¿Somos atractivos?


¿Somos atractivos?

En ocasiones, cuando las personas se ven reflejadas en espejos se preguntan si son o no atrayentes de manera general y sí le gustarán o agradarán a una persona en particular. Desde pequeños, historias de la familia y cuentos como el de Blanca Nieves enseñan que la belleza es un elemento importante para hacernos sentir mejor. Pero, ¿Qué es ser bellos o bellas?

Cuando hombres y mujeres evalúan su atractivo físico se comparan con estándares idealizados de belleza representados por modelos o artistas. Sin embargo, estos no son conceptos permanentes y cambian de acuerdo a la moda. Real y genéticamente, los hombres y mujeres se sentirán atraídos por otro tipo de patrones, como el ser saludables, más bien fuertes que débiles y que exista simetría entre el lado derecho y el izquierdo de la cara. Todo esto les demuestra inconcientemente a los individuos que su probable pareja podría dotar de buenos genes para crear hijos sanos y aptos para enfrentar al medio ambiente. Una mujer delgada y con maquillajes pálidos o usando tonos violeta o sombras oscuras, jamás hubiese logrado pareja en épocas anteriores porque no garantizaría una buena procreación. Igual, un hombre débil nunca atraería a una mujer por cuanto aparecería como incapaz de conseguir el sustento familiar.

No obstante, definir belleza es complicado porque dependerá de un sinnúmero de factores sociales y económicos hoy en día. Para cada cultura "ser atractivos" tiene diferentes significados. Incluso, en una misma sociedad dependerá de la edad que se tenga, del nivel educativo y en última instancia del gusto o de la apreciación personal de un individuo. Podemos ser encantadores para algunas personas y deslucidos para otros, al mismo tiempo. Recordemos que la gran mayoría de los seres humanos no somos ni extremadamente bellos ni exageradamente feos. Somos normales y todos tenemos algo extraordinariamente atrayente. Lo que tenemos que hacer es encontrar cuales son esas cualidades. Entrará en juego el cómo nos percibimos. Existen personas que se consideran gordas y son extremadamente flacas como es el caso de la anorexia. Así, pueden existir personas atractivas que se sienten poco atractivas porque hacen énfasis en sus imperfecciones. Por ello, el conocimiento de uno mismo es uno de los secretos más importantes de la belleza. Para descubrir nuestras cualidades es conveniente que les preguntemos a las personas que nos aprecian cuál es nuestro principal atractivo y trabajemos esas cualidades para realzarlas. Muy pronto veremos los resultados y nos daremos cuenta lo especial que somos.

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La mala suerte


La mala suerte

"Todo me sale mal", "que mala suerte tengo", "es que estoy empavado". Son las frases que se repiten algunas personas cargadas de angustia, desconsuelo o amargura, producto de determinadas situaciones que le hayan salido mal.
A veces se confunden desilusiones, contrariedades o frustraciones con una especie de "estado" o "entorno" que más allá de ellos mismos, les impone una "mala suerte" y les impide tener éxito, bien sea en el trabajo, en su vida, o en el amor. Pero, ¿Realmente los desengaños o los fracasos se los deben atribuir a un mal destino, "mala suerte" o a "estar empavado"? o ¿Son ellos mismos los
responsables de lo que les ocurre?

Sabemos que las personas optimistas, alegres y con autoestima elevada tienden a vivir más tiempo que los pesimistas, tristes o de baja autoestima. Reír fortalece el sistema inmunológico y ayuda a enfrentar, con mayores posibilidades, a las enfermedades. Mientras tanto, las personas con tendencias a la depresión, pesimistas, gruñonas y disconformes generalmente se enferman más frecuentemente y sufren más problemas que los optimistas.

