Para un hipocondríaco, cualquier manifestación corporal, por más mínima que sea, que pueda anunciar un trastorno en su salud, se puede convertir en la angustiosa sospecha de una enfermedad terminal.
En estos tiempos, sufrir de miedos exagerados a determinadas situaciones o cosas, es un mal que aqueja a casi el diez por ciento de la población mundial.
El empeño en controlar la realidad cada día más compleja, produce estrés y este estado de tensión permanente generada por la búsqueda ilusoria de la seguridad, se manifiesta a través de distintos miedos en forma simbólica, expresando un conflicto.
En épocas de Hipócrates (siglo IV a. de C.), el miedo a las enfermedades también existía. Él fue el que utilizó la palabra “hipochondrium” para señalar debajo de las costillas falsas, de donde estos pacientes suponían que provenían sus males.
Sin embargo, recién en el siglo XVII se comienza a considerar el temor obsesivo a enfermarse, como una enfermedad mental.
El hipocondríaco concurre a los médicos con una larga lista de síntomas, que trae anotados para acordarse. Su padecimiento lo convence que está enfermo; si siente palpitaciones éstas le confirman que tiene una falla cardiaca; y si presenta alguna manifestación dudosa en la piel le anuncia un proceso cancerígeno; y cada uno de estos síntomas lo preocupan en forma exagerada.
El dolor es una sensación muy subjetiva, ya que una misma patología puede manifestarse en forma diferente en cada paciente.
Hay personas mucho más sensibles al dolor que otras y esto se relaciona con su forma de ser, con las experiencias que ha vivido y con su nivel de ansiedad.
El Dr. Alberto Franco, médico psiquiatra del Hospital de Clínicas, afirma que estos pacientes se sienten vulnerables y sus sufrimientos son provocados por su ansiedad. No es que tengan una enfermedad mental sino que tienen afectado su registro cerebral que hace que sus enfermedades sean tan reales como las verdaderas, de manera que es la autosugestión la que aumenta su sensibilidad y la que convierte un estímulo inofensivo en doloroso.
La personalidad del hipocondríaco tiene características depresivas, por lo general tienen baja autoestima y son narcisistas, y pueden ser obsesivos y ansiosos. Su narcisismo no le permite salir de si mismo, no se puede entregar emocionalmente y tiene grandes dificultades para expresar sus problemas.
Desde el punto de vista del Psicoanálisis son personas que reprimen su hostilidad hacia personas que han sido significativas en su infancia que les produce culpa, debido a un trauma producido en etapas tempranas del desarrollo psicosexual.
La hipocondría no es una enfermedad innata, sino un producto del ambiente; y este desorden suele desencadenarse debido a experiencias con familiares enfermos, o al hecho de tener cierta debilidad física. También la actitud de madres muy aprensivas puede influir en la formación de una personalidad de base hipocondríaca.
Estos enfermos imaginarios pueden llegar a tener más problemas por su disposición a someterse a toda clase de estudios cruentos, que por enfermedades reales, y recién pueden quedarse tranquilos cuando el médico les encuentra algún desorden orgánico, porque lo peor que les pueden decir es que no tiene nada.
En realidad tiene algo anormal, pero no es del todo orgánico sino psicológico, por lo cual exige una derivación para un abordaje psicoterapéutico.
Como todo problema psicológico de importancia también tiene una concomitante orgánica, porque el hombre es una unidad psicofísica, por lo que lo mejor es una atención combinada.
Un paciente que sufre de este trastorno, que es bien tratado, puede obtener una gran mejoría, aunque siempre mantendrá cierta tendencia a preocuparse por su salud, como un rasgo de personalidad.
Actualmente la opinión de los médicos está siendo reemplazada por la información que brinda Internet; pero para un hipocondríaco esto puede ser muy peligroso, porque puede interpretar mal sus síntomas, hacer su propio diagnóstico y automedicarse erróneamente.
Fuente: http://psicologia.laguia2000.com
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La diferencias entre un psicopata y un sociopata
El estudio de la conducta delictiva incluye un examen de los trastornos mentales que pueden contribuir a un comportamiento desviado. Sociopatía y psicopatía son términos utilizados en psicología y criminología para referirse a dos grupos separados de personas con rasgos de personalidad antisociales. Cabe destacar que estas condiciones no se clasifican como enfermedades mentales y no son oficiales los términos de diagnóstico. En la cuarta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (Conocido como DSM-IV, se ha de considerar que no tiene ninguna evidencia científica ni basada en evidencias) tanto en la sociopatía y la psicopatía se enumeran bajo el epígrafe de trastorno antisocial de la personalidad (TAP). Muchos psiquiatras y criminólogos utilizan estos términos indistintamente. Pero, que hay diferencias importantes entre ellos y sus causas o etiología.
Sociopatía y psicopatía comparten muchas características, generando con ello la principal fuente de confusión para diferenciar en psicología y criminología. Los rasgos de sociópatas y psicópatas incluyen acciones como:
Desprecio al cumplimiento de leyes y costumbres sociales
Desprecio por los derechos de los demás
El hecho de no sentir remordimiento o culpa
Tendencia a mostrar un comportamiento violento y arrebatos emocionales
Aunque no hay consenso entre los profesionales sobre exactamente lo que diferencia a los sociópatas de los psicópatas, entre los que creo que cada uno es un trastorno separado, hay una lista de diferencias importantes. En primer lugar, los sociópatas tienden a ser nervioso y se alteran con facilidad. En segundo lugar, es probable que sean educados, viven al margen de la sociedad, suelen vivir solos, les es difícil adaptarse al trabajo en equipo, son incapaces de mantener un trabajo estable o permanecer en un solo lugar. Algunos sociópatas forman grupos, a pesar de que no tienen respeto por la sociedad en general. Ante los ojos de los demás, los sociópatas dan una imagen clara de perturbado, dan la sensación de una "persona rara". La mayoría de los crímenes cometidos por sociópatas tienden a ser de perfil desorganizado y espontáneo. Miguel Rivera (Charlie Chop-off) es un ejemplo clásico de un psicópata y asesino en serie desorganizado, al igual que Jack el Destripador.
Los psicópatas, en cambio, suelen tener personalidades encantadoras y se integran fácilmente. Ellos son manipuladores y pueden ganarse la confianza de la gente. Aprenden a imitar las emociones, a pesar de su incapacidad para realmente sentir, y parecen normales suelen proyectar la imagen de sencillos e inocentes. Los psicópatas son a menudo educados y tienen trabajos estables. Algunos son tan buenos en la manipulación y el mimetismo que tiene familias y otras relaciones a largo plazo, no se suele sospechar fácilmente de su verdadera naturaleza, Un ejemplo de este tipo de individuo es el asesino en serie Dennis Rader (Bind, Torture, Kill), que tenía una familia, profesión, vida cívica y logro evitar la detección por 30 años.
Cuando toman la decisión para cometer el delito, los psicópatas planifican cuidadosamente cada detalle y con frecuencia tienen planes de contingencia. Ahí está la marcada diferencia entre el método de los delitos cometidos por sociópatas y psicópatas, la distinción entre estos trastornos es tal vez aún más importante para la criminología de lo que es para la psicología. Eso es porque los criminales psicópatas, a diferencia de los criminales sociópatas, cometen crímenes muy organizados a menudo después de una meticulosa planificación. Ted Bundy es un ejemplo clásico del asesino en serie psicópata y organizado.
También se desprende de la etiología de la psicopatía y sociopatía es muy diferente. Es probable que la psicopatía es el resultado de la "naturaleza" (la genética), mientras que la sociopatía es el resultado de "crianza" (medio ambiente). De acuerdo con el difunto David Lykken, genetista del comportamiento conocido por sus estudios sobre los gemelos, la psicopatía se relaciona con un defecto fisiológico que resulta en el subdesarrollo de la parte del cerebro responsable del control de los impulsos y las emociones. La sociopatía, por el contrario, es más el producto de traumas de la infancia y el abuso.
Basándose en ese modelo, los sociópatas no son capaces de empatía o conexión emocional con los demás, sino únicamente con individuos concretos, como un familiar o amigo, y sólo en contextos específicos. Los psicópatas, por el contrario, son simplemente incapaces de empatía y son incapaces de formar lazos emocionales reales con nadie. Es la capacidad de los psicópatas para imitar de forma efectiva la empatía y la conexión emocional los hacen especialmente peligrosos, son delincuentes sin pretensiones y, a menudo de gran éxito.
Fuente: Doc Bonn Explains: The Difference Between a Sociopath and a Psychopath
Sociopatía y psicopatía comparten muchas características, generando con ello la principal fuente de confusión para diferenciar en psicología y criminología. Los rasgos de sociópatas y psicópatas incluyen acciones como:
Desprecio al cumplimiento de leyes y costumbres sociales
Desprecio por los derechos de los demás
El hecho de no sentir remordimiento o culpa
Tendencia a mostrar un comportamiento violento y arrebatos emocionales
Aunque no hay consenso entre los profesionales sobre exactamente lo que diferencia a los sociópatas de los psicópatas, entre los que creo que cada uno es un trastorno separado, hay una lista de diferencias importantes. En primer lugar, los sociópatas tienden a ser nervioso y se alteran con facilidad. En segundo lugar, es probable que sean educados, viven al margen de la sociedad, suelen vivir solos, les es difícil adaptarse al trabajo en equipo, son incapaces de mantener un trabajo estable o permanecer en un solo lugar. Algunos sociópatas forman grupos, a pesar de que no tienen respeto por la sociedad en general. Ante los ojos de los demás, los sociópatas dan una imagen clara de perturbado, dan la sensación de una "persona rara". La mayoría de los crímenes cometidos por sociópatas tienden a ser de perfil desorganizado y espontáneo. Miguel Rivera (Charlie Chop-off) es un ejemplo clásico de un psicópata y asesino en serie desorganizado, al igual que Jack el Destripador.
Los psicópatas, en cambio, suelen tener personalidades encantadoras y se integran fácilmente. Ellos son manipuladores y pueden ganarse la confianza de la gente. Aprenden a imitar las emociones, a pesar de su incapacidad para realmente sentir, y parecen normales suelen proyectar la imagen de sencillos e inocentes. Los psicópatas son a menudo educados y tienen trabajos estables. Algunos son tan buenos en la manipulación y el mimetismo que tiene familias y otras relaciones a largo plazo, no se suele sospechar fácilmente de su verdadera naturaleza, Un ejemplo de este tipo de individuo es el asesino en serie Dennis Rader (Bind, Torture, Kill), que tenía una familia, profesión, vida cívica y logro evitar la detección por 30 años.
Cuando toman la decisión para cometer el delito, los psicópatas planifican cuidadosamente cada detalle y con frecuencia tienen planes de contingencia. Ahí está la marcada diferencia entre el método de los delitos cometidos por sociópatas y psicópatas, la distinción entre estos trastornos es tal vez aún más importante para la criminología de lo que es para la psicología. Eso es porque los criminales psicópatas, a diferencia de los criminales sociópatas, cometen crímenes muy organizados a menudo después de una meticulosa planificación. Ted Bundy es un ejemplo clásico del asesino en serie psicópata y organizado.
También se desprende de la etiología de la psicopatía y sociopatía es muy diferente. Es probable que la psicopatía es el resultado de la "naturaleza" (la genética), mientras que la sociopatía es el resultado de "crianza" (medio ambiente). De acuerdo con el difunto David Lykken, genetista del comportamiento conocido por sus estudios sobre los gemelos, la psicopatía se relaciona con un defecto fisiológico que resulta en el subdesarrollo de la parte del cerebro responsable del control de los impulsos y las emociones. La sociopatía, por el contrario, es más el producto de traumas de la infancia y el abuso.
Basándose en ese modelo, los sociópatas no son capaces de empatía o conexión emocional con los demás, sino únicamente con individuos concretos, como un familiar o amigo, y sólo en contextos específicos. Los psicópatas, por el contrario, son simplemente incapaces de empatía y son incapaces de formar lazos emocionales reales con nadie. Es la capacidad de los psicópatas para imitar de forma efectiva la empatía y la conexión emocional los hacen especialmente peligrosos, son delincuentes sin pretensiones y, a menudo de gran éxito.
Fuente: Doc Bonn Explains: The Difference Between a Sociopath and a Psychopath
Sindrome de Wendy
Wendy es un personaje del conocido cuento de Peter Pan, que protagoniza uno de los papeles femeninos del relato.
Peter Pan es un niño de trece años que no quiere crecer y que también olvida fácilmente.
Deseoso de convertir su vida en una gran aventura, aprovecha un descuido de sus padres para salir volando por la ventana, porque no olvidó que antes de nacer fue un pájaro.
Se va a vivir a la Isla de los Pájaros, el país de Nunca Jamás, donde se encuentran los niños perdidos y donde es posible vivir como un héroe y realizar proezas y donde existen los duendes, las hadas, los indios y los piratas.
Peter Pan, aprovechando que Wendy no es feliz en su casa, la invita a vivir en el país de Nunca Jamás para contar sus bellos cuentos y cuidar a los niños perdidos.
Wendy es una niña real de doce años, una persona responsable, afectuosa y sensible, que ama y quiere ayudar a Peter Pan y que se encarga a los niños como una verdadera madre bondadosa y cariñosa, cumpliendo con su deber aunque tenga solamente doce años.
Campanita es un hada, el otro personaje femenino de este cuento, que tiene un perfil diferente y que puede ser celosa, caprichosa y sobre protectora. Al principio conspira para eliminar a Wendy, dando rienda suelta a su lado malo, pero luego se arrepiente y logra ser más amistosa. Se trata de alguien que se ocupa de Peter Pan, que lo ama y que también lo protege, pero que es también capaz de dejarse vencer por sus pasiones y deseos.
Después de trabajar incansablemente cuidando a Peter Pan y a los niños, Wendy se da cuenta que en el país de Nunca Jamás tampoco puede ser feliz porque tiene que hacer cosas que no le gustan y aunque ame a Peter Pan y sea amada por él, Wendy adopta a los niños y decide volver a su hogar que ahora considera que es el mejor lugar para ella.
Peter Pan promete visitarla en el futuro, pero no olvidemos que siempre será un niño y que tiene muy poca memoria.
Campanita también se cansa de haber perdido su libertad por amar a Peter Pan y estar a su lado y también se va.
En la vida real estos personajes también existen. Existen muchos Peter Pan que no quieren crecer, que prometen amar eternamente y brindar una vida feliz, pero que no son capaces de perseverar ni de cumplir sus promesas, que esperan todo de los demás y que no hacen nada por los que dicen amar.
También existen muchas Wendy, seres dispuestos a perder su libertad y dar todo a quienes dicen amarlas pero que sólo las utilizan para sus fines.
Si existe un Peter Pan también habrá una Wendy que se someta a su voluntad por amor y le brinde todo su esfuerzo aunque su vida se torne miserable.
En este relato, Wendy tiene el ejemplo de sus padres, que también son una pareja que se complementa, un hombre egoísta e inmaduro que manipula a su mujer, quien a su vez se somete adoptando el rol de una niña obediente.
Wendy fue primero la madre de sus hermanos y luego continuó con ese rol estimulada por Peter Pan que la utilizó para que cuidara de los niños perdidos en el país de Nunca Jamás.
El temor al abandono, a la pérdida de los afectos y la necesidad de agradar a todos a toda costa, hace que estas personas estén dispuestas a adoptar una actitud complaciente y sumisa con tal de no quedarse solas.
En este tipo de relación, la sexualidad está desdibujada, más bien se trata de un amor fraterno o maternal, típico del varón y la mujer castrados.
Afortunadamente se puede salir de esta situación y no repetir historias, tomando conciencia de que se está cargando con las responsabilidades de otro y llegar así a encontrar el equilibrio en la pareja; y si eso no fuera posible, repensar la relación y liberarse definitivamente de ese vínculo.
Fuente http://psicologia.laguia2000.com
Peter Pan es un niño de trece años que no quiere crecer y que también olvida fácilmente.
Deseoso de convertir su vida en una gran aventura, aprovecha un descuido de sus padres para salir volando por la ventana, porque no olvidó que antes de nacer fue un pájaro.
Se va a vivir a la Isla de los Pájaros, el país de Nunca Jamás, donde se encuentran los niños perdidos y donde es posible vivir como un héroe y realizar proezas y donde existen los duendes, las hadas, los indios y los piratas.
Peter Pan, aprovechando que Wendy no es feliz en su casa, la invita a vivir en el país de Nunca Jamás para contar sus bellos cuentos y cuidar a los niños perdidos.
Wendy es una niña real de doce años, una persona responsable, afectuosa y sensible, que ama y quiere ayudar a Peter Pan y que se encarga a los niños como una verdadera madre bondadosa y cariñosa, cumpliendo con su deber aunque tenga solamente doce años.
Campanita es un hada, el otro personaje femenino de este cuento, que tiene un perfil diferente y que puede ser celosa, caprichosa y sobre protectora. Al principio conspira para eliminar a Wendy, dando rienda suelta a su lado malo, pero luego se arrepiente y logra ser más amistosa. Se trata de alguien que se ocupa de Peter Pan, que lo ama y que también lo protege, pero que es también capaz de dejarse vencer por sus pasiones y deseos.
Después de trabajar incansablemente cuidando a Peter Pan y a los niños, Wendy se da cuenta que en el país de Nunca Jamás tampoco puede ser feliz porque tiene que hacer cosas que no le gustan y aunque ame a Peter Pan y sea amada por él, Wendy adopta a los niños y decide volver a su hogar que ahora considera que es el mejor lugar para ella.
Peter Pan promete visitarla en el futuro, pero no olvidemos que siempre será un niño y que tiene muy poca memoria.
Campanita también se cansa de haber perdido su libertad por amar a Peter Pan y estar a su lado y también se va.
En la vida real estos personajes también existen. Existen muchos Peter Pan que no quieren crecer, que prometen amar eternamente y brindar una vida feliz, pero que no son capaces de perseverar ni de cumplir sus promesas, que esperan todo de los demás y que no hacen nada por los que dicen amar.
También existen muchas Wendy, seres dispuestos a perder su libertad y dar todo a quienes dicen amarlas pero que sólo las utilizan para sus fines.
Si existe un Peter Pan también habrá una Wendy que se someta a su voluntad por amor y le brinde todo su esfuerzo aunque su vida se torne miserable.
En este relato, Wendy tiene el ejemplo de sus padres, que también son una pareja que se complementa, un hombre egoísta e inmaduro que manipula a su mujer, quien a su vez se somete adoptando el rol de una niña obediente.
Wendy fue primero la madre de sus hermanos y luego continuó con ese rol estimulada por Peter Pan que la utilizó para que cuidara de los niños perdidos en el país de Nunca Jamás.
El temor al abandono, a la pérdida de los afectos y la necesidad de agradar a todos a toda costa, hace que estas personas estén dispuestas a adoptar una actitud complaciente y sumisa con tal de no quedarse solas.
En este tipo de relación, la sexualidad está desdibujada, más bien se trata de un amor fraterno o maternal, típico del varón y la mujer castrados.
Afortunadamente se puede salir de esta situación y no repetir historias, tomando conciencia de que se está cargando con las responsabilidades de otro y llegar así a encontrar el equilibrio en la pareja; y si eso no fuera posible, repensar la relación y liberarse definitivamente de ese vínculo.
Fuente http://psicologia.laguia2000.com
Ansiedad, fobia y pánico: Trastornos cada vez más habituales
Fobia y pánico son algunos de los trastornos que afectan a un número cada vez mayor de personas (muchas de las cuales desconocen que lo padecen). La fobia es un miedo irracional, desmedido y desproporcionado a un objeto u situación, en cambio el pánico es una crisis de ansiedad "espontánea", (al menos la primera) sin relación aparente con algún objeto u situación. La base y el sustento emocional de ambas son el miedo, pero se trata de un miedo irracional.
Miedo es una emoción normal, que nos permite preparar todo nuestro sistema de defensa para dos mecanismos instintivos: la lucha y la huida. Ambas nos mantienen vivos, ya que nos preparan permanentemente frente al peligro.
Según informa Gustavo Bustamante, dr. en Psicología y Director Gral. de la Fundación Fobia Club, las causas para desarrollar un Trastorno de ansiedad son una sumatoria de factores. Predisposición Biológica + Factores de Desarrollo + Grupo Familiar + Integración en Grupos (colegio, etc.) + Medio Ambiente. Al igual que todos los trastornos mentales, estos son policausales.
Entre los síntomas encontramos palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca; sudoración; temblores o sacudidas; sensación de ahogo o falta de aliento; sensación de atragantarse; opresión o malestar torácico; náuseas o molestias abdominales; inestabilidad, mareo o desmayo; desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo); miedo a perder el control o volverse loco; miedo a morir; parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo); y escalofríos o sofocaciones.
Miedo es una emoción normal, que nos permite preparar todo nuestro sistema de defensa para dos mecanismos instintivos: la lucha y la huida. Ambas nos mantienen vivos, ya que nos preparan permanentemente frente al peligro.
Según informa Gustavo Bustamante, dr. en Psicología y Director Gral. de la Fundación Fobia Club, las causas para desarrollar un Trastorno de ansiedad son una sumatoria de factores. Predisposición Biológica + Factores de Desarrollo + Grupo Familiar + Integración en Grupos (colegio, etc.) + Medio Ambiente. Al igual que todos los trastornos mentales, estos son policausales.
Entre los síntomas encontramos palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca; sudoración; temblores o sacudidas; sensación de ahogo o falta de aliento; sensación de atragantarse; opresión o malestar torácico; náuseas o molestias abdominales; inestabilidad, mareo o desmayo; desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo); miedo a perder el control o volverse loco; miedo a morir; parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo); y escalofríos o sofocaciones.
La depresión, una crisis global

