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La importancia de sentirnos reconocidas ...La mujer y sus necesidades afectivas


Por años las mujeres nos hemos dedicado a los otros, y en estos tiempos nuestras necesidades pasan por sentirnos validadas, cuidadas y contenidas. Una mujer con sus necesidades afectivas cubiertas anda por la vida armónica y feliz, no así quienes tienen carencias de ellas, ya que en muchos casos desarrollan cuadros depresivos y enfermedades sicosomáticas.




Durante siglos nos han formado con una identidad femenina, donde lo central son los afectos. Nos han educado para ser fundamentalmente madres y esposas, y en base a eso la mujer ha ejercido desde siempre la función de proteger, custodiar, tutelar y nutrir. Estos roles forman parte de nuestra esencia y naturaleza biológica, pero en gran medida han sido adquiridos, enseñados y transmitidos con tal fuerza, que de palabras se convirtieron en modelos inmemoriales, que se repiten de una generación a otra.

A lo largo de la historia, las mujeres lo son en tanto comparten y se hacen cargo de la vida del otro, y esto ha sido a través de los afectos; llenándole sus necesidades, sabiendo lo que les pasa, cuidándolo, queriéndolo, entendiendo las claves, participando en todo lo que le afecta.

Esta es la expectativa que ha habido siempre en torno a nosotras, y somos mejores mujeres en la medida que conocemos mejor el lenguaje de los afectos y lo implementamos; aunque eso signifique caer en la negación y postergación de nosotras mismas. Y es éste precisamente el punto de conflicto de las féminas de hoy, en cuanto a cómo armonizamos el cuidado de los otros y el nuestro.
Es que aunque los tiempos han cambiado, y hoy la mujer sale a trabajar y cumple funciones que hasta hace poco eran privativas de hombres, sus roles clásicos e históricos siguen intactos. O sea que ahora ya no es sólo madre, esposa y dueña de casa, también es trabajadora, profesional, proveedora, etc.

Según la médico siquiatra y sicoterapeuta clínica, Sofía Salamovich, en esta nueva realidad, es la mujer quien hoy necesita sentirse validada en sus necesidades. “Durante siglos ha estado tan preocupada de los requerimientos de otros, que se ha descuidado de sí misma, es una gran desconocedora de lo que realmente necesita. Hoy quiere que hagan con ella lo que ha hecho por los demás. Quiere ser legitimada, cuidada, respetada, contenida, acompañada��?, señala la doctora.


Necesidades según la edad

Las necesidades afectivas de la mujer son diversas, y dependen de la edad, de la etapa que está viviendo y del tipo de relación que tengan. Según la doctora Salamovich, en una mujer de entre 15 y 25 años hay una enorme necesidad de compañía por un proceso de descubrimiento que está haciendo de sí misma. En una edad cercana a los 20, la joven está en una etapa en que los impulsos son muy grandes, surge la sexualidad, el descubrimiento de los otros, del mundo. Es por ello muy importante de parte de los padres ponerle un marco, una contención, que le permita a la adolescente hacer esa exploración, pero con resguardo; un delimitación que permita la libertad pero que a la vez establezca los límites.

Entre los 25 y 35 años la mujer está saliendo al mundo, ya ha estudiado –si es que siguió alguna carrera-, está empezando una vida laboral, y por tanto indicó Salamovich, está en plena etapa de armonización de su desarrollo personal, que involucra su trabajo, una pareja estable y en muchos casos la maternidad. Aquí sus necesidades van a ser de reconocimiento, de compañía, de un cuidado de los seres que la rodean, y de una comprensión de lo complejo que es su rol. “Las mujeres de esa edad tienen que armonizar muchas más variables, porque no han perdido ninguno de los roles anteriores, al contrario, van añadiendo. Y se sigue esperando que seamos buenas madres, esposas y dueñas de casa. Son exigencias vigentes y fundamentales, y continúa siendo nuestro eje. Hoy se espera que la cosa doméstica sea más compartida, pero en la práctica, por lo que he visto en mis pacientes de 30 años, ellas siguen siendo el cerebro pensante, se ven muy exigidas, y eso es bien agobiante porque es ella la última responsable��?, indicó Sofía.

Pasado los cuarenta años las mujeres atraviesan por una especie de crisis, porque a esa edad ya tienen un recorrido y se hacen muchas preguntas. Es una etapa de cuestionamientos, de balances, de sentir que están en la mitad de su vida, ya sus hijos están más grandes, y se preguntan si están conformes con lo que están haciendo, y si desean seguir así la segunda parte de su vida. Además experimentan cambios hormonales porque están entrando a la etapa de la menopausia, por lo que hay muchos cambios de ánimo. Aquí una vez más necesitan sentirse acogida, acompañada, querida, entendida, y respetada.

Los efectos de las carencias

Para Sofía Salamovich, una mujer que no tiene sus necesidades afectivas básicas cubiertas en ocasiones puede derivar en un cuadro depresivo. “Es muy común que se entre en cuestionamientos, surge inseguridad y una sensación de desvalorización; se sienten ellas poco merecedoras. Enfocan en ellas el problema, como si no fueran lo suficientemente queribles, atractivas o importantes, y eso sin duda provoca una baja autoestima��?, manifestó la profesional.

El apoyo afectivo de la pareja es un factor importante para sentirnos bien. Sin embargo señaló la siquiatra que en ese aspecto ha habido un cambio importante. “Las mujeres al volverse más potentes, valiosas y autosuficientes tampoco están dispuestas a aceptar cualquier pareja. Aspiran tener a alguien que de verdad sea un partner, las contengan, entiendan y con quien puedan establecer una relación más recíproca y de igualdad��?, indicó Sofía.

Una mujer afectivamente equilibrada anda por la vida más armónica, plena y feliz, lo que se traduce también en buena salud mental y física. No así quienes tienen carencias, ya que es muy común que desarrollen trastornos hormonales, digestivos –como colon irritable y úlceras-, y daño óseo muscular como artritis, mialgias, fribromialgias, y el cuadro cada vez más común de síndrome de fatiga crónica; todos ellos asociados al estrés y a una falta de armonía sicológica.

Los mejores condimentos para el amor


Si sus relaciones sexuales se están volviendo algo rutinarias, o si simplemente desea probar algunas originales formas de estimular aún más sus sentidos y preparar así un terreno mucho más fértil para el juego y/o acto sexual, no debería dejar de conocer la gran variedad de aceites, geles, perfumes, y demás “condimentos” que pueden hacer mucho más “sabrosas” sus relaciones sexuales.

En primer lugar, podemos citar las virtudes de la aromaterapia, una técnica que se basa en la utilización de aceites esenciales, con el objetivo de producir fragancias que tengan efectos sobre el sistema nervioso.

Gracias a esto, podemos aumentar significativamente nuestra sensibilidad, por lo que este “condimento” puede transformarse en un muy buen afrodisíaco. Esta técnica, se basa en el principio de la estimulación olfativa, que al ponerse en contacto las feromonas, produce los resultados descriptos anteriormente.

Por su parte los aceites derivados de las plantas, -entre las que se destacan las de lavanda, bergamota, sándalo, rosa, naranja, jengibre, ylang ylang, jazmín, vainilla, y todos los llamados eufóricos, como por ejemplo los que desprenden los cítricos-, son también muy apropiados para despertar nuestro deseo.

Por cierto que muy atrás han quedado los tiempos de nuestros padres y abuelos, donde se disponía del tiempo y la paciencia necesaria para lograr trabajar estos aceites y lograr utilizarlos para nuestros cuerpos.

Sin embargo, eso no significa que no se pueda tener acceso a los mismos, ya que, de hecho, estos se pueden encontrar en el mercado bajo la forma de extractos, cremas hidratantes para el cuerpo, lociones refrescantes (body splash), espumas y sales de baño.

Así, gracias a estas cremas y emulsiones especiales, nuestra piel (y la de nuestra pareja) deja de estar áspera y deshidratada, para tornarse suave y humectada. Y, como sabemos, no es lo mismo tocar o masajear una piel reseca que una con los atributos mencionados…

Condimentos 100 % eróticos

Los baños de inmersión son una de las formas más populares de estimular los sentidos y la imaginación. Y para los mismos, también existen una gran cantidad de “condimentos” que los pueden hacer aún mucho más sensuales y eróticos.

En primer lugar, para lograr el clima soñado, será imprescindible un “condimento” más abstracto e imposible de comprar: tiempo. En efecto, por más baños de inmersión, y esencias que se pongan o hagan, poco servirá todo esto si no se realiza en un contexto de calma y relajación, que sólo un largo tiempo (a solas) puede proporcionar.

