¿Dónde está la brújula?


¿Dónde está la brújula?

Un "propósito" es un plan, una intención en la vida o un objetivo. A nivel empresarial se denomina misión o proyecto. Siempre tenemos propósitos y sin darnos cuenta están incluidos en cada cosa que hacemos.

La naturaleza, de hecho ha establecido distintos propósitos a los seres vivientes como el de procrear y conservar la especie. La humanidad tiene siglos tratando de vivir en armonía y en paz aunque los designios y objetivos de los violentos nos hayan llevado a la guerra tantas veces.

Como personas tendríamos que asumir un propósito en nuestra vida. Algunas personas lo encuentran desde muy temprano y están conscientes de lo que quieren ser o a qué se van a dedicar, también hay quienes van por la vida sin saber lo que quieren, y tienen como filosofía el "cómo vaya viniendo vamos yendo". La mayoría reconoce algún propósito y tratan de alcanzarlo, sin embargo aceptan que las circunstancias nos pueden hacer cambiar nuestras metas.

Cuando se encuentra un propósito en la vida las personas se sienten más seguras y por supuesto le encuentran significado a lo que hacen, sintiendo una gran satisfacción y felicidad. Ejemplos de esto son los personajes históricos como Simón Bolívar que nos legó la libertad o la Madre Teresa de Calcuta cuyo propósito fue ayudar a los más pobres y enfermos, o personalidades como Walt Disney quien sigue dando alegría y fantasía a los niños o Bill Gate, cuya tecnología en el campo de la computación transformó al mundo.

La realidad nos lleva muchas veces a ocuparse en lo que sea para pagar las cuentas, levantarnos muy temprano, estar todo el día bregando, trabajar en los quehaceres de casa, dormir extenuados para recomenzar al día siguiente, o sea: Sobrevivir.

La verdad es que sin un propósito de vida puede ser que se resuelva el problema económico trabajando, pero la insatisfacción no. El vacío seguirá allí. A la larga no nos dará satisfacción.

Es muy importante preguntarse en qué somos capaces o cuáles son nuestras habilidades y aptitudes, que es lo que nos gusta, que nos apasiona, una vez que nos respondamos, veremos claro cual es nuestra causa de vida: Sea altruista, científica, deportiva, artística, tecnológica, literaria, o simplemente ser feliz y hacer felices a los demás. Una vez que definamos nuestro propósito de vida debemos trazarnos, metas y objetivos para cumplirlo y trabajar en ese sentido. El propósito no necesariamente tiene que ser el mismo toda la vida, pero si debemos tener uno invariablemente a lo largo de la vida. Así nunca vamos a perder la brújula y sabremos, al menos, hacia adonde vamos.

Fuente: http://www.revistabuenasalud.cl/

Pensar o escribir sobre las cosas o personas de las cuales nos sentimos agradecidos nos aumenta la felicidad


Pensar o escribir sobre las cosas o personas de las cuales nos sentimos agradecidos nos aumenta la felicidad

Ese sentimiento que hace estimar el beneficio de un favor recibido y a corresponder de alguna manera es la gratitud.

Agradecer y dar las gracias se encuentra asociado al reconocimiento, a la lealtad, al cariño, a la amistad e íntimamente vinculado a la solidaridad, la satisfacción y la felicidad.

Las personas que están concientes y aprecian haber logrado lo que querían y practican el agradecimiento de forma cotidiana son más felices, optimistas y poseen una autoestima elevada.

Mientras las ciencias de la salud dirigen sus investigaciones hacia las enfermedades y patologías de las personas, es decir los elementos negativos, la psicología positiva se ocupa de estudiar la felicidad y las virtudes humanas, como el buen humor, el optimismo y emociones como la alegría y el amor.

La gratitud es una emoción que se produce al reconocer los beneficios recibidos y es parte fundamental del bienestar personal.

Solamente pensar o escribir sobre las cosas o personas de las cuales nos sentimos agradecidos nos aumenta la felicidad. Y hacerlo, dar las gracias a otros seres o a la Divina Providencia, nos incita a apreciarnos, sentirnos serenos, en paz, contentos y dichosos.

Las personas creyentes le piden a Dios muchas cosas y algunos hacen promesas de sacrificios sí se les cumple lo solicitado. Otras, rezan porque se han dado cuenta del poder de las oraciones. Algunos simplemente no creen en un ser supremo.