El ser humano actúa de acuerdo a sus actitudes, creencias y pensamientos y estas formas de ser interactúan con las emociones y la conducta de cada individuo. El miedo o la ira nos hacen hacer cosas. Igual el amor, la alegría o la tristeza. Muy probablemente trabajemos mejor y produzcamos más si lo hacemos contentos. Cuando estamos disgustados o consternados no podremos realizar alguna tarea que requiera dedicación.

El futuro no puede ser decidido por la buena o la mala suerte. Si una persona hace un esfuerzo, estudia, trabaja, planifica, traza metas y procura alcanzarlas, muy probablemente triunfe en su vida. Algunos dirán que tuvo suerte pero el sabrá que decidió superarse y lo logró.

Una persona optimista que busque ser feliz y esté dispuesto a salvar los obstáculos que sin duda se le presentarán, tenderá a tener lo que llaman buena suerte. Quien no se desarrolle, se prepare, gestione un empleo o comience una actividad productiva o tenga por meta constituir un hogar y crear felicidad, obviamente no lo alcanzará. Luego dirá: "¡Que mala suerte!"

Hay personas propensas a los accidentes. Sin embargo, cuando se investiga el por qué, se encuentra que son inseguras o no miden las consecuencias de los peligros. Una vez que se instruyen y reciben recomendaciones de cómo evitar estos incidentes, dejan de presentarlos.

Cuando le acontezca algo desagradable, pregúntese cómo lo hubiera podido evitar. Si tiene una respuesta se dará cuenta que no fue la mala suerte.
La buena suerte ¡Se puede construir! si nos lo proponemos.

Fuente: http://www.revistabuenasalud.cl/

Consecuencias y soluciones de los conflictos de pareja


Consecuencias y soluciones de los conflictos de pareja

Los conflictos de pareja van surgiendo a lo largo de la relación y van afectando diferentes aspectos personales y interpersonales que hay que superar para poder continuar sanamente con la relación.

Para saber de que manera afectan los conflictos a las personas, es necesario tener presente las diferentes dimensiones que existen dentro de la relación.

Por un lado está el espacio personal en el cual se resumen todas las características únicas y personales de cada individuo que configura la pareja. Y por otro lado, está el espacio relacional donde se proyectan y se vivencian las características del otro individuo y el funcionamiento de la pareja como conjunto.

En cuanto al espacio personal, la vivencia de un conflicto puede afectar a diferentes niveles afectando de varias maneras:

La autoestima, puede bajar de forma significativa.
La seguridad en uno mismo también se ve afectada, volviendo al individuo inseguro.
La persona se puede sentir infravalorada tanto en el ámbito profesional como social.
Surge apatía y falta de motivación.
Negatividad en todo aquello que se piensa y se hace.
Sentimiento de frustración y engaño.
Sentimiento de culpa y auto castigo.
Insatisfacción ante la vida y falta de objetivos.
Dificultad para relajarse o sentir placer.
Signos de ansiedad y estrés
Síntomas más o menos elevados de depresión.
Desarrollo de enfermedades como problemas respiratorios, cardiovasculares, etc.
Por otro lado, la pareja como unidad también puede sufrir unos síntomas característicos como:

Los dos miembros de la pareja pueden padecer una baja autoestima.
Muestras de hostilidad y ambiente crispado.
Estrés en ambos miembros.
Alejamiento y separación temporal o momentánea del núcleo de pareja.
Búsqueda de aliados para tener más fuerza en el conflicto (familia, compañeros, etc.)
Falta y dificultad de relaciones sexuales.
Posible aparición de relaciones extramatrimoniales.
Ruptura de la relación.
Todas estas consecuencias pueden surgir de una forma u otra durante una crisis o un conflicto de pareja dependiendo de la intensidad y la gravedad con la que se viva este conflicto.