Una vez que se tenga este “condimento” principal, se podrá comenzar a recurrir a los más tangibles y concretos, como sales de baño, velas y sahumerios.

En este punto, se debe resaltar la utilización de velas aromáticas, que también pueden ser uno de los mejores afrodisíacos. Para potenciar su aroma, se podría agregar una gotita de los aceites esenciales anteriormente descriptos, sobre la aureola de cera líquida que se forma después de un breve tiempo de encendida la vela.

Ser amante y madre a la vez...¡Me enamoré de un hombre menor!


Las mujeres lo buscan por placer y para suplir carencias afectivas. Al principio lo pasan bien, pero a la larga terminan asumiendo el agotador rol de madre-amante de su juvenil e inmadura conquista. El psicólogo Giorgio Agostini analiza este sueño femenino, más común en mujeres maduras que se sienten liberadas y con el derecho a tener un hombre a su entera disposición.




Así como para el hombre es un sueño la conquista de una pareja menor, para algunas mujeres también es una íntima y acariciada osadía.
Pero hay una diferencia a considerar. Mientras para ellos resulta una valía a su hombría y su poder seductor, para la mujer es un atrevimiento que aún es visto de mala manera por una sociedad todavía machista y represora de los instintos liberadores femeninos.

En las últimas décadas las mujeres han ganado terreno en diversos ámbitos, pero muchos sectores de la sociedad aún censuran el derecho femenino a una conquista más joven.

Para el destacado psicólogo y sociólogo Giorgio Agostini, esta diferencia de edad en la pareja no es nueva, aunque sí más vista en los últimos años por la liberación femenina y por una sociedad menos machista.

“Antes esto se daba menos, porque la sociedad era más censuradora con este tipo de relación amorosa, y por otro lado la mujer era más inhibida. Pero hoy la sociedad es menos censuradora y las mujeres están más desinhibidas, lo que influye que se vean más parejas de mujeres con hombres más jóvenes que ellas. En algunos países es casi una moda o tendencia��?, explica el profesional.

Dominio, agotamiento y celos
La mujer no sólo busca menos años en un hombre más joven, más bien quiere satisfacer necesidades de distinta índole. “Hay mujeres que quieren tener el dominio de la relación amorosa, y sobre todo buscan tener al hombre a su entera disposición. La diferencia de años y de madurez le otorga ese control��?, sostiene el doctor Agostini, especialista en terapia familiar y de pareja.

Según el destacado psicólogo otro factor que influye en esta relación de desigual en edad es la búsqueda de placer sexual, que la mujer lo obtendrá con mayor seguridad en un hombre menor que en otro de su edad. Pero la mera búsqueda sexual, en opinión del psicólogo, deja ver otras carencias más profundas, como los afectos. “Aún en mujeres casadas se da un vacío emocional y afectivo, que a veces llenan con un joven amante de turno. En mi experiencia clínica he visto también inmadurez emocional y alteración de personalidad en estas mujeres, situaciones que las llevan a buscar un hombre más joven que ellas para suplir mediante la vía erótica la sensación de vacío emocional que las afecta��?, concluye el profesional.

Por lo general la mujer entabla esta relación como una aventura pasajera, que al principio la disfruta pero que si se prolonga le traerá más desgastes y problemas que placer. “A la larga estas mujeres conquistadoras de jóvenes se aburren, porque sienten que más que un amante lo que tiene como pareja es un hombre-niño, y además inmaduro. Al principio todo anda bien, con una sexualidad satisfactoria y buenos momentos, pero con el tiempo la mujer se agota y cansa. Ocurre que al final la mujer no tiene una pareja ni un partner, si no un hombre inmaduro y subordinado que les da más dolores de cabeza que buena compañía��?, explica el psicólogo y sociólogo Giorgio Agostini.

De prolongarse por años esta relación la mujer suele sentirse insegura, porque la diferencia de edad cada vez se nota más y porque comienza a ver en mujeres de la misma edad de su pareja a potenciales rivales que amenazan su relación. Celos obsesivos y el afán por controlar cada paso de su joven pareja desgastan aún más a la mujer. “Ante ese escenario hay dos probabilidades, que el hombre joven deje a su mujer madura porque se cansó de sus celos y quiere una polola de su edad, o que sea la mujer quien se agote de tener a un hombre-niño y ya no desee más esa relación��?, dice el especialista.

El destacado psicólogo y terapeuta de parejas afirma que mientras más se extiende esta relación, mayor es el refuerzo del vínculo que debe hacer el hombre, para que en ella no cunda la inseguridad. “El tiene que reforzar el vínculo y dar explicaciones hasta por el hecho de mirar a una niña buenamoza en la calle. La mujer necesita escuchar a cada instante que sigue siendo atractiva y que otras mujeres no son una amenaza para ella��?, señala Agostini.

Si bien en algunas ocasiones se logran relaciones maduras y profundas, es más común que la mujer experimente un seudo enamoramiento, que en rigor es una sensación de pertenencia del hombre joven y no un amor verdadero.


Perfil de la amante-madre
Para Giorgio Agostini existe un perfil común en este tipo de mujeres.
• Mujeres entre 40 y 50 años. Han vivido bastante, algunas están separadas o no han logrado establecer relaciones estables. Se sienten más libres y desinhibidas.
• Dominantes y controladoras.
• Exigentes en el plano sexual, quiere un hombre que satisfaga sus expectativas eróticas, y si uno de su edad no se lo garantiza entonces no escatiman en satisfacer su vida sexual con un hombre más joven.
• Carencias afectivas importantes, que tratan llenar a través del sexo.
• Muy demandantes
• Autoritarias
• Bastante celosas

“En una perspectiva más amplia, las mujeres que entablan relaciones con hombres más jóvenes suelen pasarlo más mal que bien. Al principio es puro goce y satisfacción, pero con el tiempo el desgaste para ellas es considerable y sufren mucho para que la diferencia de edad no se haga tan notoria. Los celos, la inseguridad y el asumir el rol de madre-amante termina por agobiarlas��?, asegura el psicólogo y sociólogo.

A modo de sugerencia para mujeres que pretendan este tipo de relación, Giorgio Agostini les aconseja: “Lo primero es que sean honestas consigo mismas. Si sólo buscan una relación pasajera y placentera que la asuman así, pero que no se aferren a su joven conquista ni lo celen porque ambos sufrirán. Ahora si lo que pretenden es un vínculo profundo basado en el amor, deben asumir que con los años se notará más la diferencia de edad y que deben aprender a vivir así y no martirizarse procurando verse tan jóvenes como su hombre

¡Tengo un romance con un compañero de trabajo!


Encontrar el amor en el mundo laboral no es extraño, aunque sí complicado de asumir. El temor a reconocerlo ante jefes y superiores es comprensible, porque hasta hace unas décadas las empresas imponían rígidas normas prohibitivas al respecto. Pero una investigación europea asegura que combinar amor y trabajo mejora el rendimiento laboral, todo un respaldo a quienes viven la experiencia.




En promedio pasamos 9 horas diarias en el trabajo, en que compartimos de manera cotidiana con los compañeros de labores, tiempo mayor al que destinamos cada día para estar con nuestros seres queridos o la familia. Por ello no resulta extraño que en la jornada laboral nazcan afinidades con las personas con que allí se comparte, empatía que en ocasiones da lugar al amor.

Pero es común escuchar que lo peor es combinar amor y trabajo, aunque en la práctica no suceda lo mismo.

Según una investigación europea, lo que al principio puede ser un problema en realidad no lo es tal. Así lo sostiene la investigadora y sexóloga noruega Elsa Aalmas, quien asegura que combinar amor y trabajo aumenta el rendimiento laboral de los empleados. Según Aalmas, las parejas que son compañeros de trabajo se desempeñan con más energía en la jornada laboral y mejoran las relaciones en la empresa. Dicha investigación encontró, además, que uno de cada cinco trabajadores ha tenido romances en el empleo y uno de cada 10 parejas se conoce allí.

Para la psicóloga laboral Carolina Dibarrart, la relación amorosa entre trabajadores puede permitir un mejor desempeño de éstos en sus labores profesionales. “Esta mejora en las relaciones en la empresa se debería a que además de la amistad o amor que hay entre las dos partes, se da la confianza, se conocen mejor los sentimientos de ambos, lo que fomenta una actitud más relajada y afectiva. Por otro lado se dice que mantener relaciones amorosas en el trabajo resulta muy cómodo, porque es alguien a quien ves y con quien convives a diario, alguien con quien vas estableciendo las metas comunes que tienen e identificando sus gustos similares��?, señala la especialista.