Nosotros queremos invitarlos, que cada días desde hoy hasta la Navidad o el año nuevo, antes de dormir, cada noche le den las gracias mentalmente a quienes ustedes quieran o a sí mismos, a Dios, a los santos, a su amor, a sus seres queridos, a sus amigos, a sus compañeros de trabajo, por alguna causa o razón que les haga retribuirles. Gracias por estar vivos, por estar acompañados, porque alguien les quiere, por compartir el amor, por su familia, porque no le hayan robado, por tener empleo, por poder dormir, por tener una cama, una moto, un carro, un regalo, por lo que ustedes quieran. Cuando lo hagan, obviamente pensarán en dos cosas: Una, la razón por la cual se sienten agradecidos. Otra, a quiénes deben agradecer.

Luego, hagan su agenda, escriban unas notas de agradecimiento y busquen a las personas que lo merecen y entréguenselas. También, lo pueden hacer verbalmente y si procede, den un abrazo y un beso, sea el caso. En cuanto a la Presencia o Dios, creemos que la mejor forma de recibir es darle las gracias por todo lo que nos ha dado. como lo cantaría Mercedes Sosa: "Gracias a la vida. que me ha dado tanto.", de Violeta Parra.

Fuente: http://www.revistabuenasalud.cl/

La dependencia


La dependencia

Desde la década de los 50 se han publicado varios cientos de tesis y sigue sin haber una definición clara. En términos generales, dependencia conlleva un tono peyorativo. Si se aplica a un adulto es sinónimo de inmadurez.

DEFINICIÓN

La Dependencia se relaciona con debilidad, pasividad, inmadurez, sobretodo característico de mujeres, niños y personas desadaptadas. Muchos autores insisten en la distinción entre dependencia normal, apropiada a las circunstancias y dependencia patológica. El ser humano por ser social, es dependiente porque es algo imprescindible y útil.

También se concibe la dependencia como incapacidad de resolver problemas propios de la edad, lo contrario que madurez: saber hacer lo que corresponde a la edad. En psicología se concibe un concepto de dependencia muy cercano al de inmadurez, lo cual significa que en la medida en que seas independiente serás maduro y autónomo. Hacen falta tres tipos de independencia para ser maduro:

Independencia moral: criterios personales como guía de conducta.
Independencia social: no ser demasiado dependiente del cariño de los demás, saber buscar trabajo (En nuestra sociedad cada vez menor).
Independencia económica: Saber buscarse la vida (También cada vez menor).
¿ CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LA DEPENDENCIA ?

Según una teoría, la dependencia es el resultado de la supergratificación del niño, o de todo lo contrario, de una gran frustración por un cambio brusco en la infancia como la pérdida de la madre. Esto genera una incapacidad de resolver problemas propios de la edad.

La teoría de las relaciones padres- hijos dice que la superprotección paternal predice la dependencia en la adolescencia, y que el autoritarismo hace que desarrolle obediencia, al ser los padrea quienes deciden por ellos también serán dependientes.

También hay que ser cauto con exigir al niño conductas independientes no propias de su edad y para las cuales no está preparado porque provocaría un descenso de su autoestima, complejo de inferioridad y por tanto búsqueda de apoyo (dependencia).

EFECTOS DE LA DEPENDENCIA EN LA CONDUCTA SOCIAL

Son personas que percibieron no ser queridas en su infancia (no tiene porque ser real, hay padres que no saben manifestarlo) y que han aprendido que hay que dar mucho para recibir algo a cambio. En las relaciones, estas personas toman una actitud pasiva, dejan que los demás tomen las riendas de su vida. Tienen una necesidad excesiva de que les orienten. Está demostrado que piden más ayuda de lo normal, por lo que suelen resultar un poco pesados. También son más perceptivos porque al necesitar más de los demás, también necesitan comprenderles más.

La dependencia esté asociada a numerosos trastornos:

Depresión: Están muy relacionados, aunque no está clara cual de las dos es la causa de la otra, probablemente la dependencia que se origina antes.
Fobia a la escuela: En niños muy dependientes se da pánico al momento de separación de la madre para ir a la escuela.
Agorafobia: Son personas que dependen de los demás para salir a la calle.
Alcoholismo: Los alcohólicos se hacen muy dependientes.
Consumo de sustancias: El opio es el que genera más dependencia psicológica.