Es bueno conocer estos posibles síntomas ya que pueden servir para tomar conciencia de la situación por la que pasa la relación y poder actuar de una forma u otra dependiendo de cada pareja.
Existen multitud de métodos para poder hacer frente a un conflicto. Teniendo en cuenta que el conflicto generalmente surge de un problema o una necesidad personal no solventada, hay ciertos aspectos que seria bueno valorar:
A nivel personal:
Tomar conciencia de lo que le pasa a uno mismo como individuo. Cuales son los aspectos personales que pueden ocasionar conflicto y como actúan. Reconocer un error no solo es humano sino que es el primer paso para poder modificar aquellas conductas o situaciones que dañan al individuo y a la pareja e impiden que la relación fluya.
Resolver temas pendientes. Es bueno y necesario resolver las situaciones personales pendientes que no dejan evolucionar al individuo ni a la pareja. Antiguas relaciones o aspectos personales que interfieren en la salud de la relación y que no desaparecerán hasta que uno mismo las resuelva.
Elevar la autoestima es también un factor importante ya que la actitud depresiva y débil que ocasiona la baja autoestima no nutre la relación y además la perjudica. Es necesario encontrar la manera que poder hacer frente a esta falta de estima cuidándose a uno mismo en todos los aspectos y poco a coco recuperar la confianza y las ganas de tirar adelante.
Cambio de concepción. El concepto que se tiene acerca de las cosas puede provocar un encerramiento que no deje vivir a la persona. Abrir la mente a nuevas maneras de hacer y de pensar que sean más sanas o sencillamente que apetezcan más puede ser un buen comienzo para ver las situaciones desde de diversos puntos de vista.
Descubrir y utilizar otros lenguajes y formas de expresarse. Algunas veces el conflicto viene causado por una falta de comunicación por parte de uno o de los dos miembros que la configuran. Es bueno encontrar otros lenguajes y maneras de expresarse a través de los cuales el individuo puede relacionarse sin miedo, sin hostilidad, sincera y claramente.
En cuanto a los cambios que se puede hacer a nivel de pareja, están todos ellos enfocados a motivar a los individuos para poder desarrollar el conflicto y aprender de él con la finalidad de nutrir la relación y no destruirla, por lo que es necesario que los dos individuos estén de acuerdo en querer resolver esta crisis.

Expresar y sentir afecto. La relación se nutre básicamente del afecto de las dos personas y este afecto no se crea solo sino que hay que elaborarlo con esfuerzo constante y paciencia. Poco a poco, trabajando el afecto la relación va adquiriendo fuerza para poder hacer frente al conflicto.
Intimidad sexual: uno de los primeros ámbitos que se ve afectado tras un conflicto es la sexualidad. Es importante evitar que las discusiones entren en el plano íntimo y sexual ya que pueden perjudicar seriamente la comunicación y la confianza entre las dos personas. Es necesario enriquecer este espacio de intimidad y aprovecharlo como entrono de expresión y de comunicación.
Organización y repartición. La pareja como unidad debe ser equilibrada por lo que es necesario que todas las tareas y labores que se realizan deben hacerse de forma equitativa de la misma manera que las demás cosas. El equilibrio interno de la relación de la pareja empieza por el equilibrio exterior que configura el entorno en el que se desarrolla dicha relación.
Actividades y alternativas nuevas. La rutina es, en muchos casos, una arma de destrucción muy potente. Es preciso encontrar nuevas actividades que mantengan a las dos personas activas y motivadas y que puedan descubrir nuevos aspectos personales y interpersonales con los que se sienten a gusto y relajados y con los que pueden disfrutar.
El cuidado y el trabajo de todos estos aspectos pueden ser una importante ayuda para encontrar la manera de superar una posible crisis. Por otro lado, es frecuente tener el sentimiento o la sensación de que faltan las herramientas para poder superar la crisis por lo que es preciso meditar bien todos y cada uno de los pasos y, si es necesario, acudir a un especialista que pueda asesorar y guiar en este

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Los Complejos


Los Complejos

El término complejo proviene del Psicoanálisis y representa una forma de conducta, de comportarse. Para Freud, cada persona tendría sus complejos en alguna medida. Jung los definía como un conjunto de ideas con una carga emocional muy elevada que nos pauta una forma de ser.