La profesional explica que la política estándar de las empresas y compañías sobre esa situación ha cambiado en los últimos años. “Hace varias décadas existían rígidas normas que impedían que una organización contratara al familiar o esposa de un empleado, aunque aún es habitual prohibir una relación de supervisión entre miembros de una misma familia o esposos��?, aclara la psicóloga Dibarrart.

Decálogo de la pareja que comparte trabajo
Según la psicóloga Carolina Dibarrart, si existe una amistad o una relación de pareja en el trabajo, para que ésta no afecte el desempeño laboral, se sugiere:
• Ser honestos con uno mismo y con los demás.
• Ser profesionales y discretos, no mostrando tratos especiales frente a los compañeros de trabajo.
• El respeto al espacio vital de cada uno es indispensable, así como evitar meterse en el área laboral del otro.
• Cada cosa en su lugar, deben solucionar los problemas del trabajo en el trabajo y los de pareja fuera de la empresa.
• No utilizar los medios que la empresa proporcione para coquetear, como por ejemplo el correo electrónico
• Si la relación es más seria y hay compromiso, es conveniente que uno de los dos empiece a buscar trabajo en otra compañía o en otro departamento, dependiendo también si los reglamentos de la empresa lo permiten.
• Cuando estén juntos, fuera del ambiente laboral, eviten hablar de temas relacionado con éste.

Por último, la psicóloga laboral sugiere que en lugar de ocultar el romance o relación efectiva entre compañeros es preferible comunicarlo a los jefes y pares. “Es crucial la honestidad en la vida, por lo tanto, en el caso de existir una relación amorosa en el trabajo, no debería ser distinto. El impacto de ser descubiertos intentando mantener la relación oculta es muchísimo mayor que sincerarla, aunque la empresa no permita este tipo de relaciones en el trabajo. Si está prohibido por la empresa, se puede llegar a un acuerdo de plazo para que alguno de los dos encuentre trabajo en otra empresa. Pero al ser descubiertos se vulnera algo básico en cualquier relación laboral: la confianza?,

Mobbing...Cuando la violencia se instala en el trabajo


El término define la agresión psicológica ejercida en el ambiente laboral de manera sistemática y constante en el tiempo, con el objetivo de menoscabar, desmotivar y dañar a las personas en el ejercicio de sus funciones. Distinguir y parar a tiempo este tipo de violencia es importante, aclarando el hecho con el agresor y comunicarlo a las instancias superiores del lugar de trabajo.




Si bien el término es desconocido para el grueso de la población laboral activa, sus implicancias sí son reconocidas por aquellas personas que en sus lugares de trabajo han sido víctima de este tipo de violencia.

El Mobbing o Acoso Psicológico es un tipo de violencia ocurrida en los ambientes laborales, casi siempre ejercida por personas en jerarquía superiores a las víctimas de este tipo de agresión. Una encuesta de 2004 publicado en el sitio web de la Dirección del Trabajo - realizada por la consultora Laborum - da cuenta del significativo alcance de este fenómeno. Según el estudio del total de 5000 trabajadores encuestados, más de dos tercios de ellos fueron víctimas de Mobbing; un 34% se reconoció violentado en su actual trabajo y otro 33% se sintió hostigado en su anterior empleo.

Las cifras por cierto son preocupantes y muestran una dimensión más de un fenómeno en alza en nuestra sociedad; la violencia.

Mientras la violencia física es evidente, la agresión psicológica en ambientes laborales puede pasar inadvertida si la víctima no manifiesta el hecho ante el agresor o sus superiores. Por ello el Mobbing se manifiesta como un abuso de poder reiterado que pretende doblegar y dañar la autoestima y competitividad de la víctima mediante el ejercicio de la violencia psicológica, aunque también física en menor medida.

“Si bien en término mobbing es casi desconocido para la mayoría de la población laboralmente activa, lo que implica sí es de pleno dominio porque más de alguien la ha sufrido o ha sido testigo de un hecho así. La gente entiende que es algo malo, pero no sabe que es una conducta violenta tipificada como tal y que es una patología. Acá, a diferencia de otros países, entiendo que no está tipificado como delito. En Chile el acoso sexual sí es delito, pero entiendo que el acoso psicológico o mobbing igual se podría denunciar a la Inspección del Trabajo bajo otro tipo de figura legal constitutiva de delito. Espero y creo que en el futuro haya una ley al respecto, porque la violencia psicológica en el trabajo es un hecho��?, sostiene la psicóloga laboral Liz Romero.

Secuelas
La especialista explica qué debemos entender y qué consecuencias genera este nuevo concepto, que define a un tipo de violencia tan antigua como el trabajo mismo. “Casi siempre este tipo de violencia la ejerce quien tiene más jerarquía en el trabajo y su víctima es un subordinado. Por cierto que este acoso psicológico produce secuelas en el afectado, muchas insospechadas y que dañan bastante a la víctima. Las consecuencias en la salud psicológica son variadas y entre ellas están la desmotivación, trastornos de sueño y ansiedad, estrés, angustia e incluso depresión. Cada persona reacciona de manera distinta cuando la agraden o acosan y puede que algunos lo toleren mejor. Pero por el carácter sistemático y constante en el tiempo que define al mobbing, es bastante difícil que el agredido no se vea afectado en su salud mental o autoestima��?, explica la psicóloga Liz Romero.

La profesional se refiere también al agresor o acosador psicológico, quien es selectivo con sus víctimas pues encuentra en sólo algunas personas motivaciones para cometer sus agresiones. Distintas publicaciones también han profundizado en el tema, como la del académico Alfonso Riquelme de la Universidad de Viña del Mar. En la revista electrónica Ciencias Sociales Online de la mencionada Casa de Estudios, Riquelme describe a los acosadores psicológicos como “intimidadores en serie, mediocres inoperantes activos, perversos narcisistas, y acosadores psicopáticos y paranoides��?, según señala en la publicación “Mobbing, un tipo de violencia en el lugar de trabajo��?, de julio de 2006.

Aunque en el competitivo y estresante mundo laboral actual no es fácil determinar con exactitud cuáles son conductas distintivas de Mobbing, la psicóloga laboral Liz Romero menciona algunos tips ante los cuales se debe estar alerta. “Si te restringen la información o te aíslan absolutamente, como dejándote sólo a tí sin un e-mail informativo o un memo que todos los demás tienen pero tu no. Si la empresa por ejemplo hace una convivencia y fiesta pero sólo a ti no te invitaron puede ser una señal de que quieren dañarte psicológicamente. Los anteriores pueden ser ejemplos burdos o extremos, pero son indicadores que señalan que contigo están haciendo una diferencia negativa de la que hay que sospechar y estar atento��?, dice la profesional.

También sobrenombres, críticas por la forma de vestir o cambios repentinos de funciones que no parecen tener lógica podrían ser señales de mobbing.

Por último la psicóloga Liz Romero afirma que la aspiración de trabajar en un ambiente donde prime el respeto, la cordialidad e incluso el afecto no es un anhelo desmedido, sino una condición necesaria y legítima para la sana convivencia laboral. Un clima laboral sano y acogedor es una meta para muchas empresas, donde la gerencia de Recursos Humanos tiene como objetivo la consecución de ese logro.

Si ese ideal de ambiente se ve afectado con actitudes propias de mobbing, la psicóloga laboral aconseja que el afectado primero lo converse y aclare con el agresor. Pero si persisten las acciones violentas o intimidadoras la siguiente instancia debe ser una queja formal y fundamentada ante el departamento de Recursos Humanos.

El Estres


El estrés es un estado de gran tensión nerviosa originado en la persona por el exceso de trabajo, las aspiraciones no satisfechas, la ansiedad, etc. Suele manifestarse a través de una serie de reacciones que van desde la fatiga prolongada y el agotamiento hasta dolores de cabeza, gastritis, úlceras, etc., pudiendo ocasionar incluso trastornos psicológicos.

ESTRÉS NORMAL

El estrés normal no puede eliminarse, porque es una parte de nuestra vida, hasta puede ser positivo si sabemos manejarlo eficazmente.

El estrés no se puede considerar en principio como una enfermedad sino como la respuesta, tanto física como mental, a las adaptaciones y ajustes del ser humano a los diversos acontecimientos vitales.