La depresión, una crisis global
En 20 años, la depresión se convertirá en la enfermedad que más padecerán los seres humanos, superando al cáncer y los trastornos cardiovasculares, afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según la organización, este trastorno mental será el mayor problema de salud para las sociedades, tanto económica como socialmente. Y sin embargo, agrega la OMS, la mayoría de los países en desarrollo actualmente sólo gastan menos de 2% de sus presupuestos nacionales en servicios de salud mental. La advertencia fue hecha durante la primer Cumbre Global de Salud Mental que se lleva a cabo en Atenas, Grecia. Según la OMS, actualmente más de 450 millones de personas están directamente afectadas por algún trastorno o discapacidad mental, y la mayoría de éstas viven en los países en desarrollo…
"Las cifras de la organización muestran claramente la magnitud del problema y sus probabilidades de que sea cada vez más grande", dijo a la BBC el doctor Shekhar Saxena, del Departamento de Salud Mental de la OMS.
"Tanto es así que en 2030 la depresión será, entre todos los trastornos de salud, el que causará la mayor carga de salud", agrega.
Cuando se habla de "carga", explica el experto, se considera la medida de años perdidos de vida debido a una muerte temprana o a una discapacidad severa causada por una determinada enfermedad, que en este caso es la depresión.
Epidemia silenciosa
El doctor Saxena afirma que la depresión actualmente es mucho más común que otras enfermedades más temidas, como el VIH-Sida o cáncer.
Y sin embargo, agrega el experto, la depresión es uno de esos temas de los que la gente no suele hablar mucho, sobre todo cuando la persona es la afectada.
"La llamamos la epidemia silenciosa porque a menudo pasa sin ser reconocida", dice el psiquiatra de la OMS.
"Pero siempre ha estado presente y es probable que aumente en términos de proporción mientras otras enfermedades disminuyen".
Esta creciente carga de salud será un problema particularmente grave para los países en desarrollo que cuentan con menos recursos para servicios de salud mental.
"Tenemos cifras que muestran que los países más pobres en realidad tienen más depresión comparados con los países ricos", explica el doctor Saxena.
"E incluso la gente pobre en los países ricos tiene una incidencia de depresión más alta que las personas más ricas en esos mismos países".
Más pobres, más deprimidos
Las cifras de la OMS muestran que los países de altos ingresos destinan 200 veces más recursos a su salud mental que los de bajos ingresos.
Y como cerca de la mitad de los trastornos mentales comienzan antes de que la persona cumpla 14 años, los expertos subrayan la importancia de disponer servicios de salud durante la infancia.
Sin embargo, los países de bajos y medianos ingresos tienen sólo un psiquiatra infantil por cada 1 a 4 millones de personas.
Los estudios de la OMS muestran que cerca de 800.000 personas se suicidan cada año y 86% de éstas viven en países de bajos y medianos ingresos.
Y más del 50% de estas personas, dice la organización, tienen entre 15 y 44 años.
Pero las pérdidas no son sólo importantes en términos sociales, porque las enfermedades mentales también tienen un enorme impacto en la productividad de un país.
Expertos britanicos del King's College en Londres han calculado en términos financieros cuál es la carga de una persona con depresión para una sociedad.
"Parte de esta carga es por la pérdida de productividad, porque una persona con depresión grave tienen muy pocas posibilidades de estar empleada o mantenerse empleada" afirma el profesor Martin Prince, experto en epidemiología psiquiátrica del King's College de Londres.
"Pero también se incluyen los costos de los beneficios de incapacidad o desempleo, particularmente en países desarrollados", dice el experto.
"Estos costos combinados suman unos US$19.000 millones al año o cerca de 1% del PIB, así que es una suma extraordinariamente grande" agrega.
Con las perspectivas de que aumente la carga de las enfermedades mentales y continúe incrementándose en los próximos años, es urgente que cambie la actitud de la sociedad hacia las enfermedades mentales.
"La depresión es una enfermedad tan real como cualquier otro trastorno físico que hace sufrir a la gente", expresa el doctor Saxena.
"Y la persona afectada tiene el derecho de obtener asesoría y tratamientos correctos en el mismo entorno de salud que se ofrece a los que padecen otras enfermedades", agrega el experto.
Crisis de pánico...Siento que se me acaba el aire.