Freud describe el clásico complejo de Edipo y de Electra, que se da en los hombres y mujeres que no pueden vivir sin su padre o madre, respectivamente.

Los complejos de superioridad o de inferioridad son muy populares. Usualmente se señala: "fulano tiene complejo de superioridad" o "esa es una acomplejada". El primero en hablar sobre estos complejos fue Adler quien manifestaba que nuestra misma incapacidad para valernos solos cuando pequeños, desde el nacimiento, nos hace proclives al sentimiento de inferioridad. Cuando este sentimiento se hace permanente y en la adultez surge entonces el "complejo de inferioridad".

La psicología ha estudiado otros complejos. Entre ellos podemos mencionar el "complejo de castración" que es el temor que el niño tiene de perder sus genitales, asociado al "complejo del pene o los senos pequeños" o el "complejo de Caín", que tiene que ver con la rivalidad fraterna.

Algunos autores en la actualidad han descrito ciertos complejos como el de "Peter Pan" para referirse a adultos masculinos inmaduros. El "complejo de Wendy", para definir a algunas mujeres que asumen el rol de "madre sustituta" de su pareja. El "complejo de Culpa", donde la persona vive aquejada de sensación de culpabilidad, por ejemplo, la culpa que sienten muchas madres al trabajar fuera de la casa y que piensan que no le dedican tiempo suficiente a sus hijos o el "complejo de Superman" en algunos hombres que se creen su supremacía física o mental por encima de otros, el cual se observa mucho en los gimnasios y en círculos intelectuales.

Para superarlos lo primero es reconocer que existe el complejo, preguntando a las personas que nos rodean. Luego analizar las razones por la que necesitamos practicar esta conducta. Es necesario entender que todos tenemos defectos y virtudes y estar conscientes de nuestras limitaciones, aceptarlas y ver cuales pueden ser cambiadas y cuales no.

Por último, renunciar a las ideas tanto de superioridad como de inferioridad o de otro complejo que entorpezcan las relaciones con los demás y aceptar una visión más realista de su personalidad. No olvide que vive en un país donde todos se creen con capacidades de ser presidentes y muy pocos con la idea y los sentimientos, de trabajar -todos juntos- para que las cosas marchen.

"Muchos sufren del complejo donde todos se creen con capacidades de ser presidentes. en realidad disimulan un complejo presidencial".

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El Videocuento del barquero



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El Sentido del Humor


El Sentido del Humor

Cuando le preguntamos a los hombres y mujeres cuáles son las características mas importantes que deben tener las parejas para ser felices, en un buen porcentaje, nos afirman que es indispensable tener sentido del humor, entre otros atributos.

Indudablemente, el humor se ha visto como una cualidad primordial y saludable en todo comportamiento humano. Es agradable y placentero disfrutar al lado una persona que nos simpatice y divierta, que tome las cosas con humor y con quien pasemos un buen rato.

No obstante, los investigadores del humorismo han encontrado una gran diferencia de género, en cuanto a la apreciación del sentido del humor. Los hombres y mujeres no se refieren a lo mismo en relación al valor de este atributo. En el caso de las féminas y dado que la mujer es la que hace la selección para la conservación de la especie, ella considera el humor como un buen atributo sexual. Por esta circunstancia es que los hombres han desarrollado más esta condición que las mujeres. Los hombres saben que tienen que ser simpáticos y cordiales cuando se presentan a la mujer que les gusta. Difícilmente un hombre podrá conquistar a una mujer con mal genio, aunque haya sus excepciones.

Los hombres de por si tratan de obtener el sentido del humor, por ejemplo cuentan chistes, hacen juegos de palabras con sus amigos y les ponen sobrenombres a sus compañeros (cosas de hombres), situaciones que no son tan comunes en las mujeres. Esencialmente, los hombres usan el humor para competir con sus congéneres y demostrar quién es más sociable para llamar la atención de ellas, mientras que las mujeres lo utilizan para establecer vínculos afectivos o sociales con sus semejantes de cualquier sexo.