El estrés causa la ansiedad, que en pequeñas cantidades es positivo y saludable porque nos mueve a hacer las cosas bien.

El estrés es una defensa natural del organismo que se encuentra dentro de nosotros mismos y que sirve para hacer frente a demandas excepcionales de experiencias difíciles en nuestra vida diaria, es también un importante aumento en el nivel de activación fisiológica y cognitiva con recursos también excepcionales.

ESTRÉS PATOLÓGICO

Cuando el estrés se transforma en una reacción prolongada e intensa es muy posible que desencadene serios problemas físicos y psíquicos.

Si no se libera al organismo de estos cambios ocurridos durante la fase de reconocimiento y consideración de la amenaza, se entra en un estado de estrés crónico. Cuando uno se siente estresado y añade aun más estrés, los centros reguladores del cerebro tienden a hiperreaccionar ocasionando desgaste físico, crisis del llanto, y potencialmente depresión.

CAUSAS DE ESTRÉS PATOLÓGICO

Las amenazas exteriores producen en nuestro cuerpo unos cambios estresantes. Así nuestra forma de reaccionar ante los problemas, las demandas y los peligros, viene determinada por una aptitud innata de lucha o huida, cuando los estímulos que nos llegan son interpretados como amenazantes.

Reacciones incompletas ante estímulos, no resueltas adecuadamente, por ejemplo:

En el trabajo:

Exceso o falta de trabajo.
Rapidez en realizar la tarea.
Necesidad de tomar decisiones.
Fatiga, por esfuerzo físico importante.
Viajes largos y numerosos.
Excesivo numero de horas de trabajo.
Cambios en el trabajo.
Individuo que cuenta con insuficiente responsabilidad.
Falta de participación en la toma de decisiones.
Falta de apoyo por parte de la dirección.
Cambios tecnológicos a los que hay que adaptarse.
Falta de seguridad en el trabajo.
Incongruencia o falta de equidad en una promoción insuficiente o excesiva.
Consciencia de haber alcanzado el propio techo.
En las relaciones sociales:

Falta de relaciones,
Relaciones hipócritas,
Relación distante.
Situaciones normales de la vida:

hablar en publico,
hacer una declaración de amor...,
Realizar o tomar exámenes,
Estos estímulos pueden producir substancias bioquímicas o eléctricas que pueden producir estrés como; el frío - el calor - el ruido - el café - el tabaco.
SÍNTOMAS DEL ESTRÉS PATOLÓGICO

El estrés, sobre todo el patológico, suele presentarse con síntomas físicos evidentes:

Las pupilas se agrandan para mejorar la visión,
El oído se agudiza,
Los músculos se tensan para responder al desafío,
La sangre es bombeada al cerebro para aumentar la llegada de oxigeno a las células y favorecer los procesos mentales.
Las frecuencias cardiaca y respiratoria aumentan,
Y como la sangre se desvía preferentemente hacia la cabeza y el tronco, las extremidades y sobre todo las manos y los pies, se perciben fríos y sudorosos.
EFECTOS SECUNDARIOS DE SITUACIONES DE ESTRÉS CRÓNICO

El estrés crónico puede producir:

Aumento de susceptibilidad a los resfriados,
Aumenta el riesgo de los problemas cardiacos, presión arterial alta, diabetes, asma, ulceras, colitis y cáncer.
Aumentos del azúcar en la sangre.
Aumenta el colesterol, hay una liberación de ácidos grasos en la sangre.
Aumenta los niveles de corticoides.
Disminuye el riego sanguíneo periférico, disminuye el sistema digestivo,
Con frecuencia el estrés se asocia a trastornos psicológicos como la ansiedad y la depresión. Secundariamente produce una incapacidad para tomar decisiones, sensación de confusión, incapacidad para concentrarse, dificultad para dirigir la atención desorientación, olvidos frecuentes, bloqueos mentales.

El Ciberamor


El amor se ha globalizado y ahora son infinitas las probabilidades de conseguir a su alma gemela. Basta navegar en los sitios de solteros, colocar tus datos, señas, gustos y fotos y ¡Zaz! en un santiamén aparecen en la intimidad de la pantalla del computador, hombres o mujeres, sea el caso, que desean ser su pareja, bien para correr una aventura o hasta para casarse.

El problema es que a través de internet se han presentado personas que presentan severos desajustes en su afectividad y sus emociones al hallarse con la persona "amada".

El enamoramiento en Internet tiene características virtuales que no se dan en el encuentro amoroso real. Se vive una permanente fantasía. Es un amor "escrito" en emailes que van y vienen, o "hablado" a través de la pantalla donde aunque se puedan ver los cuerpos al desnudo, contemplarse y escuchar sus propios gemidos y frases pasionales, no permite establecer un contacto bioquímico entre la pareja. El mensaje es erótico, pero sin la química ni el contacto del amor. Se escucha, se ve, pero no se palpa, no se siente, no se toca. El orgasmo se logra a través de la masturbación frente al otro lo cual centra la actividad sexual no dentro de la intimidad de pareja sino mostrando la propia intimidad de cada quien.

Otra de las particulares del "ciberamor" es que las parejas solo muestran fundamentalmente su dimensión escrita. Los seres humanos somos multidimensionales con muchas facetas. Nos comportamos de una forma con nuestra familia, distintos en el trabajo, hablamos reflejando una forma de ser; cuando escribimos somos diferentes. Se puede ser tímido en persona y extrovertido en la red. Recordemos que en carnaval numerosas personas se descubren opuestos a lo que en verdad son. En Internet podemos exponer cómo somos corporalmente en una foto o video y tal vez cómo es nuestro razonamiento escrito, pero no enseñamos nuestra conducta, como pensamos, olemos, cómo nos comportamos en nuestras circunstancias, cómo efectivamente somos. Nos revelamos como pretendemos que nos vea el otro.

Todo esto conlleva a un sinnúmero de fracasos afectivos, desencantos y frustraciones cuando la pareja por fin se conocen físicamente. Algunos descubren que sexualmente no funcionan, otros que la pareja, frente a frente, es "distinta" a cuando está en la pantalla.

Veamos al ciberamor como una herramienta para ampliar las posibilidades de escogencia, pero le recomendamos, una vez que contacte a alguien en la red, buscar lo más pronto posible el encuentro real y seguro. No se enamore de lo que vea en pantalla, espere enamorarse de un auténtico ser.

¿Por qué nos quedamos pegadas?...Mujeres que se resisten a crecer


Hay féminas que se resisten al paso del tiempo, a los cambios, y que se visten y actúan como jovencitas, llegando a competir, incluso, con sus propias hijas. La sicóloga Andrea Marín, explica que se puede caer en este comportamiento cuando hay una inmadurez emocional y la persona tiene un desfase en sus etapas de desarrollo.




La mamá de Anita tiene 50 años, el doble de su hija, pero representa una década menos. Como sus piernas son contorneadas, y todavía arranca piropos en la calle, viste minifalda y blusas ajustadas. Cuando anda con su hija algunos suelen preguntarles si son hermanas…

Esta es una escena que para muchos puede resultar muy familiar. Y es que actualmente existen muchos casos de mujeres de cuatro décadas y más, que simplemente no asumen el paso del tiempo, se resisten a envejecer, es decir, se quedaron “pegadas��?. Algunas intentan competir con sus pares más jóvenes, incluso, con sus propias hijas en el vestir y en otros comportamientos.

Al respecto, la sicóloga Andrea Marín, explica que hay dos grupos de mujeres que pueden caer en este fenómeno. En el primero, se encuentran aquellas féminas inmaduras, que sufren un desfase en las etapas de su desarrollo. Y el segundo caso, agrupa a esas mujeres muy “activas en lo cognitivo��?, opinantes, que no quieren mantenerse al margen de la actualidad.

La sicóloga explica que en el primer caso están aquellas féminas que sufren el complejo de “Wendy��?, que es similar al de Peter Pan en el hombre. “Se trata de mujeres que no quieren crecer. Son personas que se resisten totalmente a los cambios. Las variaciones fisiológicas que sufren, les van indicando que sus etapas de desarrollo están cambiando, pero éstas hacen caso omiso de ello. Y no es que no se den cuenta, sólo que se oponen a que el proceso ocurra y se comportan como si tuvieran muchos años menos. Se visten en forma juvenil y socialmente pueden tener actitudes que no corresponden a su edad. Salen a fiestas y se relacionan con personas que podrían ser sus hijos��?, afirma la profesional.