La crisis de pánico se define como la aparición de episodios espontáneos de intenso miedo o malestar, que son acompañadas de múltiples síntomas; entre ellos, temor a morir, infartarse, desmayarse o volverse loco, sudoración, palpitaciones, náuseas, temblor y sensación de ahogo. Este mal afecta al 2 a 3 % de la población adulta.
“Iba caminando por la calle, y de pronto sentí que se me acababa el aire, ¡me empecé a ahogar!... El corazón me palpitaba a mil, ¡sentía que me iba a morir!��?…
Esta es una de las situaciones o testimonios más frecuentes de quienes han vivido o experimentado alguna vez una crisis de pánico, mal que en la actualidad afecta aproximadamente al 2 a 3% de la población adulta.
Según explica el médico siquiatra, Dr. Roberto Amon, la crisis de pánico se define como la aparición de episodios espontáneos de intenso miedo o malestar, que son acompañadas de múltiples síntomas; entre ellos, temor a morir, infartarse, desmayarse o volverse loco, sudoración, palpitaciones, náuseas, temblor y sensación de ahogo. “Es importante mencionar que las crisis deben ser espontáneas para diferenciarlas, por ejemplo, de las fobias, que también son crisis pero de angustia asociadas a la exposición de una situación temida, como por ejemplo una fobia a un animal o a volar��?, aclara el especialista.
Cualquiera puede sufrir de pánico
El siquiatra precisa que cualquier persona puede experimentar alguna vez en la vida una crisis de pánico, pero para que se transforme en un verdadero trastorno, se requiere que estas crisis se presenten de manera repetida en el tiempo, y la persona experimente temor a presentar nuevas crisis y preocupación acerca del significado de las mismas. También van asociadas a cambios conductuales como, por ejemplo, evitar realizar algunas actividades. “Por ejemplo si la crisis se presentó mientras la persona practicaba deporte, muy pronto comienza a evitar realizarlo para no verse expuesta a repetir la experiencia��?, explica.
Sobre el origen o causas de esta crisis sicológica, el profesional indica que no se conoce la causa última de este trastorno, pero se sabe que afecta 2 a 3 veces más a mujeres que a hombres, principalmente, a separados o divorciados. La edad de inicio habitualmente es entre los 25 a 30 años, y es más frecuente si uno es familiar de primer grado de una persona con pánico, y si sufre algunas enfermedades físicas como epilepsia y enfermedades tiroideas. “Es muy importante mencionar que antes de hacer el diagnóstico de un trastorno de pánico se debe descartar la presencia de alguna enfermedad o condición médica que la explique como, por ejemplo, algún trastorno cardiovascular o el uso de alguna droga o sustancia��?, señala.
Tratamiento
Según el Dr. Amon, el tratamiento especializado para quienes padecen de crisis de pánico, involucra en muchos casos el uso de medicación específica, especialmente antidepresivos con efecto antipánico y psicoterapia de orientación cognitiva conductual, que permite identificar y modificar aquellos factores que gatillan o perpetúan la presencia de los síntomas, como la mala interpretación de sensaciones corporales normales o ciertas creencias disfuncionales.
“La duración completa de la terapia es de al menos 1 año, pero muchos pacientes quedan asintomáticos en pocas semanas. Los resultados a largo plazo con la terapia apropiada son muy alentadores, lográndose la remisión completa de los síntomas en más del 90% de los pacientes��?, asegura.
Agrega que si este cuadro no se trata adecuadamente, puede limitar severamente la calidad de vida de los pacientes, ya que tienden a reducir progresivamente sus actividades por el temor a sufrir nuevas crisis. “En este sentido hemos visto a pacientes que están confinados en su habitación sin poder salir solos de su casa?
El síndrome de Münchhausen