Fuente: Eroski Consumer

Ser optimista o pesimista es sólo una cuestión de actitud


Ser optimista o pesimista es sólo una cuestión de actitud

Las relaciones personales son bien importantes para nuestra salud integral. La mayoría de nueEnlacestras complicaciones físicas, energéticas y, hasta espirituales, surgen de sentirnos desconectados de las personas significativas en nuestras vidas. Es terapéutico mantener relaciones sanas; la necesidad de sentirnos amados es universal. Fomentar relaciones nutritivas con nuestros seres queridos es una misión que todas compartimos. Queremos inspirar, influenciar y motivar positivamente a nuestros allegados a transformar sus vidas, en sus ciclos de cambios. Es bueno preguntarnos: ¿Soy yo esa persona nutritiva que respalda, apoya, escucha, acepta, respeta, confía y se gana la confianza de las personas que la rodean? A continuación te ofrecemos una guía de capacitaciones internas para ser persona "nutritiva":

1- Ser consciente de ti misma:
Saber quién eres, qué quieres, qué piensas, qué sientes y con qué intenciones te acercas a los demás.

2- Superar tu espíritu crítico, conciencia de víctima, negativismo:
Desplaza de tus relaciones los juicios, los resentimientos, la competitividad desmedida y las represiones pasadas del drama emocional.

3- Sentir que eres valiosa y digna de ser amada, tal cual eres:
Reconocer que tus relaciones son parte de un plan de vida basado en el amor y para el amor.

4- Aceptar la responsabilidad de tu vida, superando apegos y dependencias:
Sentirte capacitada y feliz con la encomienda de edificar tu autoestima.

5- Comunicarte sin disimulos, abiertamente y con sinceridad:
Superar los hábitos de quejarte, controlar, culpar, criticar, machacar lo mismo y amenazar para manipular.

6- Ser persona congruente contigo misma:
Lo que eres, lo que haces, lo que tienes, lo que dices, lo que piensas y cómo actúas, debe estar en concordancia con tus valores y prioridades.

7- Estar abierta a tus emociones inquietantes para validarlas y trascenderlas:
Transformar tu vida, evolucionado desde tu verdad y en tu realidad.

8- Ser humilde de corazón, auténtica, íntegra y honesta:
Estar comprometida genuinamente con el bienestar de tus relacionados. Ser persona en quien se puede confiar.

9- Ser feliz disfrutando la vida en toda su dimensión:
Al haber encontrado en tu hogar interno tu centro de bienestar total, no dependerás de las circunstancias externas, sino de tus apreciaciones internas, sanas y saludables.

10- Vivir de lecciones en el amor, en la empatía, en el perdón:
Dar servicio a los demás desde tu propia superación, la Universidad de tu vida que te hace ser sabia.

11- persona relajada y en armonía con la totalidad de tu vida:
Integrar Ego/Espíritu y mandar vibraciones bien positivas basadas en la libertad de amar y vivir con propósito trascendental.

El carisma personal de estas personas "nutritivas" impactan porque fluyen y disfrutan el momento presente, enfocan en lo positivo: en soluciones y en alternativas creativas. Están abiertas al cambio y a la aventura. Sobre todo, están bien alineadas mente-cuerpo-espíritu, en el amor, en la comprensión y en la compasión. ¿Quién no quiere estar con una persona así?

Si queremos mejorar nuestras relaciones, debemos aprender a reprogramar nuestro centro interno con más felicidad, paz y congruencia personal. Priorizar el hábito de la reflexión y la meditación como el camino de nuestra superación personal y social. Somos personas nutritivas cuando declaramos:

Yo Soy yo, estoy bien y te ofrezco lo mejor de mí.

Fuente: http://www.revistabuenasalud.cl/

Cuentas claras conservan el amor


Cuentas claras conservan el amor

Una de las dificultades que tienen las parejas y que, en muchos casos provoca el divorcio o la separación, es resolver cómo se va a manejar el dinero que ingresa al matrimonio.


En la actualidad, de manera general ambos trabajan y, como es natural, uno ganará más que el otro. En ocasiones, solamente trabaja uno de los dos y éste produce la totalidad del costo de mantener la familia.


El punto que genera la discusión es quién será el responsable de administrar el hogar, si los dos quieren hacerlo.