Adolescencia tardía

No se vaya a pensar que a las mujeres que se quedaron “pegadas��? no se les nota la edad, sostiene la sicóloga.
“Una mujer de 50 años se puede ver regia, pero todos saben la edad que tiene. El punto es que sicológicamente no se comporta según el calendario. Su desarrollo es disarmónico; en la inteligencia tiene una edad, y en lo corporal, otra��?, afirma.

Agrega que en algunos casos puede suceder que el cuerpo hasta retrase los procesos sociológicos como la menopausia. Una mujer que no quiere crecer puede retardarla hasta los 55 años, asegura la profesional.

A juicio de la sicóloga, las mujeres pueden adoptar este tipo de comportamiento por diferentes causas. La principal es cuando no disfrutaron adecuadamente cada una de las etapas de su desarrollo.

“Estamos hablando de personas que se perdieron el disfrute real. Se saltaron la fase de la adolescencia y la viven tardíamente. Y esto es común que ocurra, porque hace algunos años la gente se casaba muy joven y se pasaba por alto algunas fases o etapas de su vida, que una vez adultas y maduras quieren comenzar a vivir��?, aclara.

Mujeres que sienten que tienen algo que decir

El otro grupo de mujeres maduras que en algún momento puede adoptar un comportamiento atribuible a sus pares más jóvenes son aquellas que simplemente se “empezaron a subir a los cambios��? un poco más tarde que el resto, lo que no se relaciona con inmadurez.

“Son mujeres muy activas en términos cognitivos que sienten que tienen muchas cosas que decir. Están ansiosas de participar, no se quieren perder las cosas, y su actitud no tiene nada que ver con que se sientan más jóvenes o no quieran aceptar la edad que tienen��?, explica la profesional.

A esas mujeres que se sientan identificadas con el complejo de “Wendy��?, la sicóloga les aconseja que busquen redes de apoyo con personas de edad similares con las que puedan compartir los mismos intereses. Estos grupos pueden encontrarse en los centros comunitarios.

“El problema es tratable con terapia, porque se relaciona con la satisfacción de necesidades. Es equiparar lo que se quiere ser con lo que se es

Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)


Se presenta como una preocupación excesiva, con relación a una situación, eventos o a otras personas. Lo sufre alrededor del 5% de la población. Las personas que lo sufren están constantemente pensando y anticipándose negativamente a los hechos. Por ejemplo, se preocupan por posibles accidentes o desgracias que puede sufrir algún familiar, aunque éste no se encuentre en peligro o en riesgo.

Este tipo de miedo es crónico, y es por esto que la persona necesita tener constantes reaseguros a fin de poder bajar su nivel de ansiedad. Como por ejemplo llamar o hacer que lo llamen varias veces en el día los familiares para confirmarle que están bien. Suele confundirse con un tipo de personalidad "ansiosa" y de ahí que la persona llegue a consulta después de padecerlo mucho tiempo.

Se presenta abruptamente. Existe en el individuo una predisposición hereditaria para sufrir el trastorno de ansiedad generalizada, al igual que como ocurre con todas las personas que sufren un cuadro de ansiedad.

Por lo general el poder imaginativo de los que sufren esta patología es muy alto y muy rico, lamentablemente no muy variado. Por esto si el esposo no llega a horario, se imaginan que pronto van a tocar y timbre y le dirán: “Ud. Es la viuda de González", o si pasa una ambulancia con la sirena, inmediatamente lo asocian “con un accidente del familiar".

Los síntomas son: tensión motora (temblores, dolores musculares, inquietud), sensaciones corporales (ahogos, taquicardias, diarreas, nauseas, "nudo en la garganta" etc.), hipervigilancia, dificultad para concentrarse, dificultades para dormir, exageración en la respuesta de alarma.

La realidad nos muestra que existe una disminución notable en la calidad de vida del paciente, y los familiares se ven coartados y limitados en sus propias actividades ya que tienen que estar constantemente informando a qué lugares van, cuanto tiempo se van a demorar. Y cuando ocurre algún imprevisto tratan de avisar lo más rápido posible a fin de que el otro se quede más tranquilo.

La Neuropsicología


Existe un sector en que la función del psicólogo es tan desconocida como necesaria, la neuropsicología. Es el área de la psicología que se ocupa de las relaciones cerebro-conducta, representando una aplicación genuina del enfoque biopsicosocial a la comprensión de la mente humana.

¿ QUÉ ES ?

La neuropsicología es el área de la psicología que se ocupa de las relaciones cerebro-conducta, representando una aplicación genuina del enfoque biopsicosocial a la comprensión de la mente humana. Se diferencia de otras especialidades básicamente en tres aspectos:


En el tipo de población atendida: personas con disfunciones cognitivas, trastornos de la conducta o problemas funcionales en las que se sospecha la afectación del sistema nervioso central. Por ejemplo, esquizofrenia, demencia, lesión cerebral adquirida, enfermedades genéticas y neurológicas, intoxicaciones, hiperactividad, SIDA, cáncer, toxicomanías, etc..
En los problemas tratados: lesiones o disfunciones del cerebro.
En los procedimientos y técnicas empleadas: tests neuropsicológicos, pruebas de neuroimagen y terapias psicológicas (modificación de conducta, neurorrehabilitación, terapia familiar, etc..).
FUNCIONES DEL NEUROPSICÓLOGO

Consisten en:


El diagnóstico clínico del funcionamiento cognitivo, conductual y emocional mediante pruebas estandarizadas.
El tratamiento: mediante técnicas psicoterapéuticas y procedimientos de rehabilitación, ayudando al paciente a que retorne a un nivel de funcionamiento normal después de la enfermedad o lesión o, en su caso, para que disfrute de una calidad de vida adecuada.
El consejo y asesoría: orientando a enfermos, familiares, personal sanitario y asistencial.
ÁMBITOS DE ACTUACIÓN DEL NEUROPSICÓLOGO

Centros geriátricos: centros de día y residencias.
Departamentos de neurología, unidades de memoria y de demencias.
Empresas farmacéuticas: determinación de niveles de neurotoxicidad de fármacos.
Equipos de salud mental.
Psicología forense: determinación de daño corporal (lesiones cerebrales).
Psicología infantil.

Niño hiperactivo


A menudo se observa que el niño "no puede prestar atención a la maestra" o que "causa problemas en la clase". Entre las varias razones para explicar este tipo de comportamiento hay una en particular que, por ser relativamente común, debe ser conocida por los padres. Se trata del Trastorno o Desorden de Déficit de Atención (DDA).

Aunque un niño con DDA desea ser un buen estudiante, tiende a ser impulsivo e incapaz de prestar atención debida en la clase. Los maestros, padres y compañeros saben que el niño se está portando mal, o que es "diferente", pero no saben exactamente qué es lo que anda mal. Es una situación que puede afectar al 3 % de todos los niños. Es diez veces más común en niños que niñas.

Con frecuencia el DDA se acompaña de hiperactividad: los niños más pequeños tienden a correr y a trepar excesivamente; los niños mayores se notan inquietos y nerviosos. En contraste con el alto nivel de actividad que normalmente ocurre en los niños, en esta condición la hiperactividad es descuidada, muy poco organizada y carece de metas u objetivos definidos. Un niño que padece de DDA, con o sin hiperactividad, presenta varias de las siguientes características.:

Dificultad al organizar su trabajo, dando la impresión de que no ha escuchado las instrucciones.
Se distrae con facilidad.
Sus trabajos son descuidados, sucios y, por su impulsividad, comete errores.
Interrumpe la clase con frecuencia con comentarios o actuaciones inapropiadas.
Tiene dificultad en esperar su turno cuando está en actividades de grupo.
No sigue las órdenes o instrucciones que se le dan o los pedidos que se le hacen.
Se le hace dificil mantenerse jugando el mismo tiempo que sus compañeros de clase de su misma edad.
Sin el tratamiento apropiado, el niño o niña caerá progresivamente en atrasos permanentes en su trabajo escolar. Las relaciones con sus compañeros y amigos sufrirán debido a su falta de cooperación en los juegos y otras actividades sociales. Su amor propio se verá aún más afectado por el rechazo de sus amigos y las reprimendas repetidas de maestros y familiares, al no entender éstos cómo manejar su problema.

Si un niño presenta problemas de comportamiento como los descritos, los padres deben pedir a su pediatra o médico de familia que les refiera a un psiquiatra o psicólogo infantil, que es el especialista más familiarizado con el Desorden de Déficit de Atención.