El hombre hace chistes y la mujer se alegra. Un estudio que se hizo en Alemania indica que el número de veces que la mujer se ríe con un hombre en su primera cita es indicativo del deseo que ella tiene en volver a salir con esa persona. Riendo ella demuestra su felicidad.

Otra diferencia es que a los hombres les gusta que les celebren sus chistes y no le agradará que la mujer tome "su puesto". Ellos prefieren que les disfruten su humor y sus bromas.

En el caso de mujeres chistosas, les hace bien si encuentran al hombre que le celebre su sentido del humor ya que esto contribuye a un aumento de su autoestima, pero cuidado con alejarlo.

El humor permanente en la pareja evita y calma las tensiones y los conflictos. Los consortes que hacen juegos y chistes y toman la vida con humor tienden a ser más felices que las parejas que no lo hacen. Por favor sonrían pásenla bien.

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El Carisma


El Carisma

Carisma "es la especial capacidad de algunas personas para atraer o fascinar" a otras. Desde un punto de vista religioso es un don gratuito que Dios concedería a determinadas personas para que ayuden a los demás de acuerdo a algunos cultos. El vocablo carisma proviene del griego y traduce "regalo de Dios" o "presente". En psicología, reconocemos a una persona carismática cuando tiene la habilidad de motivar o de entusiasmar a quienes le rodean con el objeto de alcanzar objetivos. Son personas admiradas y queridas por sus seguidores o por el contrario, odiadas por sus adversarios.

Una persona carismática puede caerle bien a la gente que confían en ella y aceptan y defienden sus propuestas radicalmente. No obstante, poseer carisma no significa por ello ser "buena persona", ya que muchos dictadores y déspotas crueles y sanguinarios a través de la historia han sido carismáticos.

Cuando se le pregunta a la gente qué es ser carismático desde un punto de vista político, habitualmente se entiende como líder, "tener personalidad" o "magnetismo".

Las personas carismáticas se encuentran en las actividades públicas o de relaciones humanas. Son dirigentes políticos, sociales, militares y empresariales, vendedores, artistas, estrellas del espectáculo, periodistas, entre otros. Sin embargo, es bueno destacar que no todos los líderes son carismáticos ni toda persona carismática es un líder.

Muchos autores plantean que se nace con carisma. Otros tantos, defienden la tesis de que el carisma se aprende como toda habilidad. Nosotros pensamos que el ser humano como ente bio-psico-social requiere de un componente genético, de la predisposición mental y psicológica y de un aprendizaje social para desarrollar la condición carismática así como el liderazgo.

También el carisma depende de las otras personas. Una persona puede ser carismática para algún grupo de la sociedad y una persona común y corriente para otro sector de la misma sociedad. Un pastor protestante puede ser carismático para su feligresía pero no despertar ninguna pasión para un budista o católico.

Para personas consagradas a una causa, el carisma es una fuerza interna que todos poseemos y para desarrollarla debemos interesarnos por los demás y probarles, con la constancia, el esfuerzo y el ejemplo, nuestra legítima preocupación por ellas. Para estas personas no importa si se es pequeño de estatura, poco atractivo o agraciada, que ropas se lleven o si se expresan con el silencio mientras hacen su obra sin grandes discursos. Así, han sido reconocidas por la humanidad como muy carismáticos, la Madre Teresa de Calcuta o Mahatma Ghandi.

Fuente: http://www.psicologiaparatodos.com

Aprendamos a comunicarnos


Aprendamos a comunicarnos

¿Alguna vez ha tenido un jefe que lo regaña por todo y no le reconoce su trabajo? ¿Ha tenido un empleado que llega tarde o no atiende su oficio? Y, se pregunta en cada caso: ¿Cómo hablar con su jefe para que le trate bien o qué decirle a su empleado para que cambie de actitud? ¿Cómo debemos comunicarnos?