El síndrome de Münchhausen consiste en una simulación repetida de enfermedades físicas, usualmente agudas, aparatosas y convincentes, por una persona que vaga de un hospital a otro en busca de tratamiento.
CARACTERÍSTICAS
Estos pacientes son capaces de simular muchas enfermedades físicas tales como infarto de miocardio o fiebre de origen desconocido. A veces acaban convirtiéndose en una inacabable responsabilidad para los servicios médicos o quirúrgicos, pero, no obstante, el problema fundamental es el psiquiátrico, mucho más complejo que una simple simulación engañosa de síntomas, y vinculada a graves trastornos emocionales. Los pacientes pueden tener rasgos de personalidad histriónicos, a la vez que son inteligentes y con recursos. Saben como simular una enfermedad con sofisticada habilidad. S e diferencian de los simuladores en que sus mentiras y simulaciones son conscientes, pero las motivaciones para fingir la enfermedad son en gran medida inconscientes. Son evidentes los sentimientos de culpa.
CAUSAS
Habitualmente, existe una historia precoz de abuso emocional y físico. Los pacientes parecen tener problemas de identidad, sentimientos intensos, control inadecuado de los impulsos, sentido de la realidad deficiente, episodios psicóticos breves y relaciones interpersonales inestables. La necesidad de que se les preste atención es pareja a la incapacidad de confiar en figuras de autoridad, a las que manipulan.
TRATAMIENTO
En los pacientes de síndrome de Munchausen el tratamiento rara vez es fructífero. Acceder a las manipulaciones del paciente alivia su tensión, pero provoca una escalada, sobrepasando en última estancia lo que los médicos pueden o están dispuestos a hacer. Enfrentarse al paciente o negarse a sus demandas de tratamiento da lugar a reacciones de enfado que le llevan a cambiar de hospital. El paciente acostumbra a rechazar el tratamiento psiquiátrico. Sin embargo el tratamiento suele reducirse al reconocimiento de la enfermedad y a evitar los procedimientos que impliquen riesgo como la medicación excesiva.
Se recomienda confrontar a estos pacientes sin culpabilizaciones ni reproches. El médico debe mantener la condición de enfermedad real, indicando simultáneamente al paciente que si coopera, pueden resolver el problema subyacente. A menudo habrá que implicar a algún miembro de la familia, con quien abordar el problema como una enfermedad, no como un engaño; es decir, no se explica a la familia cuál es el mecanismo preciso de
El ABC de los celos

Uno de los impulsos o emociones más intensos en el ser humano, y en las mujeres puede llevar desde inseguridad y obsesión hasta patologías de insospechadas consecuencias. Advertir su magnitud, saber reconocerlos y superarlos es más que oportuno. Celos normales o patológicos, en cualquier caso la gran mayoría de las mujeres ha sentido de manera esporádica o frecuente la inseguridad de sentir la pérdida de su pareja por distintas circunstancias. En el marco de una relación sentimental, el celo es la sospecha o inquietud de que alguien amado pueda mudar su cariño hacia otra persona. Desde la perspectiva clínica, los celos son un estado de suspicacia desde el cual una persona percibe, siente y cree, en el marco de una relación sentimental, que será desplazada por un rival, demandando exclusividad en una relación...
¿Por qué algunas mujeres son más celosas que otras? “Para comprender los celos en una persona debemos remitirnos a la propia historia del individuo y las vinculaciones del sujeto con las personas. Entendiendo sus circunstancias personales y su contexto, podríamos comprender las diferencias que hay entre personas normalmente celosas y aquellas patológicamente celosas”, afirma el psicólogo Rodrigo Torres.
Normales y patológicos
Torres discrimina cómo diferenciar los celos normales de aquellos llamados “enfermizos”, o patológicos por lo anormal del comportamiento. “Los celos son normales cuando existe un sano temor a perder la pareja, pero que sirve como impulsor de una relación más cuidada, protegida y placentera, resguardando y respetando la individualidad y autonomía de cada miembro. El temor exacerbado, la sensación recurrente de vulnerabilidad y la pérdida de límites entre el yo y el no-yo, configura un cuadro desde el cual la preocupación por el otro se va transformando en control”, señala el especialista, quien subraya sobre la relevancia del control como síntoma distintivo de una celopatía. “Cuando emerge el control, podemos pensar que nos encontramos en una situación anormal”, afirma el profesional.
Si en tu afán de controlar a tu pareja realizas algunos de las siguientes acciones pon atención, podrías estar presa de celos patológicos. En ocasiones el control puede ser sutil, como llamadas telefónicas sin aparente motivación; otras veces más explícito, como llamadas a intervalos regulares, preguntando dónde ha ido, recoger a la pareja en el trabajo; hasta llegar a una situación de evidente restricción, con control de movimientos, amistades, horarios, hasta una casi completa pérdida de autonomía por parte de la persona objeto de los celos.
Extremos
Seguridad total o inseguridad absoluta, el primer caso puede reflejarse en ausencia de celos y el otro en un avanzado nivel de ellos. “La celopatía más compleja o riesgosa es generalmente aquella que tiene un origen delirante. Ello, porque el delirio celotípico emerge como una realidad incontrastable para la persona que lo padece. Los delirios celotípicos se pueden observar en cuadros psicóticos, personalidades paranoides o narcisistas y requieren un abordaje especializado desde la salud mental. Sin pretender una taxonomía de los no celosos, hay por una parte quienes simplemente son indiferentes o no tienen un fuerte nivel de compromiso con la pareja, como para llegar a sentir disgusto frente a la posibilidad de la pérdida. Otras personas pueden comprometerse real y fielmente con los demás, valorando por sobre todo la autonomía y el libre albedrío”, concluye el experto.
El psicólogo también aborda otro aspecto de los celos, su distinto origen en el hombre y la mujer. “Los celos femeninos se manifiestan mayoritariamente cuando existe una percepción de que la pareja se vincula emocionalmente con un tercero; mientras, los celos masculinos se expresan en mayor medida ante la posibilidad de ver perdido el privilegio y exclusividad de tipo sexual”, advierte.
Pero cómo afectan los celos la vida cotidiana de la mujer y su pareja, “De muchas maneras. Basta pensar que los celos, en cualquier medida, reflejan cierto grado de restricción personal y del otro. La persona celosa se va enclaustrando cada vez más presa de sus ideas y sentimientos de vulnerabilidad; va perdiendo su autonomía y, dependiendo de la gravedad, sus acciones desplegadas con el fin de evitar el abandono real o imaginado de la pareja, van demandando cada vez más su propio tiempo y recursos. Evidentemente la persona cegada por los celos no necesariamente se da cuenta de ello, hasta que sus preocupaciones por el otro se convierten en obsesión, a la vez que hostilidad frente al mundo que sólo termina alejando cada vez más al ser amado”, sostiene Torres.
Pero los celos pueden ser superados con apoyo psicológico. “Cuando no existe una raíz psicótica de base, es posible que la educación en tolerancia, respeto y reconocimiento del otro funcionen bien. Para ello es especialmente recomendable una psicoterapia de enfoque sistémica, con algún complemento farmacológico que contenga la ansiedad. En trastornos psicóticos o de personalidad complejos, lo usual es la administración exclusiva de fármacos orientados a mitigar las elaboraciones delirantes que sostienen la celopatía”
El Estres

El estrés es un estado de gran tensión nerviosa originado en la persona por el exceso de trabajo, las aspiraciones no satisfechas, la ansiedad, etc. Suele manifestarse a través de una serie de reacciones que van desde la fatiga prolongada y el agotamiento hasta dolores de cabeza, gastritis, úlceras, etc., pudiendo ocasionar incluso trastornos psicológicos.
ESTRÉS NORMAL
El estrés normal no puede eliminarse, porque es una parte de nuestra vida, hasta puede ser positivo si sabemos manejarlo eficazmente.
El estrés no se puede considerar en principio como una enfermedad sino como la respuesta, tanto física como mental, a las adaptaciones y ajustes del ser humano a los diversos acontecimientos vitales.
El estrés causa la ansiedad, que en pequeñas cantidades es positivo y saludable porque nos mueve a hacer las cosas bien.
El estrés es una defensa natural del organismo que se encuentra dentro de nosotros mismos y que sirve para hacer frente a demandas excepcionales de experiencias difíciles en nuestra vida diaria, es también un importante aumento en el nivel de activación fisiológica y cognitiva con recursos también excepcionales.
ESTRÉS PATOLÓGICO
Cuando el estrés se transforma en una reacción prolongada e intensa es muy posible que desencadene serios problemas físicos y psíquicos.
Si no se libera al organismo de estos cambios ocurridos durante la fase de reconocimiento y consideración de la amenaza, se entra en un estado de estrés crónico. Cuando uno se siente estresado y añade aun más estrés, los centros reguladores del cerebro tienden a hiperreaccionar ocasionando desgaste físico, crisis del llanto, y potencialmente depresión.
CAUSAS DE ESTRÉS PATOLÓGICO
Las amenazas exteriores producen en nuestro cuerpo unos cambios estresantes. Así nuestra forma de reaccionar ante los problemas, las demandas y los peligros, viene determinada por una aptitud innata de lucha o huida, cuando los estímulos que nos llegan son interpretados como amenazantes.
Reacciones incompletas ante estímulos, no resueltas adecuadamente, por ejemplo:
En el trabajo:
Exceso o falta de trabajo.
Rapidez en realizar la tarea.
Necesidad de tomar decisiones.
Fatiga, por esfuerzo físico importante.
Viajes largos y numerosos.
Excesivo numero de horas de trabajo.
Cambios en el trabajo.
Individuo que cuenta con insuficiente responsabilidad.
Falta de participación en la toma de decisiones.
Falta de apoyo por parte de la dirección.
Cambios tecnológicos a los que hay que adaptarse.
Falta de seguridad en el trabajo.
Incongruencia o falta de equidad en una promoción insuficiente o excesiva.
Consciencia de haber alcanzado el propio techo.
En las relaciones sociales:
Falta de relaciones,
Relaciones hipócritas,
Relación distante.
Situaciones normales de la vida:
hablar en publico,
hacer una declaración de amor...,
Realizar o tomar exámenes,
Estos estímulos pueden producir substancias bioquímicas o eléctricas que pueden producir estrés como; el frío - el calor - el ruido - el café - el tabaco.
SÍNTOMAS DEL ESTRÉS PATOLÓGICO
El estrés, sobre todo el patológico, suele presentarse con síntomas físicos evidentes:
Las pupilas se agrandan para mejorar la visión,
El oído se agudiza,
Los músculos se tensan para responder al desafío,
La sangre es bombeada al cerebro para aumentar la llegada de oxigeno a las células y favorecer los procesos mentales.
Las frecuencias cardiaca y respiratoria aumentan,
Y como la sangre se desvía preferentemente hacia la cabeza y el tronco, las extremidades y sobre todo las manos y los pies, se perciben fríos y sudorosos.
EFECTOS SECUNDARIOS DE SITUACIONES DE ESTRÉS CRÓNICO
El estrés crónico puede producir:
Aumento de susceptibilidad a los resfriados,
Aumenta el riesgo de los problemas cardiacos, presión arterial alta, diabetes, asma, ulceras, colitis y cáncer.
Aumentos del azúcar en la sangre.
Aumenta el colesterol, hay una liberación de ácidos grasos en la sangre.
Aumenta los niveles de corticoides.
Disminuye el riego sanguíneo periférico, disminuye el sistema digestivo,
Con frecuencia el estrés se asocia a trastornos psicológicos como la ansiedad y la depresión. Secundariamente produce una incapacidad para tomar decisiones, sensación de confusión, incapacidad para concentrarse, dificultad para dirigir la atención desorientación, olvidos frecuentes, bloqueos mentales.
Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)