En ocasiones, el uso de medicinas puede ser aconsejable, particularmente si el DDA está acompañado de hiperactividad. El psiquiatra infantil puede ayudar a padres, maestros y a las autoridades escolares a encontrar formas de enseñanza efectivas para estos niños con Desorden de Déficit de Atención.

Motivos de consulta en Psicología


Además de que sea indicado por un profesional de la Salud, o del ámbito educativo-social, la indicación de acudir a consultar con un profesional de la Psicoterapia se basa en la propia percepción de síntomas o malestar, sin que muchas veces sea evidente la causa que los motivan, como son:

la persistente sensación de malestar,
insatisfacción inmotivada,
problemas de comportamiento o adaptación,
fatiga o tristeza crónicas,
peso o pautas de alimentación inadecuadas,
dificultad prolongada de conciliar el sueño,
insatisfacción sexual,
necesidad de estimulantes o traquilizantes,
tensión en las relaciones,
sentimientos de soledad,
conflictos de pareja,
incomunicación o violencia familiar,
fracaso escolar,
cronificación de enfermedades físicas,
problemas con la bebida,
miedo inmotivado,
consumo de drogas,
...
Es motivo de consulta también cualquier otra condición de vida o experiencia caracterizada por el sufrimiento personal.
Un psicoterapeuta nos es de gran ayuda en momentos de conflicto, de necesidad de hacer un alto en el camino, de toma de decisiones trascendentales.

Como hemos dicho, muchas veces el problema es totalmente desconocido por el sujeto, que solo es consciente de los síntomas. En estos casos el psicólogo nos ayudará a descubrirlo o a concretarlo ya que es muy habitual que los problemas sean realmente expresiones de otros más profundos.

No todo romance llega a ser una relación de pareja


Tener pareja implica bastante más que vivir un affaire, por intenso y prometedor que éste parezca. La psicóloga Pilar Sordo entrega claves para comprender qué se requiere para cultivar una relación estable. Y también explica por qué muchos romances no pasan de ser relaciones pasajeras.

La vida y la experiencia enseñan que no todo romance perdura en el tiempo, que sólo algunos affaires cruzan el umbral de lo efímero y se consolidan como una relación de compromiso verdadero.

Pero lo que muchas personas no logran comprender es cómo detectar en el inicio de una relación algunos signos que indiquen si ésta será pasajera o perdurable. La pregunta que muchos se hacen ante este dilema es qué condiciones debe tener un romance o affaire para que sea una relación de pareja. La destacada psicóloga y conferencista Pilar Sordo aclara las dudas:

“Los requisitos básicos para pasar de un romance a una relación de pareja es que tienen que trascender de lo sexual o de lo erótico. Tiene que haber proyecciones valóricas, ‘miradas’ de valores similares y sentir que genero un complemento con el otro mas allá de la necesaria química y de la atracción que dura algún tiempo, que necesariamente luego se transforma en algo distinto pero igual de hermoso��?, dice la profesional.

Si bien la química puede resultar vital para una primera aproximación, según Sordo ésta puede tener casi nula importancia e instancias más avanzadas de las relaciones amorosas, donde el compromiso adquiere más importancia que la atracción.

Temor al compromiso
Para muchos el recelo a comprometerse es una de las razones más convincentes para explicar la frecuencia de relaciones pasajeras. La psicóloga tiene una impresión similar al respecto: “El temor al compromiso institucionaliza el romance, pero no las relaciones de pareja. Sobre todo en la generación de los treinta se tiende a asociar la felicidad con el placer y no con la superación del dolor. Sólo se quiere sentir la adrenalina de la pasión inicial, pero al pasar ésta se termina lo que había. Se concibe el amor como un sentimiento y no como una decisión��?, concluye la autora del best seller “Viva la diferencia?.

También la psicóloga señala que, entre otras cosas, es necesario tener cierto nivel de madurez emocional para aspirar a construir una relación de pareja. “Se necesita un nivel de madurez que sepa compaginar todos los otros afectos con la relación, que se puedan enfrentar conflictos y resolverlos. Además se debe incorporar los deberes en buena forma con los placeres y entender que hay una decisión detrás de un sentimiento?, aclara la especialista.

Qué quiere el otro de mí, es otro dilema que surge en los primeros encuentros. Para Sordo existe un signo inequívoco que delata las intenciones a primera instancia: “Creo que el signo más exacto que evidencia una pretensión más seria que pasajera es cuando se evita lo más posible el tema de la relación sexual, porque se privilegia el conocer al otro en otras áreas��?, considera la profesional.
Signos no verbales
Hace unas semanas se divulgó en los medios sobre un estudio que señala que las expresiones y gestos del rostro pueden indicar si la persona quiere algo pasajero o una relación de pareja. Según la investigación, aspectos no verbales podrían dar luces sobre las verdaderas intenciones de la persona en el terreno sentimental. Al respecto, la especialista en Psicología de la Mujer comenta: “Se debe poner atención no sólo a lo que el otro dice, sino también a ciertas miradas, que por ejemplo sólo apunten a ver al otro como algo atractivo y no como una persona. Algunas preguntas extrañas o curiosas o el tipo de lugar para las primeras citas también pueden ser señales que delaten las intenciones del otro por nosotras��?, señala la psicóloga Sordo.

Por último, la especialista aclara que la relación cotidiana y profunda con la otra persona permite conocerse más en situaciones que pueden unir, más que separar. “Creo que un romance inicial puede dar pie a una relación de pareja cuando se pueden vivir situaciones no perfectas, caras sin maquillaje, look sin producción, situaciones difíciles e incluso dolorosas. Si luego de esas experiencias el interés por estar con el otro se mantiene intacto pienso que la relación ya implica un mayor compromiso y permite proyectarse?

¿Cuál de las dos soy yo?


Aparentar ser una esposa y madre ejemplar, mientras en penumbras se vive una relación extramarital, es sólo un ejemplo de vivir realidades simultáneas. Estas personas suelen tener un trastorno de identidad; no saben quiénes son ni qué quieren para su vida. Las secuelas de la doble vida van desde altos niveles de estrés hasta cuadros depresivos y quiebres familiares.

Ser o no ser, el eterno dilema de Shakespeare, asoma como una incógnita de compleja solución para quienes llevan una doble vida.

Son muchos los ejemplos de experimentar realidades simultáneas, pero todos coinciden en que sólo una de las vidas se muestra en público, mientras la otra queda relegada u ocultada para los demás.

La psicóloga clínica Raquel Badilla, también con experiencia académica, lo explica en detalle: “Desde mi punto de vista, llevar una doble vida es tener alguna relación, hábito y/o actividad paralela a la ‘vida cotidiana y común’. Ello puede ir desde algo aparentemente tan simple como tener una relación de pololeo que los padres no conocen, y que implicaría salir de casa a escondidas, pasando por tener un amante u otra pareja e incluso hijos fuera del matrimonio oficial, hasta situaciones más complejas ya sea porque socialmente no son aceptadas, como ocultar la verdadera orientación sexual, o porque lisa y llanamente constituyen adicción como es el consumo de drogas; entre muchas otras situaciones?, señala la especialista.

Por distintos motivos y en diferentes circunstancias, existen personas que viven entre dos realidades distintas y no asumen una de ellas en público ni ante sus seres cercanos. Por qué, la doctora Badilla precisa: “Creo que podrían existir dos causas concomitantes; la falta de claridad respecto a su propia identidad y objetivos vitales por un lado y el choque de ello con los prejuicios sociales o con las demandas de adecuación de la sociedad?, dice la psicóloga.

Si bien las variadas posibilidades de manifestar una doble vida –como homosexualidad no asumida, relaciones amorosas paralelas o un pololeo a escondidas- no permiten establecer un perfil común para estas personas, sí reúnen similitudes aquellas dobles vidas más complejas. “En situaciones de doble vida más ‘graves’, podría plantearse la existencia de algún trastorno de personalidad, que implique la presencia de un trastorno de identidad, es decir, que la persona tenga poca claridad respecto a quién es y qué es lo que quiere, cuáles son sus objetivos vitales, etc?, asegura la profesional.

Trastornos psicológicos y secuelas
Si bien en algunas ocasiones la doble vida está asociada a alteraciones psiquiátricas o trastornos psicológicos, está ecuación no siempre se cumple.

“Por ejemplo, en una situación donde la vida oculta fuera el consumo de drogas, podría existir un trastorno de personalidad limítrofe o antisocial como base, asociado a descontrol de impulsos e inmadurez afectiva, que generaría una mayor predisposición al consumo y finalmente a la adición. No obstante, es importante aclarar que puede presentarse consumo y adicción sin que estén presentes esos cuadros y viceversa. Con ello, quiero enfatizar que pueden existir muchas veces una doble vida sin que haya un cuadro psiquiátrico o trastorno psicológico asociado��?, advierte la psicóloga Raquel Badilla.

