden a tener hijos porque están convencidas que aún no es el momento, que por supuesto nunca llega.

Desean ser los mejores padres, tener la mejor casa y el mejor de los hijos; el más sano, el más lindo e inteligente, que no le falte nada, que sea feliz y perfecto. Quieren controlar todo y asegurarse así cualquier contratiempo.

Así, van pasando los años, y esa perfección anhelada nunca se alcanza, porque siempre falta algo para que ese escenario ideal para recibir al hijo esté completo.

La obsesión por la perfección hace que los proyectos no se cumplan, porque nada es perfecto y lo único que necesita un niño es amor, cuidado y dedicación.

Se puede empezar a cambiar deshaciéndose de todas estas manías de ser perfectos, aflojando esas estructuras rígidas, tirando todo lo que no usan más, desprendiéndose de lo viejo y animándose a ser capaces de iniciar un camino nuevo; porque cambiar es esencialmente comenzar a pensar de manera diferente.

Fuente: http://psicologia.laguia2000.com

¿Cuál es mi vocación, para qué sirvo?


Se viene marzo, período en que se debe decidir qué carrera elegir. Es una elección importante y una apuesta a futuro, frente a la cual suelen haber más dudas que certezas. Lo ideal es tener una vocación clara, pero con frecuencia muchos jóvenes ni siquiera saben que implica el concepto. Una psicóloga educacional aclara el tema y da claves para tomar la mejor opción.




En los próximos días los medios y la publicidad nos inundarán con mensajes sobre el futuro académico. Pero por más información y ofertas que haya en el entorno, lo crucial es saber qué quiere uno hacer con su vida. Es clave antes de elegir una opción académica el tener claro cuáles son nuestras habilidades y qué actividades laborales calzan con nuestra personalidad y afinidades.

El dilema es en espacial complejo para jóvenes, quienes a veces ni siquiera tienen un desarrollo o madurez emocional suficientes como para tomar una decisión académica con proyecciones.

Algunos tienen definida cuál es su vocación y con ello el puzzle educacional resuelto, otros en cambio aún no han identificado con certeza su perfil vocacional. Incluso no faltan quienes se preguntan qué es vocación, llegando a pensar que simplemente no la tienen y sintiéndose a la deriva, sin saber qué rumbo tomar en los estudios y en el futuro mundo laboral.

La psicóloga educacional Catalina Valenzuela explica qué es la vocación: “La vocación tiene que ver con la motivación, deseo o interés de realizar una actividad o tarea cuando aún no se han adquirido las habilidades o competencias necesarias para realizarla, tiene que ver con un proyecto que se relaciona con mi desarrollo personal, donde se pueden canalizar las motivaciones e intereses que han aparecido a lo largo de mi desarrollo��?, afirma la especialista y académica de la Universidad De Las Américas.

Tanto los padres como los jóvenes se preguntan si a los 18 años se tiene la madurez y desarrollo suficientes como para determinar cuál es su vocación.

La psicóloga Valenzuela responde: “En general, los alumnos de esta generación están bastante confundidos y con ideas muy vagas de lo que quieren hacer el resto de su vida o qué habilidades concretas tienen. Es complejo que un adolescente tenga claridad absoluta sobre qué quiere hacer con su vida, en parte, por que están en pleno proceso de consolidación de su identidad y en parte, por que tienen una idea superficial e idealizada de sus motivaciones e intereses��?, señala la Coordinadora Académica de la Escuela Psicología, Campus La Florida, de la UDLA.

Cómo elegir bien

Si no se tiene claridad ni certezas respecto de la vocación, existen otros criterios a considerar que también son válidos para elegir qué estudiar.