Se presenta como una preocupación excesiva, con relación a una situación, eventos o a otras personas. Lo sufre alrededor del 5% de la población. Las personas que lo sufren están constantemente pensando y anticipándose negativamente a los hechos. Por ejemplo, se preocupan por posibles accidentes o desgracias que puede sufrir algún familiar, aunque éste no se encuentre en peligro o en riesgo.
Este tipo de miedo es crónico, y es por esto que la persona necesita tener constantes reaseguros a fin de poder bajar su nivel de ansiedad. Como por ejemplo llamar o hacer que lo llamen varias veces en el día los familiares para confirmarle que están bien. Suele confundirse con un tipo de personalidad "ansiosa" y de ahí que la persona llegue a consulta después de padecerlo mucho tiempo.
Se presenta abruptamente. Existe en el individuo una predisposición hereditaria para sufrir el trastorno de ansiedad generalizada, al igual que como ocurre con todas las personas que sufren un cuadro de ansiedad.
Por lo general el poder imaginativo de los que sufren esta patología es muy alto y muy rico, lamentablemente no muy variado. Por esto si el esposo no llega a horario, se imaginan que pronto van a tocar y timbre y le dirán: “Ud. Es la viuda de González", o si pasa una ambulancia con la sirena, inmediatamente lo asocian “con un accidente del familiar".
Los síntomas son: tensión motora (temblores, dolores musculares, inquietud), sensaciones corporales (ahogos, taquicardias, diarreas, nauseas, "nudo en la garganta" etc.), hipervigilancia, dificultad para concentrarse, dificultades para dormir, exageración en la respuesta de alarma.
La realidad nos muestra que existe una disminución notable en la calidad de vida del paciente, y los familiares se ven coartados y limitados en sus propias actividades ya que tienen que estar constantemente informando a qué lugares van, cuanto tiempo se van a demorar. Y cuando ocurre algún imprevisto tratan de avisar lo más rápido posible a fin de que el otro se quede más tranquilo.
Anorexia nerviosa

Consiste en una alteración grave de la percepción de la propia imagen, con un temor morboso a la obesidad, lo que condiciona una alteración.
Las principales características de la anorexia nerviosa son el rechazo a mantener un peso corporal mínimo, un miedo intenso a ganar peso y una alteración significativa de la percepción del cuerpo. Las mujeres afectadas por este trastorno sufren, además, amenorrea (falta de regla) aunque hayan pasado la menarquía (primera regla).
Generalmente la pérdida de peso se consigue mediante una disminución de la ingesta total de alimentos. Aunque los anoréxicos empiezan por excluir de su dieta todos los alimentos con alto contenido calórico, la mayoría acaba con una dieta muy restringida, limitada a unos pocos alimentos. Existen otras formas de perder peso, como la utilización de purgas, vómitos provocados o ejercicio físico excesivo.
En la anorexia nerviosa se distinguen dos subtipos:
el tipo restrictivo
el compulsivo purgativo.
El primero describe cuadros clínicos en los que la pérdida de peso se consigue con dieta o ejercicio intenso, mientras que el segundo se utiliza para identificar al individuo que recurre regularmente a atracones o purgas.
En el tipo restrictivo los pacientes con anorexia nerviosa no recurren a atracones ni purgas, mientras que en el compulsivo purgativo algunos no presentan atracones pero si recurren a purgas incluso después de ingerir pequeñas cantidades de comida.
ORIGEN
Su causa es desconocida, pero hay una serie de factores causantes de la anorexia que son una combinación de elementos biológicos (predisposición genética y biológica), psicológicos (influencias familiares y conflictos psíquicos) y sociales (influencias y expectativas sociales). La pérdida de peso conduce a la malnutrición, que a su vez contribuye a los cambios físicos y emocionales del paciente y perpetúa el círculo vicioso que se sintetiza en el modelo psicosocial de la anorexia nerviosa.
La vulnerabilidad biológica de la adolescencia y los problemas familiares y sociales pueden combinarse con un clima social determinado para originar la conducta alimentaria típica de los anoréxicos. La sociedad occidental está muy influenciada por la noción de que la obesidad es insana y poco atractiva, mientras que se percibe la delgadez como algo deseable.
La mayoría de los niños prepúberes tiene conciencia de esta actitud social, y se calcula que cerca del 50 % de la niñas prepúberes siguen una dieta o adoptan medidas de control de su peso. Cerca del 95 % de los enfermos son mujeres. En zonas donde existe escasez de alimentos es prácticamente desconocida.
SÍNTOMAS
El diagnóstico de la anorexia se basa no sólo en la ausencia de un origen orgánico definido, sino en la presencia de ciertas características. En este sentido conviene recordar los criterios considerados por la Sociedad Americana de Psiquiatría para el diagnóstico de la anorexia psíquica:
Rechazo a mantener el peso corporal por encima del mínimo normal para la edad y talla.
Miedo intenso al aumento de peso o a ser obeso incluso con peso inferior al normal.
Distorsión de la apreciación del peso, el tamaño o la forma del propio cuerpo.
En las mujeres, ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos en el plazo previsto (amenorrea primaria o secundaria).
Con vistas al diagnóstico es muy importante efectuar una entrevista psiquiátrica y tener en cuenta que la mayoría de los anoréxicos adolescentes acude siempre a la consulta acompañada. Habitualmente es la familia la que aporta toda la información necesaria, mientras que el paciente suele defenderse y negar el comportamiento anoréxico.
Por lo general, la familia describe algunos de los siguientes síntomas: amenorrea, estreñimiento, preocupación por las calorías de los alimentos, dolor abdominal, preocupación por el frío, vómitos, preocupación por la preparación de las comidas -propias y de los demás-, restricción progresiva de alimentos y obsesión por la báscula, preocupación por la imagen, discordancia entre la imagen y la idea, abundancia de trampas y mentiras, hiperactividad y preocupación obsesiva por los estudios, sin disfrute de ello.
En la mayoría de ocasiones son los pediatras los que suelen tener el primer contacto con el paciente, aunque las consultas iniciales pueden estar condicionadas por el síntoma que más preocupa a la familia y al paciente. Así, cuando lo que predomina es la amenorrea (falta de regla) acudirán al ginecólogo, ante el dolor abdominal al médico de digestivo, ante la disminución de peso al endocrinólogo... No es infrecuente que acudan a todos los especialistas, efectúen una auténtica peregrinación médica y no cumplan las recomendaciones.
EVALUACIÓN
La evaluación del paciente anoréxico debe incluir una historia exhaustiva y un examen físico completo.
Las preguntas sobre el comportamiento en relación con el control del peso que pueden ser útiles son de este tipo:
¿cómo maneja el / la adolescente el control de su peso?
¿cuánto le gustaría pesar?
¿cada cuánto tiempo verifica su peso?
¿existe algún comportamiento adelgazante del tipo de vómitos, abuso de purgantes, uso de diuréticos o empleo de píldoras dietéticas?
¿cuál es la imagen que el / la adolescente tiene de sí mismo?
Los signos y síntomas de la anorexia nerviosa, tal como se ha señalado anteriormente, deben investigarse. Al mismo tiempo, también deben buscarse aquellos que puedan sugerir un proceso orgánico. De éstos, los susceptibles de confundirse con la anorexia son el hiper o hipotiroidismo, estados de malabsorción, diabetes mellitus, tumores cerebrales, obstrucciones gastroesofágicas y enfermedad de Addison.
TRATAMIENTO
El impacto sociológico de la anorexia nerviosa es marcado y repercute en la identidad del adulto joven. El narcisismo individual y social está en juego.
El diagnóstico, como se ha visto, no es difícil. Lo realmente difícil es el tratamiento, dadas las implicaciones individuales, familiares y sociales del síndrome. Se han ensayado muchos tratamientos en los pacientes anoréxicos: psicoterapia, terapia comportamental, medicamentosa, hiperalimentación, terapia familiar, etc ...
Los objetivos más importantes del tratamiento son la corrección de la malnutrición y la resolución de las disfunciones psíquicas del paciente y su familia. El fracaso en la solución de estos problemas a corto y largo plazo puede abocar al fallo terapéutico.
Normalmente, dadas las dificultades que se plantean, se aconseja el aislamiento familiar.
Se debe consultar con una persona experta y profesional para que dirija y oriente el tratamiento.
Ideas delirantes