Durante siglos no hubo problemas, la sociedad aceptaba que el hombre regía la casa. Todavía, es así en muchos países en el Medio Oriente, Africa y Asía. Pero, en el mundo occidental, la pareja comparte las responsabilidades que se crean en la sociedad conyugal.

En algunos casos, los dos depositan en una sola cuenta los recursos producidos por ambos y lo gastan de común acuerdo. En otros matrimonios, cada uno mantiene su remuneración y pagan entre los dos los distintos gastos que se presentan. Las parejas se distribuyen las cargas y una paga el alquiler y la otra la comida, por ejemplo.

Las leyes indican, que todo bien habido en matrimonio pertenece por igual a los dos miembros de la pareja.


Lo mejor sería hacer un presupuesto familiar con el consentimiento de los dos, que incluya todos los gastos del hogar, incluidos los personales de cada uno, y depositar todos los ingresos en una sola cuenta. Si sobra dinero servirá de ahorro y, al igual que en los gastos, se debería invertir en lo que uno y otro estén de acuerdo.


Esto no tiene que convertirse en problema si la pareja se pone de acuerdo de acuerdo antes de casarse o ya "enlazados".


Cuando alquilamos un apartamento, firmamos un contrato. Cuando compramos un carro, firmamos una reserva de dominio y unos giros. Cuando compramos un televisor moderno, un computador, o cualquier artefacto electrónico, antes de prenderlo leemos cuidadosamente las instrucciones para saber usarlo. No obstante, cuando de establecer pareja se trata, a pesar de ser el acto más importante de nuestra vida, no suscribimos ningún acuerdo ni hacemos ningún contrato. No se le da toda la magnitud ni la importancia al hecho de establecer una vida en común, una familia. Dejamos todo en manos del amor y del azar y que la vida venga como venga.


Las parejas tienen que establecer las reglas de juego y los distintos acuerdos de la relación. Esto es la clave fundamental del amor, más allá del "amor, pan y cebolla". La pareja debe dialogar acerca de quien y cómo se administrará el hogar antes de lanzarse al agua, entre otras cosas.


La pareja debe dialogar y establecer las reglas de juego acerca de quien y cómo se administrará el hogar, antes de lanzarse al agua.

Fuente: http://www.mujerdeelite.com

La traición


La traición

Una vez más, presenciamos la quema de Judas en nuestro país. En realidad lo que se incinera simbólicamente es el acto de traición a Jesús por parte de Judas Iscariote quien fue donde sus enemigos y dijo: "¿Qué me queréis dar a cambio de que os lo entregue?"... Ellos le ofrecieron treinta monedas que fue el valor de su perfidia y así vendió a su inapreciable amigo.

La traición es una de las acciones más destructivas en las relaciones humanas. Es una grave falta que se comete violando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener a otra persona, es ofender y agraviar alevosamente a la amistad, al amor o a la sinceridad.

Nos sentimos traicionados cuando se atenta contra nuestros principios o la confianza depositada, o cuando surge la deslealtad, la infidelidad o nos mienten o engañan.

Ante la traición dejamos de creer en la o las personas que nos traicionan. Nos sentimos burlados, defraudados y es muy difícil recuperar la fe de nuevo en quienes nos hayan traicionado.

La traición produce, en los traicionados, ira y rabia en los primeros momentos. Genera de inmediato el deseo de agresión al traidor. Luego, surge el rencor y el odio y las ganas de venganza. Al mismo tiempo trae consigo un enorme dolor, la pérdida de la confianza en la pareja, el compañero, el amigo o la entidad en quien hayamos depositado nuestra fe o esperanza. También, provoca pérdida de autoestima, sentimientos de minusvalía, humillación e impotencia, lo cual puede incitar la depresión.

El ser humano busca la justicia y cuando no la ve satisfecha se frustra. Por ello se "quema" a Judas en nuestras comunidades, es la forma de expresar la rabia ante la sempiterna traición de quienes siempre prometen y luego olvidan sus ofrecimientos.

Por su parte, el traidor pierde la amistad y el amor de sus cercanos o el respaldo de su comunidad. Su remordimiento o el hecho de irse quedando solo, dado que poco a poco va siendo descubierto como lo que es, lo lleva a una vida muy vacía, a pesar de la riqueza que haya obtenido por sus inconsecuencias.