Con o sin patologías o trastornos asociados, lo cierto es que llevar una doble vida generará una serie de secuelas a corto y lago plazo: desde un simple estrés por desgastarse en realidades simultáneas y, a veces contradictorias, hasta consecuencias más complejas. “Se pueden presentar cuadros depresivos, consumo de drogas, rupturas o conflictos familiares y dificultades laborales, entre otras secuelas?, afirma la especialista.

Por último, la psicóloga Raquel Badilla abre una ventana de orientación psicológica para aquellas personas que quieren renunciar a su doble vida y optar por una de ellas. En el caso de realidades simultáneas que no impliquen un daño para la integridad de la persona (como una homosexualidad en secreto), la psicóloga Badilla sugiere: “Si, por ejemplo, una mujer u hombre decide asumir su condición homosexual frente a los padres, lo orientaría en tratar de aclarar los pro y contra, tanto de tener o no tener un ‘secreto’, y lo que implicaría por ejemplo vivir más tranquilo, versus soportar el rechazo de su familia?

¿Existe la super woman?


Según la mirada de la psicóloga que explica este tema, el sueño por ser una mujer perfecta y digna de admiración no sería tan desmedido. El anhelo es positivo, si partes de metas realistas y centradas en expectativas e ideales propios. En cambio es dañino para la salud mental si proviene de modelos impuestos por la sociedad, de demandas externas y no de un anhelo íntimo.

Las exigencias de la sociedad moderna y vertiginosa suelen sumarse a las propias demandas de nuestra vida, poniéndole en el caso de la mujer un cúmulo de objetivos que algunas quieren cumplir en su totalidad.

Hasta dónde se puede llegar en el anhelo de ser una mujer completa y admirable, independiente, profesional, madre y esposa ejemplar. Todo depende de las expectativas propias de cada mujer, y en ese contexto pueden haber tantas super woman como mujeres en el planeta. Para algunas significa tan sólo ser una madre abnegada y entregada a sus hijos, para otras ser una profesional emprendedora, que maneja recursos y personas a su entera libertad. En concreto todas podrían ser una súper woman, si logran cumplir con las metas que ellas mismas o que la sociedad les ha impuesto.

La psicóloga clínica Raquel Badilla precisa el concepto de súper woman desde su perspectiva médica. “Desde la experiencia clínica la súper woman se refiere al deseo de admiración y a la perfección más que al deseo de ser amada?, precisa la profesional.

Pero qué elementos influyen más en este anhelo de súper mujer; el moderno estereotipo femenino liberal, autosuficiente y emprendedor o más bien el propio sueño de muchas por ser una súper woman a su manera. La psicóloga Badilla analiza el origen de este sueño femenino. “Desde la experiencia clínica, es posible plantear que desde un punto de vista macro, este estereotipo de la súper mujer es más bien producto de los estándares o ideales modernos, que del anhelo individual de la mujer. No obstante, ello también es relativo, porque si bien este moderno estereotipo ha aumentado, no encuentra eco en todas las mujeres de nuestra época y es ahí donde entran en juego una multiplicidad de diferencias individuales de cada mujer��?, comenta la psicóloga clínica y académica.

Por una buena salud mental
La pregunta en este tema es recurrente:puede la mujer multiplicarse y desgastarse en distintos roles y hacerlos todos tan bien, como para sentirse satisfecha y dejar a los demás conformes con su desempeño. “Yo me atrevería a plantear que sí es posible, pero desde la perspectiva de la sanidad en cuanto a salud mental; me refiero a que puede ser una súper woman si se plantea metas realistas y centradas en expectativas e ideales propios��?, concluye la psicóloga Raquel Badilla.

En el punto anterior la profesional marca la diferencia entre un anhelo sano, centrado en metas propias e íntimas, de un sueño de súper woman que puede ser patológico para la salud mental, si está basado en demandas impuestas por otros. “Creo que desde lo patológico existe como una ambición desmedida, porque está fundada en demandas sociales. En cambio desde la sanidad mental puede existir una súper woman que sea una mujer que, como decía antes, tenga claridad sobre sus propios objetivos, en todos los planos de su vida, y como conseguirlos, sin centrar sus expectativas en demandas externas?, aclara la especialista.

La psicóloga Raquel Badilla explica que los efectos negativos derivados de la insatisfacción por no lograr ser una súper mujer dependerán de cada personalidad y fortaleza personal. “No obstante, en términos generales, la insatisfacción por no lograr ser una súper woman puede causar estrés, cuadros psicosomáticos, baja autoestima y trastornos del estado de ánimo?, advierte la profesional.

Por último la profesional llama a cada mujer a auto conocerse en sus virtudes y limitaciones, antes de imponerse metas y objetivos. “Me atrevería a plantear la necesidad de un mayor autoconocimiento de las expectativas y posibilidades reales, tanto en hombres como en mujeres, evitando el querer igualar un patrón ideal externo, elitista y ajeno a las reales necesidades de cada individuo, que a la larga es lo que produce la patología?

Anorexia nerviosa


Consiste en una alteración grave de la percepción de la propia imagen, con un temor morboso a la obesidad, lo que condiciona una alteración.

Las principales características de la anorexia nerviosa son el rechazo a mantener un peso corporal mínimo, un miedo intenso a ganar peso y una alteración significativa de la percepción del cuerpo. Las mujeres afectadas por este trastorno sufren, además, amenorrea (falta de regla) aunque hayan pasado la menarquía (primera regla).

Generalmente la pérdida de peso se consigue mediante una disminución de la ingesta total de alimentos. Aunque los anoréxicos empiezan por excluir de su dieta todos los alimentos con alto contenido calórico, la mayoría acaba con una dieta muy restringida, limitada a unos pocos alimentos. Existen otras formas de perder peso, como la utilización de purgas, vómitos provocados o ejercicio físico excesivo.

En la anorexia nerviosa se distinguen dos subtipos:

el tipo restrictivo
el compulsivo purgativo.
El primero describe cuadros clínicos en los que la pérdida de peso se consigue con dieta o ejercicio intenso, mientras que el segundo se utiliza para identificar al individuo que recurre regularmente a atracones o purgas.

En el tipo restrictivo los pacientes con anorexia nerviosa no recurren a atracones ni purgas, mientras que en el compulsivo purgativo algunos no presentan atracones pero si recurren a purgas incluso después de ingerir pequeñas cantidades de comida.

ORIGEN

Su causa es desconocida, pero hay una serie de factores causantes de la anorexia que son una combinación de elementos biológicos (predisposición genética y biológica), psicológicos (influencias familiares y conflictos psíquicos) y sociales (influencias y expectativas sociales). La pérdida de peso conduce a la malnutrición, que a su vez contribuye a los cambios físicos y emocionales del paciente y perpetúa el círculo vicioso que se sintetiza en el modelo psicosocial de la anorexia nerviosa.

La vulnerabilidad biológica de la adolescencia y los problemas familiares y sociales pueden combinarse con un clima social determinado para originar la conducta alimentaria típica de los anoréxicos. La sociedad occidental está muy influenciada por la noción de que la obesidad es insana y poco atractiva, mientras que se percibe la delgadez como algo deseable.
La mayoría de los niños prepúberes tiene conciencia de esta actitud social, y se calcula que cerca del 50 % de la niñas prepúberes siguen una dieta o adoptan medidas de control de su peso. Cerca del 95 % de los enfermos son mujeres. En zonas donde existe escasez de alimentos es prácticamente desconocida.

SÍNTOMAS

El diagnóstico de la anorexia se basa no sólo en la ausencia de un origen orgánico definido, sino en la presencia de ciertas características. En este sentido conviene recordar los criterios considerados por la Sociedad Americana de Psiquiatría para el diagnóstico de la anorexia psíquica:

Rechazo a mantener el peso corporal por encima del mínimo normal para la edad y talla.
Miedo intenso al aumento de peso o a ser obeso incluso con peso inferior al normal.
Distorsión de la apreciación del peso, el tamaño o la forma del propio cuerpo.
En las mujeres, ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos en el plazo previsto (amenorrea primaria o secundaria).
Con vistas al diagnóstico es muy importante efectuar una entrevista psiquiátrica y tener en cuenta que la mayoría de los anoréxicos adolescentes acude siempre a la consulta acompañada. Habitualmente es la familia la que aporta toda la información necesaria, mientras que el paciente suele defenderse y negar el comportamiento anoréxico.