Para entender el delirio, hemos de entender el pensamiento porque el delirio es un trastorno del contenido del pensamiento.
Pensamiento: actividad compleja consistente en ligar percepciones, representaciones -símbolos mentales y verbales-, evocaciones (memoria) y afectos, siendo capaces de relacionarlos y encaminarlos hacia un objetivo. Puede ser un proceso voluntario / consciente o involuntario / inconsciente.
Delirar: salirse del surco (antiguamente), salirse de la lógica del pensamiento. El delirio y la alucinación son dos elementos tradicionalmente característicos de la locura.
¿ QUÉ ES UNA IDEA DELIRANTE PATOLÓGICA ?
Para que exista una idea delirante patológica han de cumplirse las siguientes características:
Total certeza subjetiva.
Es incorregible, irreversible. Son ideas que no son modificables ni siquiera con la experiencia del sujeto.
El contenido de la idea es imposible. (En esto no están de acuerdo todos los autores porque hay ideas que puede que ahora sean imposibles pero en un futuro no. Por ejemplo: hace mil años una persona que decía que había estado en le luna.)
La idea delirante invade la personalidad del sujeto y se transforma en el eje de su vida, ya que el sujeto se organiza en base a la idea delirante.
Produce una ruptura en su historia (biografía). El sujeto era de una forma y, a partir de la idea delirante, es de otra manera diferente. El delirio es patológico, la persona transforma toda su vida en base a dicho delirio independientemente de que éste sea cierto o no.
TIPOS DE DELIRIOS
De tipo depresivo: el delirio de tipo depresivo consiste en tres temas:
Hipocondría: Aquel que continuamente accede a los servicios médicos convencido de sufrir todo tipo de enfermedades.
De Ruina: "todo lo que me espera es una vida llena de desgracias".
De Culpa: "merezco estar mal porque fui culpable de la epidemia de gripe del 18".
De persecución: El sujeto piensa que va a ser víctima de algún daño físico -envenenamiento, muerte, castración, ...- o psicológico -difamación, desprestigio, ridículo-. Es típico de la esquizofrenia paranoide.
De posesión mística o diabólica: El sujeto detecta signos de que le han poseído. Si la posesión es mística -Dios o Ángeles- la connotación emocional suele ser agradable, aunque no en todos los casos -"Dios me está castigando"- y si es diabólica suele ser desagradable, aunque no en todos los casos -"es un chollo pecar cuando quiera"-. La connotación emocional es variable, puede que ahora me guste y luego no, o al revés. Se dan comentarios del tipo: "Dios me mira, la virgen me saluda", "no me mires a los ojos que te convierto en mantequilla", ... el sujeto piensa que, además de él, todo el mundo que se le acerca también está amenazado por sus poderes.
Megalómanas o de grandeza: como por ejemplo: "soy el rey del mundo", "soy el más seductor de entre los hombres", ...
De celos o celotípico: Se sienten engañados por todo el mundo. típico en el alcoholismo crónico y en sujetos paranoicos.
De tipo erótico o erotomanía: es un delirio crónico. El sujeto organiza toda su vida en base al delirio. Es referencial -"todo el mundo está pendiente de mí porque se quieren acostar conmigo"-, y de persecución -"me persiguen de manera erótica"-.
PROCESO DELIRANTE EN UN BROTE ESQUIZOFRÉNICO
Lo primero que aparece es un cuadro delirante con tres tiempos:
Temple delirante: estado afectivo en el que el sujeto empieza a pensar cosas raras. Es un estado difuso y suele tener un matiz de ansiedad y de sentimiento de cambio desagradable -"se que va a pasar algo malo"-.
Inspiración delirante: el sujeto empieza a dar sentido a su delirio -"me parece que ya se lo que va a pasar"-. Lo vive como una revelación.
Estructuración y sistematización del delirio: El sujeto puede adaptar la idea a su vida y hacerla así compatible con ella, o por el contrario producirse esa ruptura.
¿De dónde viene la soledad?

De acuerdo al Diccionario de la Lengua Española y al Diccionario de Sinónimos y Antónimos de la Universidad de Oviedo, la palabra soledad tiene tres acepciones:
Carencia de compañía.
Lugar desierto o tierra no habitada.
Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguna persona o cosa.
Y hay seis sinónimos para la palabra soledad:
Abandono: Acción y efecto de abandonar o abandonarse.
Aislamiento:
1) 1) Separación de una persona, una población o una cosa, dejándolas solas o incomunicadas.
2) 2) Falta de comunicación, desamparo.
3) Acción y efecto de aislar o aislarse.
Alejamiento de un lugar: Acción y efecto de alejar o alejarse.
Melancolía:
1) Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente.
2) Monomanía en que dominan las afecciones morales tristes.
Pena:
1) Castigo de una falta o delito.
2) Cuidado, aflicción grande.
3) Dolor, tormento corporal,
4) Dificultad, trabajo.
Pesar:
1) Sentimiento o dolor interior.
2) Dicho o hecho que causa disgusto.
3) Arrepentimiento de algo que no debió hacerse o decirse.
Antónimos para la palabra soledad, hay dos:
Alegría:
1) Sentimiento grato y vivo, producido por un motivo placentero, que por lo común se manifiesta con signos externos
2) Persona o cosa que causa alegría.
3) Falta de sensatez.
Compañía:
1) Unión y cercanía entre personas y cosas o estado en el que se encuentran juntas.
2) Persona o personas que acompañan a otra u otras.
3) Sociedad o reunión de varias personas unidas para un mismo fin, generalmente industrial o comercial.
La soledad es un tema recurrente en las manifestaciones culturales, formando parte importante de la experiencia humana. Ha sido un tema de interés psicológico desde la década del '50; desde 1980 comenzó a ser un tema de investigación empírica, motivado por la creación de escalas de medición de la soledad válidas, entre las que se destaca la Escala de Soledad UCLA, creada por Rusell en 1980.
La soledad ha sido relacionada con temas tan importantes como trastornos psiquiátricos, entre los cuales están la depresión, ansiedad, alcoholismo y suicidio. También se relaciona con variables cognitivas, entre las más cuales se pueden mencionar “estilo atribucional”, “auto-conciencia”, “expectativas”; asimismo, se encuentran vinculados a la soledad las “habilidades sociales”, como la “auto-revelación”, “atención personal” y “hostilidad”, entre otras.
Young definió a la soledad como la ausencia o percepción de ausencia de relaciones sociales satisfactorias. Page manifiesta que esta definición enfatiza la importancia de la cognición, emoción y conducta, considerando que la emoción y conducta de los solitarios son comúnmente una función de sus pensamientos y atribuciones, los que se deben comprender para entender su comportamiento.
Peplau & Perlman definen a la soledad como una respuesta a la discrepancia entre las relaciones interpersonales deseadas y las existentes. Estos autores también señalan características esenciales de la soledad, que son:
Es el resultado de deficiencias en las relaciones sociales.
Representa una experiencia subjetiva (que no necesariamente es sinónimo de aislamiento social, ya que uno puede estar solo sin sentirse solitario o sentirse solo cuando uno está en grupo)
Es desagradable y emocionalmente angustiante.
En otras investigaciones, Peplau & Perlman, concluyen que las características que la mayoría de las investigaciones atribuyen a la soledad son:
A) La soledad es una experiencia aversiva, similar a otros estados afectivos negativos tales como depresión o ansiedad.
B) La soledad refleja una percepción subjetiva del individuo, de deficiencia en su red de relaciones sociales. Esta deficiencia puede ser cuantitativa (sin muchos amigos) o cualitativa (falta de intimidad con otras personas).
La definición usada en la escala de soledad desarrollada por la UCLA, enfatiza componentes cognitivos y emotivos.
El aspecto cognitivo es la conclusión personal de que él o ella tienen menos relaciones interpersonales o que las que tienen son menos recientes de lo deseado, y el componente emocional es el tono negativo asociado a esta conclusión, que puede ir desde una incomodidad al sufrimiento intenso.
El concepto de soledad se ha distinguido de otros parecidos como falta de compañía, aislamiento, ser único y distinto (Williams citado en Page, 1991; Koenig Isaacs y Schwartz, 1994); de constructos psicológicos como introversión y / o depresión (Solano et al, 1982) y de constructos psicológicos como alienación (el paciente se siente extraño así mismo) o anomia (incapacidad para reconocer o nombrar objetos) (Solano et al, 1982).
Weiss en 1973 propuso una tipología para la soledad. El plantea que existen dos tipos distintos de soledad: la soledad emocional y la soledad social.
La primera consiste en la falta de una relación intensa o relativamente perdurable con otra persona (por ejemplo, en personas recientemente divorciadas o viudas, etc.), estas relaciones pueden ser de tipo romántico o relaciones personales que generen sentimientos de afecto y seguridad.
La soledad social involucra la no-pertenencia a un grupo o red social, y pueden tratarse de un grupo de amigos que participen juntos en actividades sociales o de cualquier grupo que proporcione un sentido de pertenencia, basado en el compartir preocupaciones, trabajo y otra actividad.
Juego patológico