Desde el punto de vista legal la traición es el "delito cometido por civil o militar que atenta contra el patrimonio público, la seguridad, la soberanía o contra el honor, y la independencia del Estado".

Ante la traición la única cura que tenemos es hacerle ver al traidor que conocemos lo que hizo y expresarle nuestro perdón. Y si fue el amor, la amistad, la fidelidad o la lealtad de un ser querido lo que fue vendido, superemos nuestra rabia, "enterremos figurativamente la traición", hagamos nuestro duelo y sigamos adelante.

Fuente: http://psicologia.laguia2000.com/

No aguanto a mi pareja


No aguanto a mi pareja

En la relación de pareja es indispensable que exista, además del amor, respeto, admiración y compañerismo. Cuando estos valores se pierden, la relación entra en bancarrota y sobreviene el desamor. En otros casos, se puede generar el abuso, el daño y la ofensa.

Por maltrato domestico entendemos a toda agresión física o verbal, sean golpes, empujones, violencia sexual, insultos, humillaciones, indiferencia, silencio o chantajes. En ello se hace perenne la subordinación de la parte débil y su desvalorización como persona.

La pareja victima es vista por su victimario, como un objeto con el cual se convive y tiene la obligación de servirle y cumplir con sus necesidades personales, o también como alguien con quien se pueden desahogar todas las frustraciones y presiones a los cuales estamos sometidos en la vida. El agravio se puede empeorar por el abuso del alcohol o de drogas del victimario.

Es bueno decir que las conductas abusivas se hacen normalmente presentes antes de la unión de la pareja y algunas mujeres se hacen la ilusión de que cuando se casen esto terminará. No debemos engañarnos, esto nunca acontecerá, por el contrario cada vez será peor. Si le está sucediendo, es preferible terminar la relación a tiempo que luego sufrir las consecuencias.

Se pueden tener desavenencias con la pareja producto de la convivencia pero no se puede llegar a la violencia ni al sometimiento. Hay quienes justifican una bofetada o un empujón pero en el momento en que esto comienza no se sabe como será el siguiente episodio el cual puede llegar a un incidente fatal.

Después de la peleas lo que sigue es el arrepentimiento, la promesa de no volverlo hacer y la consiguiente reconciliación. Esto no basta. Es necesario que la pareja se vuelva a encontrar, que haya un cambio desde lo profundo, y para ello en muchos casos es necesario acudir a una terapia de parejas.

Si no se logra la ayuda profesional y los problemas continúan, es necesario ir por auxilio y hacer las denuncias correspondientes. No es fácil dar el primer paso porque la vergüenza y el miedo controlan la situación, pero hay que vencerlo por nosotros y por nuestra pareja. Hay que evitar la tragedia.

La pareja es con quien hacemos nuestro hogar y tomamos la firme decisión de amarle, respetarlo y compartir. Es indispensable cultivar día a día la relación y permanentemente resaltar los valores positivos que avivan la llama del amor duradero.

Fuente: http://www.mujerdeelite.com

La adicción al consumo


La adicción al consumo y la compra irreflexiva pueden derivar en problemas personales. Cuando ir de compras se convierte en una necesidad, cuando es imposible controlar el impulso y cuando, además, esta acción causa sentimientos de culpa, vergüenza, ansiedad, irritabilidad e incluso problemas familiares y económicos graves, estamos ante una adicción.

Según un estudio europeo, una tercera parte de los consumidores adultos europeos tiene problemas de descontrol en la compra o en el gasto. Este estudio realizado en cuatro regiones europeas, entre ellas en la Comunidad Castellano-Manchega española, aclaró que, a pesar de que la mayoría de los consumidores adultos (66-78%) tienen un nivel aceptable de autocontrol en la compra y el gasto, una tercera parte (33-22%) presenta un nivel alto de adicción al consumo irreflexivo o innecesario. El estudio revelaba que el porcentaje de adicción consumista es ligeramente superior en las mujeres (34%) que en los hombres (32%). Igualmente, y dentro del grupo de adictos, el 55% (18% del total) presentaba una adicción leve o moderada y el 45 % (15% del total) una adicción importante. El 3% llegaba a niveles que pueden considerarse patológicos.