“Como primer elemento es importante tener claro qué habilidades y competencias he desarrollado, es decir, saber para qué soy bueno, pero en lo concreto. No puedo pensar que soy bueno trabajando con personas, si mi único acercamiento ha sido reuniones sociales o trabajos escolares, es muy distinto trabajar en equipo con otros a ser sociable. Como segundo elemento es necesario reflexionar sobre cómo me proyecto como persona, trabajando en qué y con quiénes, haciendo qué cosas. En tercer lugar, creo importante aterrizar las propias capacidades, tomar conciencia de cuales son mis limitaciones y cuales mis fortalezas y con ello tomar una decisión vocacional que justamente permita que mis fortalezas se destaquen y mis debilidades se atenúen��?, aconseja la psicóloga educacional.

Cuando se terminan los plazos de matrícula y las dudas persisten algunas personas optan por cualquier carrera, casi por descarte, con tal de no pasar el año sin hacer nada y pensando talvez que con el tiempo le tomarán el gusto a la carrera elegida. Este apresuramiento no es aconsejable, en opinión de la profesional.

“Si la persona tiene clara el área donde quiere desempeñarse y está en la duda entre un par de carreras, a veces es recomendable que ingrese al mundo universitario y opte por una de las dos para que tenga un conocimiento más real de lo que está esperando. Si decide cambiarse, es altamente probable que pueda convalidar ramos y con ello no haber perdido el año. Sin embargo, si la confusión es muy grande, es decir, le gustan carreras de áreas muy distintas, es recomendable que se tome un tiempo para tomar la decisión habiendo investigado y conociendo concretamente qué hacen los profesionales de las áreas que le gusten y que tome una decisión con conocimiento de causa. De lo contrario es altamente probable que se decepcione de su elección y termine perdiendo el año y con una carga de frustración y desmotivación importante��?, advierte la psicóloga educacional Catalina Valenzuela.

Por último la especialista se refiere a la alternativa de no estudiar, mientras no se tenga claro en qué se quiere ganar la vida. “Esta es una muy buena opción, siempre que se haga un trabajo dedicado para tener la certeza de la carrera que voy a seguir. Lo anterior significa investigar e indagar en las carreras o las áreas que me interesan. Si voy a tomarme un año sólo para pensarlo, sin hacer ningún ejercicio concreto por mejorar mis opciones de decisión, lo más probable es que finalizado el año tenga las mismas dudas que en un principio��?, sostiene la psicóloga educacional.

Fuente: http://www.consumer.es

Amor a la distancia


Amor a la distancia
Mantener relaciones afectivas cuando se está lejos no es fácil, menos aún perdurar el romance y proyectarlo en un compromiso mayor. Internet o el teléfono ayudan, pero también confunden y no suplen el contacto cotidiano. La psicóloga Pilar Sordo orienta y da respuestas sobre cómo acercar y cuidar a tu ser amado en estas circunstancias.




Dicen que la distancia es el olvido o que “amor de lejos es amor de pendejos��?. Tantos otros argumentos se esgrimen para afirmar que las relaciones a distancia tarde o temprano sucumben.

Tu propia experiencia o la de amigas te podrá corroborar esta máxima, pero así también hay amores que logran superar esta barrera y perdurar en el tiempo. Cuál es el secreto, qué marca la diferencia entre un amor que se esfuma con los kilómetros de otro en iguales circunstancias pero que crece en el tiempo.

La respuesta no es sencilla, tampoco hay fórmulas para garantizar el éxito de este tipo de relaciones afectivas. Pero las siempre oportunas palabras y consejos de la psicóloga Pilar Sordo dan luces y aclaran el camino de este oscuro panorama; de aquel del hombre o mujer que tiene a su ser amado físicamente lejos.

“En esta época de verano es frecuente que parejas se encuentren y luego tengan que mantener un amor a distancia, también ocurre que parejas que han estado juntas durante todo el año experimentan por primera vez el desafío de vivir un amor estando lejos físicamente��?, dice la especialista. Es que durante la época estival este tipo de relaciones se dan con más frecuencia.