El juego patológico es un trastorno del control de los impulsos cuya característica esencial es un comportamiento de juego, desadaptativo y persistente, que altera la continuidad de la vida personal, familiar o profesional.
¿ CÓMO SE MANIFIESTA ?
El individuo puede estar preocupado por el juego (reviviendo experiencias pasadas de juego, planificando próxima aventura de juego o pensando en la forma de conseguir dinero para seguir jugando). Muchos de estos individuos dicen que buscan "acción" (estado de euforia) más que dinero. Al aumentar sus apuestas o magnificar los riesgos consiguen producir y mantener los niveles de excitación deseados. Los individuos con el trastorno de juego patológico continúan con el juego a pesar de repetidos esfuerzos para controlar, detener o disminuir su comportamiento. El individuo puede mentir a los miembros de su familia, terapeutas u otros para ocultar su grado de implicación en el juego.
Si el individuo se queda sin dinero pueden aparecer conductas antisociales (p.ej., falsificación, fraude, robo o abuso de confianza).
¿ CÓMO SON ESTOS SUJETOS ?
Son individuos frecuentemente supersticiosos con excesivo sentido del poder y del control. Suelen utilizar el mecanismo de la negación (ver mecanismos de defensa). Algunos creen que el dinero es la causa y la solución de sus problemas. Son con frecuencia altamente competitivos, enérgicos, inquietos y se aburren fácilmente. Suelen estar excesivamente preocupados por la aprobación de los demás y ser generosos hasta la extravagancia.
La mayoría son mujeres, aunque depende de la variación cultural, juegan para evadirse de su realidad y están muy predispuestas a la depresión. Sin embargo, el juego patológico comienza pronto en los adolescentes, hombres, y más tardíamente en mujeres.
Estos individuos son muy propensos a sufrir enfermedades relacionadas con el estrés como hipertensión, úlcera, migraña, ... Entre los que piden ayuda profesional se da una elevada tasa de ideación suicida.
¿ CUALES SON LAS CAUSAS ?
Los estudios realizados en hombres afectos de juego patológico sugieren que la falta de atención e hiperactividad en la infancia pueden constituir un factor de riesgo para la posterior aparición del trastorno. También se ha observado una clara relación de este problema con trastornos del estado de ánimo, hiperactividad, abuso o dependencia de sustancias y trastorno antisocial, límite y narcisista de la personalidad.
PREVALENCIA
Los estudios realizados estiman una tasa general del 0,4 al 3,4% en adultos, aunque en algunas áreas como Puerto Rico o Australia pueden llegar a ser del 7%. Tasas más elevadas han sido detectadas entre adolescentes y estudiantes universitarios, que oscilan entre el 2,8 y 8%. Todo esto según el DSM-IV-tr.
Ataque de pánico

Es uno de los trastornos de ansiedad que más se incrementó en los últimos tiempos. Las crisis que se presentan son espontáneas e inesperadas, y simulan una crisis cardiaca. Es decir, cuando se produce un hecho desencadenante (que puede ser la muerte de un familiar, un susto, o un hecho banal como agacharse bruscamente) comienzan a repetirse síntomas inesperados durante un tiempo breve -suelen durar entre 10 y 20 minutos- pero tienden a repetirse con frecuencia variable hasta reproducirse varias veces por día, en algunos casos.
Quien padece esta enfermedad de múltiples causas (donde intervienen la predisposición genética, factores desencadenantes y condicionamientos psicosociales) generalmente recibe la incomprensión de su familia, pues prevalece el desconocimiento que lleva a restarle importancia o a culpar al “panicoso” de no poner voluntad. Así, su calidad de vida y la de su entorno disminuyen notablemente.
¿Es Hipocondríaco/a?

La palabra "hipocondríaco", popularmente implica cierto grado de simulación o excesiva imaginación.
Los griegos utilizaban la palabra Hipocondría para referirse literalmente a lo "que estaba debajo de los cartílagos". Actualmente se le considera como una preocupación exagerada en torno a la salud por parte de alguna persona. Esta tiene la creencia de tener una o varias enfermedades específicas graves. Interpreta de forma irreal algunas sensaciones somáticas. Generalmente, fija su atención en uno o dos órganos, sin preocuparse del resto. Entre consulta y consulta médica, puede variar su objetivo de preocupación o la importancia que le da a los supuestos padecimientos.
Las sensaciones a las cuales un hipocondríaco le presta atención exagerada pueden ser: sudoración, pulso acelerado o lento, palpitaciones, ruidos abdominales, tos, o malestar gástrico. Luego, se producen consultas médicas repetidas, cambiando de galeno con frecuencia en la medida que le dicen que no está enfermo. La referencia a una consulta psicológica es recibida con resentimiento.
La Hipocondría ha sido considerada como un mecanismo de defensa, una manifestación neurótica o psicótica, y otros autores consideran que se trata de un trastorno en la imagen corporal.
Los hipocondríacos tienen por lo general una actitud narcisista, centrados en sí mismos, lo cual les lleva a reclamar cuidados excesivos por parte de la gente que los rodea.
Este trastorno presenta diferentes tipos, entre los que se encuentran las Hipocondrías ansiosas, las fóbicas, las histéricas y hasta las delirantes y las reivindicativas. En todas ellas, hay una convicción rígida de que existe una enfermedad física frente a las pruebas de lo contrario.
Es muy frecuente en las depresiones, particularmente en el período de la tercera edad, aunque puede aparecer en cualquier momento de la vida. Las estadísticas señalan que hay un predominio de sexo masculino, preferentemente entre los 20 y los 30 años. Se considera que está presente entre un 3% a un 14% de los que consultan al médico.
Origen
Los síntomas somáticos son extremadamente comunes. Aproximadamente el 60% de la población normal experimenta por lo menos un síntoma somático en una semana determinada, como dolores de cabeza, palpitaciones, etc. Se han descrito diversos mecanismos por los que pueden producirse estos síntomas en ausencia de enfermedad física o lesión estructural persistente de los tejidos.
La Hipocondría se da en personas que tienden a vivir sus conflictos y ansiedades como enfermedad física. Presentan una excesiva atención a las sensaciones de su cuerpo, de modo que sus quejas y preocupaciones corporales son la expresión de su sufrimiento mental.
Los hipocondríacos provienen generalmente de familias donde los padres también lo eran, donde se manejaba el estrés a través de "dolores" y los niños imitan fácilmente tal modelo, las madres suelen ser sobreprotectoras, lo cual potencia en el niño, quizás involuntariamente, una ansiedad expresada por medio de esta conducta.
Para hacer el diagnóstico, el psicólogo debe determinar la creencia de la persona, de tener una enfermedad grave debido a la interpretación inapropiada de las sensaciones somáticas, en donde no se encuentran causas orgánicas demostrables, previos los exámenes correspondientes. Es importante destacar que no hay un carácter delirante, la persona mantiene pleno juicio de la realidad.
Hay tres aspectos básicos para diagnosticarla: la interpretación falsa de los síntomas, la convicción de enfermedad y el fracaso en el intento de tranquilizar al paciente demostrándole la verdad.
Pueden existir grados variables. La persona promedio puede estar preocupada por un dolor persistente, pero suele tranquilizarse al explicarle el médico que está físicamente sana. Si se trata de un sujeto más ansioso, francamente preocupado por su salud, puede requerir apoyo de forma repetida, y aún así es probable que no se convenza hasta que haya desaparecido el dolor o el malestar.
La ansiedad del paciente hipocondríaco no se alivia fácilmente.
Tratamiento
Se debe persuadir al paciente de que su convicción de estar enfermo es falsa y que su trastorno es inocuo. Hay que aliviarle su temor a la enfermedad y a la muerte. Se le debe dar información precisa sobre la asociación entre el estímulo emocional, sea ansiedad o depresión, y la reacción somática, como dolores o achaques, y de esta forma lograr alivio de la tensión.
La mayoría de los pacientes no comprenden la relación que hay entre las emociones y los síntomas somáticos, por lo que hay que darle convincentes explicaciones. Ha sido muy efectivo agregar algunos ejercicios de pensamiento, donde se incluyan instrucciones para cambiar, de manera deliberada, los hábitos aprendidos de lo que es el diálogo interno o pensamiento automático.
Una de los aspectos que hay que manejar es la secuencia entre malestar somático y el miedo a enfermar, el cual exacerba los síntomas somáticos. Este es un ciclo, y es útil que el paciente lo conozca para que pueda autocontrolarse. La ansiedad es parte integral de este círculo vicioso, donde los síntomas somáticos producidos por las preocupaciones incrementan la angustia y la actividad concomitante del sistema nervioso, que culmina en más síntomas somáticos, y así sucesivamente. Varias de las estrategias del psicólogo van destinadas a romper este círculo, mediante la reducción de la ansiedad.
La sugestión es una técnica empleada en la mayoría de estos casos. Debe insistírsele al paciente repetidamente que su pronóstico es favorable, que no sufre ninguna enfermedad física, aunque él piense y repita que las exploraciones físicas no han sido suficientes, o que el médico no ha dado con la enfermedad.
Es recurso terapéutico indispensable dar información y tranquilizar al paciente. Las terapias convencionales de introspección no han dado los mejores resultados, de acuerdo a algunos autores. En cambio, una psicoterapia multifocal, que incluya la exploración física, explicaciones, apoyo y educación, siempre resulta efectiva.
Carla, es muy importante para estas personas contar con el apoyo familiar, y no sentirse rechazadas con etiquetas como "tú lo que eres es un hipocondríaco", ya que esta actitud refuerza su ansiedad, y a su vez la angustia incrementa el refugio de ellos en su cuerpo, como manifestación de sus preocupaciones y sufrimiento.
Insomnio en adultos