Bueno, esta situación sucede exactamente igual con nuestros hijos: No sabemos como hablar con ellos y como establecer las normas del hogar. Ellos, por su parte, sienten que no son tomados en cuenta y que les quieren imponer reglas sin explicación alguna.

Cómo comunicarnos con los hijos

Nuestros hijos sienten tensiones, problemas con los amigos, estrés, tristezas y alegrías y necesitan la opinión de sus seres mas admirados. Para lograr que se establezca esta comunicación es inevitable observar su comportamiento, aprender a conocerlos. A intuir y saber si están sensibles, irritables, tristes o enamorados. Con mucha frecuencia hasta ellos mismos se sienten confundidos, se muestran callados y necesitan que les aclaren sus emociones. La mejor forma de hacerlo, es oírlos y sentirlos, sin críticas ni juicios. Debemos ponernos en lugar de ellos recordando que también tuvimos su edad y entonces nos sentimos incomprendidos cuando también hicimos nuestras travesuras.

Si de normas en el hogar se trata, es preciso que se establezcan reglas claras y consecuencias para su incumplimiento. Lo mejor es dejar que participen y lograrlas de común acuerdo. Se asombraran de lo que piensan sus hijos cuando se les pide su opinión y se establezcan los compromisos con ellos.

Como comunicarnos con los padres.

Cuando pensamos en nuestros padres los situamos muy distantes, como si ellos no supieran de qué se tratan nuestras vidas ni de lo que esta sucediendo. Es común escuchar la pregunta ¿Cómo les cuento esto a mis padres? Pues muy sencillo: ¡Hablando! Preguntándoles su opinión ante determinado tema, no necesariamente de algo que nos este pasando, sino de situaciones generales, también consultándoles de nuestro pasado y el de nuestra familia. Allí descubriremos de donde venimos y cuales son nuestras raíces e iremos abriendo canales de comunicación y averiguando que ellos de repente no opinan tan distinto de nosotros. Así muy rápidamente estaremos hablando de adulto a adulto y estableciendo un respeto en la relación. No esperemos a sentirnos como extraños con nuestros seres más queridos, nuestros padres y nuestros hijos. Abramos ese mundo mágico que se llama la comunicación.

Fuente: http://www.consumer.es

Me deprimo...


Me deprimo...

Usualmente, depresión se relaciona con la experiencia de tristeza, la pérdida de interés o de placer y la falta de capacidad de respuesta ante la vida. Se le asocia al desconsuelo, estar de capa caída, desanimado, abatido, alicaído, en resumen: Deprimido. Es uno de los sentimientos de malestar psicológico más frecuentes y constituye una forma de ser, ante una pérdida o separación de los seres queridos o cuando tenemos algún revés. En el campo de la psicología, la palabra depresión se asocia a un síndrome caracterizado por una tristeza profunda y por la inhibición de las funciones psíquicas, a veces con desórdenes neurovegetativos. Suele designar un síntoma, un trastorno, una enfermedad, síndrome o una posición subjetiva.
Cuando las depresiones tienen una razón externa que las justifique, se les llama depresiones exógenas. De tipo endógeno son cuando surgen sin que se conozca un evento significativo en la vida de la persona que la haga sentirse deprimida. Estas son más difíciles de subsanar y se requiere tratamiento psiquiátrico.
La depresión "común", es decir la exógena, se desarrolla frecuentemente después de un shock emocional. Pueden generarse por diversas causas, muerte de un familiar, infidelidad de la pareja, pérdidas económicas o situaciones de frustración. En la actualidad, el número de personas que sufren este tipo de depresión se ha incrementado. Las sensaciones de impotencia que se experimentan día a día como consecuencia de los problemas económicos, políticos y sociales y en general el estrés y el estilo de vida a la cual nos enfrentamos, son varios de los elementos que justifican el aumento.
Este tipo de depresión es pasajera normalmente. Por ello, en lugar de pensar en lo injusto que parece todo, cuando nos vemos en una situación que no esperábamos, debemos asumirla y enfrentarla con optimismo.
Sabemos que no es fácil, mas debemos pensar que si nos damos por vencidos, nos arrinconamos y nos sumimos en una posición depresiva, lo único que estamos haciendo es agregarnos otro problema. Lo indicado es que hagamos un esfuerzo por continuar con nuestra vida. Clave será que sigamos trabajando y, si es posible, añadir algunas tareas adicionales. Hacerlo nos llevará a establecer nuevas metas y al logro de las mismas, lo cual contribuirá a disminuir la tristeza, por una parte y por la otra, a sacar de la mente el problema que nos ocasiona el estado depresivo.
En otros casos depresivos mayores, la psiquiatría posee un completo arsenal de medicamentos y tratamientos adecuados según sea el caso.
Si lo desea, puede visitar nuestros foros en este mismo website.