La población joven se puede decir que constituye uno de los sectores más proclives a la práctica de la adicción consumista. Lo que en los adultos es un problema moderadamente importante, en los jóvenes es un problema grave. Esto es así, no sólo por la extensión actual de la adicción al consumo entre la juventud, sino sobre todo, porque hace temer que la actual generación de jóvenes puedan ser el día de mañana adultos con graves problemas de compra impulsiva, sobre endeudamiento y adicción al consumo.

CAUSAS

Preexistencia de rasgos psicológicos específicos que combinan el ser "caprichoso" con la impulsividad, la habilidad y un nivel alto de ansiedad en relación con la compra.
La insatisfacción personal, la sensación de tedio o aburrimiento y la falta de alicientes no consumistas que entre los jóvenes es muy frecuente. La depresión solo parece estar detrás de un número reducido de casos, en su mayoría mujeres, sin embargo, son los de mayor gravedad.
La mayor aceptación de valores consumistas y la vulnerabilidad psicológica hacia los mensajes que relacionan el consumo con la felicidad, el éxito social y el prestigio personal.
La atracción por los por los estímulos de consumo como pasar el tiempo en hipermercados y grandes centros comerciales, ver anuncios, mirar escaparates, entrar en comercios aunque solo sea a mirar... son actividades que por sí mismas no pueden considerarse consumo, pero que en los jóvenes provocan un efecto muy intenso de incitación a la compra y predisponen a la adicción al consumo. Los adictos al consumo en general reconocen ver mucha televisión.
El bajo nivel de autoestima y la desconfianza hacia las propias aptitudes o habilidades.
TRATAMIENTO

Para comenzar el tratamiento es fundamental que el sujeto tome conciencia de que padece una adicción a las compras. En estos casos se requiere ayuda especializada y la comprensión y afecto de los familiares y amigos más cercanos, convirtiéndose uno en el "tutor voluntario". Funcionan las técnicas cognitivo-conductuales. Son frecuentes los tratamientos en grupos, sesiones intensivas individuales y sesiones con familiares directos del afectado. La terapia busca, ante todo, estabilizar al paciente y ayudarle a salir de la sensación de vacío que a veces le acompaña.

Sin embargo, es necesario que la sociedad entera tome conciencia de este problema y se realicen campañas de prevención y sensibilización ya que la situación está fuera de control por la sobre estimulación a la que nos vemos sometidos en todas partes y a todas horas. Las familias han de hacer hincapié enseñando a sus hijos a autocontrolarse, frustrándoles en sus caprichos en buena medida, aunque sea difícil. Aprender a tolerar la frustración es imprescindible para convertirse en consumidores responsables. Sería necesaria una regulación de la publicidad y ofertas comerciales que estimulen la compra a crédito enmascarando los efectos verdaderos de estas.

Fuente: http://www.revistabuenasalud.cl/

EDUCACIÓN, ÉTICA Y RELIGIÓN


EDUCACIÓN, ÉTICA Y RELIGIÓN

Es cierto que cada uno tiene su conciencia moral, personal e intransferible, sin embargo podemos hablar de superioridad ética de ciertos valores. Pueden darse inteligibles razones a favor de la sinceridad y contra el engaño o a favor del apoyo al débil frente a su aniquilación. Comprender en cambio los motivos por los que la masturbación es un grave pecado o las transfusiones de sangre son abominables exige fe en revelaciones misteriosas en las que no todo el mundo está dispuesto a creer. Desde luego quienes hagan suyas esas convicciones deben ser respetados y tienen derecho a comportarse según su patrón de excelencia.

La ética se distingue de la religión en su objetivo (la primera quiere una vida mejor y la segunda algo mejor que la vida), y en su método (la primera se basa en razón y la experiencia y la segunda en la revelación). Además la ética es cosa de todos, mientras que la religión es cuestión de unos cuantos, por muchos que sean: las personas religiosas también tienen intereses éticos, mientras que no siempre se da lo contrario.

La ética y la religión sirven para ejemplificar ante los estudiantes la diferencia entre aquéllos principios racionales que todos podemos comprender y compartir (sin dejar de ser críticos) frente a doctrinas muy respetables pero cuyo misterio indemostrable solo unos cuantos aceptan como válido.

¿ EDUCACIÓN RELIGIOSA ?