El insomnio es por definición una disminución involuntaria del tiempo dedicado a dormir. El sujeto duerme menos de los que desearía y de lo que debería. El insomnio puede afectar a diferentes fases del sueño:
Adormecimiento: normalmente el insomnio afecta a esta fase a causa de situaciones o fenómenos de ansiedad, angustia o influencias ambientales (como luz, ruido, ...) y sobre todo ocurre en niños.
Dormición: el sujeto se duerme pero se despierta constantemente a lo largo de la noche. Se puede deber a situaciones de ansiedad, trastornos orgánicos cerebrales de todo tipo o a la edad (conforme se avanza en edad, el sueño disminuye y empeora).
Despertar: despertar precoz típico en depresiones endógenas. El sujeto se despierta muy temprano y no se vuelve a dormir pero tampoco se siente con fuerzas de levantarse de la cama.
CAUSAS
Dar con la causa real del insomnio que podamos padecer es primordial:
Angustia
Influencias ambientales
Edad
Trastornos orgánicos cerebrales
Trastornos psicológicos
...
La mayor parte de los insomnios son secundarios (consecuencia de otro trastorno) pero también existe un tipo de insomnio primario. Este tipo de insomnio primario no es muy frecuente y se sabe poco de él. Se estudia desde el punto de vista encefalográfico pero no parece presentar grandes alteraciones a este nivel, por lo que no se conoce la razón o causa de este tipo de insomnio. Podría deberse a una mala adecuación, problemas de personalidad, o una obsesión con respecto al sueño.
Otro tipo de insomnios son los debidos a razones somáticas: dolor, fiebre, picor, tos…malestar corporal. Estos son habituales en casos de alteraciones de la glándula tiroides (hipertiroidismo), administración de determinados medicamentos (broncodilatadores, antiinflamatorios en dosis altas, productos hormonales sobre todo si contienen testosterona, ...)
También puede ser debido a trastornos psiquiátricos, todos aquellos que produzcan estados de ansiedad, agitación, excitación, ... como son: la manía, la esquizofrenia, determinadas depresiones, demencias… Por último, hemos de tener en cuenta la existencia de estudios que demuestran la percepción distorsionada del tiempo cuando no podemos dormir: los minutos parecen horas. Ello significa que podemos pensar que hemos estado toda la noche despiertos cuando en realidad han sido solo dos horas.
TRATAMIENTO
Reeducación del sueño: Consiste en mejorar la higiene del sueño, controlar los estímulos que provocan insomnio y regular los horarios:
No ir a la cama hasta tener sueño.
No ver la televisión, leer o comer en la cama.
Separación mínima de una hora entre la última ingesta y acostarse.
Evitar las comidas copiosas.
Eliminar el alcohol ya que, a pesar de inducir el sueño, produce despertares precoces y reduce el tiempo total de sueño.
Reducir el consumo de cafeína y tabaco.
Practicar ejercicio físico regular, pero nunca antes de acostarse.
Mejorar las condiciones ambientales, reducir los ruidos y evitar las temperaturas extremas.
Restricción del sueño: Acortar el tiempo de cama al tiempo de sueño real. Ir adelantando poco a poco la hora de acostarse.
Terapias de relajación.
Establecer una rutina horaria para fijar el reloj biológico.
Tratamiento farmacológico: Los fármacos son empleados para tratar los síntomas del insomnio o las enfermedades, físicas o psicológicas, que lo originan. En el primer caso se administran hipnóticos antes de acostarse y en el segundo ansiolíticos, antidepresivos o neurolépticos. El paciente no debe automedicarse en ningún caso, ya que estas sustancias pueden empeorar su patología, generar resistencias o crear adicción.
El tratamiento debe ser establecido por el especialista médico, quien valorará la necesidad de administrarlos en virtud del origen y la gravedad del trastorno.
En cuanto a las técnicas de relajación, éstas son eficaces en la reducción de la hiperactividad fisiológica de los insomnes. Asimismo, la psicoterapia puede ayudar a que el paciente reconozca sus conflictos psicológicos o las experiencias traumáticas.
Trastornos de ansiedad

La ansiedad es un estado emocional en el que las personas se sienten inquietas, aprensivas o temerosas. Las personas afectadas experimentan ansiedad frente a situaciones que no pueden controlar o predecir, o sobre situaciones que parecen amenazantes o peligrosas. Un sentimiento que puede el realizar las actividades cotidianas. La ansiedad descontrolada o persistente durante un período de seis meses o más es calificada de trastorno.
SÍNTOMAS
Se puede presentar con diferentes síntomas como son:
Palpitaciones en el pecho
Dolores en el pecho
Mareos o vértigos
Náusea o problemas estomacales
Sofocos o escalofríos
Falta de aire o una sensación de asfixia
Hormigueo o entumecimiento
Estremecimiento o temblores
Sensación de irrealidad
Terror
Sensación de falta de control
Sensación de volverse como loco
Temor a morir
Transpiración excesiva
Los trastornos de ansiedad más comunes son la fobia social, el trastorno obsesivo compulsivo, trastorno por estrés postraumático, y el trastorno de ansiedad generalizada.
La angustia

La angustia es el sentimiento que experimentamos cuando sin motivo nos preocupamos en exceso por la posibilidad de que en el futuro nos ocurra algo temido sobre lo que no tenemos control y que, en caso de que sucediera consideraríamos "terrible" o haría que nos consideráramos personas totalmente inútiles. También se puede definir la angustia como un sentimiento de amenaza cuya causa es por el momento desconocida pero que puede aparecer en el momento en que menos lo esperamos y revelar a todos sin excepción que somos unos incompetentes o personas totalmente ridículas.
La angustia es un círculo vicioso. Una vez que se ha experimentado la angustia "sin razón alguna", aparece una actitud angustiada ante la perspectiva de sentir angustia. Aparecen pensamientos del tipo de "sería horrible si empezara a sentirme angustiado". Pensar de ese modo nos provoca la angustia. Inmediatamente, notamos la angustia y pensamos algo así como "es terrible, me estoy angustiando". Esto lleva a incrementar la angustia, que a su vez nos hace pensar cosas tales como "Estoy perdiendo el control. ¿Y si me desmayo (o me coge un ataque de pánico, o cometo una locura, o me da un ataque al corazón)? Sería terrible." La angustia crece por momentos y nos conduce a pensamientos cada vez más angustiantes. El proceso se desarrolla con gran rapidez y de lo único que somos conscientes es de un progresivo sentimiento de pánico. La característica principal de la ansiedad es que, poco a poco, se generaliza y cada vez hay más cosas que producen ansiedad.
SÍNTOMAS
Según el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales, una crisis de angustia (panic attack) es definida como la aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos, acompañada de cuatro (o más) de los siguientes síntomas, que se inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 min:
1. Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardiaca
2. Sudoración
3. Temblores o sacudidas
4. Sensación de ahogo o falta de aliento
5. Sensación de atragantarse
6. Opresión o malestar torácico
7. Náuseas o molestias abdominales
8. Inestabilidad, mareo o desmayo
9. desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo)
10. Miedo a perder el control o volverse loco
11. Miedo a morir
12. Parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo)
13. Escalofríos o sofocaciones
CARACTERÍSTICAS
En cuanto al trastorno de angustia, el manual señala que "La característica esencial del trastorno de angustia es la presencia de crisis de angustia recidivantes e inesperadas, seguidas de la aparición, durante un período como mínimo de 1 mes, de preocupaciones persistentes por la posibilidad de padecer nuevas crisis de angustia y por sus posibles implicaciones o consecuencias, o bien de un cambio comportamental significativo relacionado con estas crisis (Criterio A)". Hay que distinguirlas de los efectos que producen algunas substancias como la cafeína o enfermedades médicas como el hipertiroidismo.
La angustia es un veneno psicológico que puede causar mucho daño, sin embargo, con la ayuda de un profesional es posible aprender a controlar los síntomas de la restricción mental y corporal de la reacción de angustia, e incluso eliminar las fuentes que originan temor y tensión nerviosa dañina en la vida. Escuelas como la cognitivo conductual ofrecen buenos resultados.
CÓMO REDUCIR LA ANGUSTIA
Como técnica para reducir la sensación de angustia en casa hemos de controlar la respiración. Durante una crisis de angustia se da una hiperrespiración, rápida y profunda, que no hace más que agravar los síntomas. Conscientemente podemos modular esto: respirando lentamente con la mano en el abdomen y comprobando que este se hincha cada vez que anhelamos, de forma que nos aseguramos que el aire llega a la parte baja de los pulmones.
Morderse las uñas

Morderse las uñas
El morderse las uñas es un mal hábito que tienen más de un 30 % de los adolescentes y algo más del 5% de los adultos que consiste en la costumbre de mordisquear, desgastar o comer las uñas con los dientes de forma habitual.
CAUSAS
El morderse las uñas es un síntoma de situaciones de estrés o ansiedad por diversas situaciones y por ello en la adolescencia suele tener su punto culminante. Al ser un acto reflejo, no es consciente y por ello es difícil de sustraerse a esta hábito ante diversas situaciones de ansiedad, produciendo el astillamiento y adelgazamiento de las uñas con un problema de estética evidente y a veces con lesiones infecciosas en los labios (verrugas, herpes, etc...), presencia de heridas y levantamiento de la piel periungueal en forma de padrastros que duelen y se infectan.
Las consecuencias, además de las infecciones, son estéticas en las manos, los labios y a veces en los dientes que se pueden ver alterados en su forma.
TRATAMIENTO
De forma doméstica se intenta poner tiritas en los dedos para impedir el acceso de los dientes a las uñas, o aplicarse esmalte de uñas con sabores amargos. Con estos remedios si se consigue concienciar a la persona implicada puede ir mejorando el proceso.
Hoy en día se utilizan métodos odontológicos, que mediante el uso de una placa a nivel de los molares se limita la unión de los dientes incisivos superiores e inferiores y se impide la mordida de la uñas (no se cierra la mordida), lo cual comienza a cambiar el hábito condicionado de ansiedad - morder uñas, ante la imposibilidad de hacerlo.
Este método junto con el tratamiento del estrés y/o ansiedad, inclusive profesionalmente (psicólogo) consigue solucionar la mayor parte de los casos.
No es un tratamiento largo ya que en 4 a 6 semanas el tema puede estar resuelto si luego se mantiene un apoyo en el comportamiento. A las 12 semanas el aspecto estético de las uñas llega a estar completamente normalizado
Fuente: http://psicologia.laguia2000.com/
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