"Trabajar y establecer nuevas metas contribuirá a disminuir la tristeza y a sacar de la mente el problema que nos ocasiona la depresión"

Fuente: http://psicologia.laguia2000.com/

Estrés Postraumático


Estrés Postraumático

Es un trastorno psicológico que suele aparecer luego de un acontecimiento traumático que se sufra, individual o colectivamente, o por la advertencia o aviso que ponga en peligro a una persona o a la sociedad donde se viva.

Estamos acostumbrados a usar la palabra estrés dándole un significado de preocupación, ansiedad, desasosiego, intranquilidad, nerviosismo o de preocupación. En efecto, en una de sus concepciones, nos estresamos cuando se pierde algo, sea el empleo o la buena salud. También nos estresamos cuando ocurre un cambio. Cualquier cosa que cambie la vida de una persona le producirá estrés. Cambios familiares como un divorcio, cambio de residencia, cambio de trabajo o cambio en los hábitos.

El trastorno postraumático se presenta después de un trauma mayor y puede durar largo tiempo. Puede aparecer después de un asalto, violación, incendio, eventos de impacto social, desastres naturales o ataques terroristas.

Estos sucesos alteran la respuesta del organismo al estrés "normal" y se perturba el funcionamiento de las hormonas, provocando una típica sintomatología y variaciones en el comportamiento de las personas, tales como irritación, estados depresivos, ataques de cólera, sobresaltos, insomnio, desórdenes del sueño, pesadillas o falta de atención, entre otros.

Físicamente, se altera el pulso, puede aparecer taquicardia, fiebre, vértigo, sensaciones de indisposición, cefalea e hiperactividad.

Una característica común en quienes padecen el trastorno es estar obsesivamente recordando el episodio traumático con zozobra, pena y a veces con desesperación.

Algunos, por el contrario muestran apatía e insensibilidad y una supuesta falta de interés por cuanto le rodea y en lugar de tener recuerdos recurrentes, exteriorizan una incapacidad para traer a la memoria el propio trauma.
Generalmente, el estrés postraumático genera culpabilidad por no haber podido hacer más por los demás o simplemente porque no le ocurrió nada a sí mismo (a).

En los incidentes graves que involucran a una sociedad o país, sus ciudadanos pueden mantener actitudes de desconfianza, incertidumbre, desesperanza, ensimismamiento o de franca hostilidad hacia terceros y cunde la percepción de estar al borde de una nueva pérdida.

Las personas que sobrellevan el síndrome de estrés post-traumático requieren de terapia farmacológica y psicoterapia. Asimismo, la terapia cognitiva y la terapia conductual arrojan resultados positivos. Las terapias de grupos, fundamentadas en el esquema de alcohólicos anónimos, han sido de ayuda importante en estos casos.

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