Si bien la sociedad tiende a desacreditar o menospreciar un amor a distancia, la psicóloga y autora de “Viva la diferencia��? tiene una postura más positiva. “Hay muchas teorías que probarían que es muy difícil o casi imposible mantener y hacer crecer una relación con estas características, sin embargo creo que dependiendo de los estados de madurez esto sí se puede vivir y además en forma positiva��?, opina la psicóloga sobre un aspecto clave para el éxito de este vínculo afectivo marcado por la lejanía física. Para la profesional la madurez de la pareja será determinante sí pretenden superar este escollo.
“Mientras más jóvenes sean los involucrados, más dificultades tienen para poder vivir la distancia, ya que se requiere tener la capacidad de cultivar y aprender a estar con el otro sin estar físicamente con él o con ella��?, señala la profesional.

Cómo entonces se debe relacionarse con el ser amado en esta difícil circunstancia. “Hay que aprender a hablar por teléfono, a cuidar al otro (a) a la distancia y dejar los temas importantes para hacerlo personalmente. El chat puede ser un arma de doble filo en la solución de los conflictos, ya que se interpretan los tonos del mensaje y eso puede inducir a errores en la comunicación��?, advierte la profesional sobre las ventajas y problemas que otorga el Messenger.

Fidelidad e independencia
Ante lo reiterado del refrán “ojos que no ven corazón que no siente��? surge la pregunta sobre si se puede ser fiel, también si es legítimo o no pedir lo mismo al ser amado.

Según esta reconocida psicóloga la fidelidad y la independencia son relevantes para cultivar la relación. “Se deben comprometer a la fidelidad y a cuidarse en la distancia. Sobre todo es fundamental que ambos tengan proyectos propios, cosa que no necesiten desesperadamente estar con el otro. Así se comparten los momentos buenos cuando se están juntos y las parejas que tienen éxito en este tipo de relación son las que saben valorar y aprovechar cuando están juntos y a su vez son capaces de continuar con sus proyectos a la distancia��?, propone.

Por último la psicóloga Pilar Sordo llama a superar este obstáculo con decisión y reitera lo importante de la madurez de cada uno para seguir unidos, aunque sea físicamente separados. “Para vivir un amor a distancia hay que evaluar que el amor no sólo es un sentimiento, sino que además es una decisión. Y esa decisión se de

Morderse las uñas


Morderse las uñas

El morderse las uñas es un mal hábito que tienen más de un 30 % de los adolescentes y algo más del 5% de los adultos que consiste en la costumbre de mordisquear, desgastar o comer las uñas con los dientes de forma habitual.

CAUSAS

El morderse las uñas es un síntoma de situaciones de estrés o ansiedad por diversas situaciones y por ello en la adolescencia suele tener su punto culminante. Al ser un acto reflejo, no es consciente y por ello es difícil de sustraerse a esta hábito ante diversas situaciones de ansiedad, produciendo el astillamiento y adelgazamiento de las uñas con un problema de estética evidente y a veces con lesiones infecciosas en los labios (verrugas, herpes, etc...), presencia de heridas y levantamiento de la piel periungueal en forma de padrastros que duelen y se infectan.

Las consecuencias, además de las infecciones, son estéticas en las manos, los labios y a veces en los dientes que se pueden ver alterados en su forma.

TRATAMIENTO

De forma doméstica se intenta poner tiritas en los dedos para impedir el acceso de los dientes a las uñas, o aplicarse esmalte de uñas con sabores amargos. Con estos remedios si se consigue concienciar a la persona implicada puede ir mejorando el proceso.

Hoy en día se utilizan métodos odontológicos, que mediante el uso de una placa a nivel de los molares se limita la unión de los dientes incisivos superiores e inferiores y se impide la mordida de la uñas (no se cierra la mordida), lo cual comienza a cambiar el hábito condicionado de ansiedad - morder uñas, ante la imposibilidad de hacerlo.

Este método junto con el tratamiento del estrés y/o ansiedad, inclusive profesionalmente (psicólogo) consigue solucionar la mayor parte de los casos.

No es un tratamiento largo ya que en 4 a 6 semanas el tema puede estar resuelto si luego se mantiene un apoyo en el comportamiento. A las 12 semanas el aspecto estético de las uñas llega a estar completamente normalizado

Fuente: http://psicologia.laguia2000.com/