Actualmente se considera una opción personal de los padres que el estado debe respetar, pero que no está obligado a costear. Los planes de estudio pueden incluir una asignatura del tipo "historia de las religiones", con preferente atención a la tradición greco-romana cristiana por su relevancia para comprender nuestra cultura. Pero no debe de ser prescriptiva, sino descriptiva, informativa. Y desde luego no debiera estar a cargo de un cuerpo especial de profesores vinculado al obispado, sino especialistas en filosofía historia o antropología. Solo así podrá ser evaluada académicamente como cualquier otra, pues la buena fe no admite puntuaciones terrenales. Su inclusión o no en los planes de estudio debe atender a las mismas consideraciones que otra materia docente, no a quienes usan como argumento los pactos con una Iglesia que resulta estar encabezada por un estado extranjero.

Fuente: http://www.vidaysalud.com

La familia y los ciclos de vida


La familia y los ciclos de vida

Todas las familias viven procesos de cambios de acuerdo a la etapa vital que van enfrentando, a eso se le ha denominado ciclos de vida en la familia. Ello es muy relevante en la medida que las necesidades de la familia variarán, de acuerdo a la etapa del ciclo vital en la cual se encuentra la familia. Es así como la familia con hijos pequeños requerirá de espacios de encuentro en torno al contacto corporal y el juego que son formas de diálogo, que si bien implican el uso del lenguaje, requieren del diálogo no verbal entre padres e hijos. En este primer período es tremendamente importante la expresión del amor y el desarrollo de vínculos de confianza y seguridad, basados en la satisfacción de las necesidades básicas del niño…

En la medida que los hijos se van adentrando en el mundo del lenguaje y su uso a nivel más abstracto, surgirán nuevas formas de conversar e interactuar en el lenguaje verbal de acuerdo a los intereses de cada etapa. Cuando los niños tienen entre 3 y 8 años el considerarlos interlocutores válidos, y escuchar sus fantasías, historias y preguntas, es de gran importancia para la formación de una buena imagen de sí mismo y para aprender modelos de comunicación abierta con los demás. En ese período es clave no juzgarlos, ni descalificarlos, sino permitirles que expresen sus fantasías y necesidades, procurando no forjar falsas expectativas en ellos.

Sin lugar a dudas el período de adolescencia será fundamental para el aprendizaje de formas de diálogo adulto, así como para la formación de vínculos de confianza y expresión de las opiniones y creencias, que los jóvenes van forjando, en contacto con el medio social y escolar. Este es un período por excelencia importante para la formación del joven, y el establecer una relación de confianza, para conversar los temas relacionados con la sexualidad y la vida de pareja, es fundamental para padres e hijos.

Una tarea, a veces difícil para los padres es aprender a aceptar que sus hijos piensen distinto a lo que ellos esperaban y no descalificarlos, ya que estos niños han aprendido de ellos a forjar sus propias opiniones y opciones. Y si el proceso ha sido exitoso tendrán la capacidad de decidir por sí mismos y asumir sus opciones, haciéndose responsables de sus actos.

La tarea de los padres en este proceso está en confiar y apoyarlos en los momentos de duda o necesidad de consejo sin juzgarlos, pero sin dejar de plantearles su opinión como padres acerca de las consecuencias para ellos y los demás. Lo difícil radica en la forma de hacerlo, ya que cómo suele suceder, la vehemencia y apasionamiento de los adolescentes, sumada a sus características evolutivas, tiende a enojar mucho a los padres, que terminan por ejercer su autoridad como una expresión de su molestia por el estilo arremetedor y crítico de los jóvenes en esta etapa.

Generalmente los padres que han optado por educar a sus hijos en base a la confianza y el diálogo permiten que éstos desarrollen una gran capacidad intelectual creativa y crítica, que si es respetada tomará un rumbo constructivo. Sin embargo si se los niega es probable que se transforme en un duro crítico al modelo paterno e inicie una lucha de poder con sus padres, tan típica de esta etapa y que por lo demás no es mala, pero ello implica de mucho esfuerzo y paciencia por parte de los padres.

Es importante destacar que la paciencia es la mayor de las virtudes para los adultos que deben interactuar constantemente con adolescentes en constante pelea por sus derechos y justicia, pocas veces preocupados de entender la perspectiva de los demás y especialmente de los adultos, en su rol de padres. Este último aspecto es el que marca el paso a la adultez y es una de las metas a alcanzar al final de la etapa juvenil.

Fuente: http://www.revistabuenasalud.cl/