Por lo general, la familia describe algunos de los siguientes síntomas: amenorrea, estreñimiento, preocupación por las calorías de los alimentos, dolor abdominal, preocupación por el frío, vómitos, preocupación por la preparación de las comidas -propias y de los demás-, restricción progresiva de alimentos y obsesión por la báscula, preocupación por la imagen, discordancia entre la imagen y la idea, abundancia de trampas y mentiras, hiperactividad y preocupación obsesiva por los estudios, sin disfrute de ello.

En la mayoría de ocasiones son los pediatras los que suelen tener el primer contacto con el paciente, aunque las consultas iniciales pueden estar condicionadas por el síntoma que más preocupa a la familia y al paciente. Así, cuando lo que predomina es la amenorrea (falta de regla) acudirán al ginecólogo, ante el dolor abdominal al médico de digestivo, ante la disminución de peso al endocrinólogo... No es infrecuente que acudan a todos los especialistas, efectúen una auténtica peregrinación médica y no cumplan las recomendaciones.

EVALUACIÓN

La evaluación del paciente anoréxico debe incluir una historia exhaustiva y un examen físico completo.

Las preguntas sobre el comportamiento en relación con el control del peso que pueden ser útiles son de este tipo:

¿cómo maneja el / la adolescente el control de su peso?
¿cuánto le gustaría pesar?
¿cada cuánto tiempo verifica su peso?
¿existe algún comportamiento adelgazante del tipo de vómitos, abuso de purgantes, uso de diuréticos o empleo de píldoras dietéticas?
¿cuál es la imagen que el / la adolescente tiene de sí mismo?
Los signos y síntomas de la anorexia nerviosa, tal como se ha señalado anteriormente, deben investigarse. Al mismo tiempo, también deben buscarse aquellos que puedan sugerir un proceso orgánico. De éstos, los susceptibles de confundirse con la anorexia son el hiper o hipotiroidismo, estados de malabsorción, diabetes mellitus, tumores cerebrales, obstrucciones gastroesofágicas y enfermedad de Addison.

TRATAMIENTO

El impacto sociológico de la anorexia nerviosa es marcado y repercute en la identidad del adulto joven. El narcisismo individual y social está en juego.

El diagnóstico, como se ha visto, no es difícil. Lo realmente difícil es el tratamiento, dadas las implicaciones individuales, familiares y sociales del síndrome. Se han ensayado muchos tratamientos en los pacientes anoréxicos: psicoterapia, terapia comportamental, medicamentosa, hiperalimentación, terapia familiar, etc ...

Los objetivos más importantes del tratamiento son la corrección de la malnutrición y la resolución de las disfunciones psíquicas del paciente y su familia. El fracaso en la solución de estos problemas a corto y largo plazo puede abocar al fallo terapéutico.

Normalmente, dadas las dificultades que se plantean, se aconseja el aislamiento familiar.

Se debe consultar con una persona experta y profesional para que dirija y oriente el tratamiento.

Ideas delirantes


Para entender el delirio, hemos de entender el pensamiento porque el delirio es un trastorno del contenido del pensamiento.

Pensamiento: actividad compleja consistente en ligar percepciones, representaciones -símbolos mentales y verbales-, evocaciones (memoria) y afectos, siendo capaces de relacionarlos y encaminarlos hacia un objetivo. Puede ser un proceso voluntario / consciente o involuntario / inconsciente.

Delirar: salirse del surco (antiguamente), salirse de la lógica del pensamiento. El delirio y la alucinación son dos elementos tradicionalmente característicos de la locura.

¿ QUÉ ES UNA IDEA DELIRANTE PATOLÓGICA ?

Para que exista una idea delirante patológica han de cumplirse las siguientes características:

Total certeza subjetiva.
Es incorregible, irreversible. Son ideas que no son modificables ni siquiera con la experiencia del sujeto.
El contenido de la idea es imposible. (En esto no están de acuerdo todos los autores porque hay ideas que puede que ahora sean imposibles pero en un futuro no. Por ejemplo: hace mil años una persona que decía que había estado en le luna.)
La idea delirante invade la personalidad del sujeto y se transforma en el eje de su vida, ya que el sujeto se organiza en base a la idea delirante.
Produce una ruptura en su historia (biografía). El sujeto era de una forma y, a partir de la idea delirante, es de otra manera diferente. El delirio es patológico, la persona transforma toda su vida en base a dicho delirio independientemente de que éste sea cierto o no.
TIPOS DE DELIRIOS

De tipo depresivo: el delirio de tipo depresivo consiste en tres temas:
Hipocondría: Aquel que continuamente accede a los servicios médicos convencido de sufrir todo tipo de enfermedades.
De Ruina: "todo lo que me espera es una vida llena de desgracias".
De Culpa: "merezco estar mal porque fui culpable de la epidemia de gripe del 18".
De persecución: El sujeto piensa que va a ser víctima de algún daño físico -envenenamiento, muerte, castración, ...- o psicológico -difamación, desprestigio, ridículo-. Es típico de la esquizofrenia paranoide.
De posesión mística o diabólica: El sujeto detecta signos de que le han poseído. Si la posesión es mística -Dios o Ángeles- la connotación emocional suele ser agradable, aunque no en todos los casos -"Dios me está castigando"- y si es diabólica suele ser desagradable, aunque no en todos los casos -"es un chollo pecar cuando quiera"-. La connotación emocional es variable, puede que ahora me guste y luego no, o al revés. Se dan comentarios del tipo: "Dios me mira, la virgen me saluda", "no me mires a los ojos que te convierto en mantequilla", ... el sujeto piensa que, además de él, todo el mundo que se le acerca también está amenazado por sus poderes.
Megalómanas o de grandeza: como por ejemplo: "soy el rey del mundo", "soy el más seductor de entre los hombres", ...
De celos o celotípico: Se sienten engañados por todo el mundo. típico en el alcoholismo crónico y en sujetos paranoicos.
De tipo erótico o erotomanía: es un delirio crónico. El sujeto organiza toda su vida en base al delirio. Es referencial -"todo el mundo está pendiente de mí porque se quieren acostar conmigo"-, y de persecución -"me persiguen de manera erótica"-.
PROCESO DELIRANTE EN UN BROTE ESQUIZOFRÉNICO

Lo primero que aparece es un cuadro delirante con tres tiempos:

Temple delirante: estado afectivo en el que el sujeto empieza a pensar cosas raras. Es un estado difuso y suele tener un matiz de ansiedad y de sentimiento de cambio desagradable -"se que va a pasar algo malo"-.
Inspiración delirante: el sujeto empieza a dar sentido a su delirio -"me parece que ya se lo que va a pasar"-. Lo vive como una revelación.
Estructuración y sistematización del delirio: El sujeto puede adaptar la idea a su vida y hacerla así compatible con ella, o por el contrario producirse esa ruptura.

Divorciados, amantes e infidelidad


Cada vez con más frecuencia, los divorcios no son vistos como un fracaso sino como parte de un proceso de resolución de conflictos insalvables, lo cual no quiere decir que la gente deba casarse con la expectativa del divorcio como salida a cualquier discusión.

La mayoría de las parejas se casan pensando que se conocen, pero la convivencia cotidiana, les impone una realidad difícil de manejar. Salen a la luz defectos, miedos, dificultades, costumbres que pueden ser desconocidas para ambos cónyuges.

Creemos que las diferencias entre las personas pueden hacer nutrir, crecer y madurar si éstas logran integrarlas junto con los aspectos que comparten en común. Sin embargo, hay diferencias que pueden separar insalvablemente.

La experiencia señala que sólo el amor y el cariño hacia la pareja no bastan para sostener a un matrimonio, hacen falta otros elementos que condicionan una mayor estabilidad, como lo son la buena comunicación, el tener proyectos vitales comunes, el acoplamiento sexual, el compañerismo, el placer de tener hijos, el equilibrio personal y familiar, la armonía lograda a través de acumular experiencias compartidas, entre otros factores. Cuando faltan la mayor parte de los ingredientes, la sobrevivencia del matrimonio se pone en juego y se plantea como una alternativa el divorcio.

La palabra divorcio incluye disolución, ruptura de vínculos y acuerdos. Implica dividir. Pero cuando hay hijos no debería darse la anulación completa de la relación, porque aún cuando se disuelve la vida en pareja y ambas personas pueden tener la libertad de elegir a otra, queda un lazo a través de los hijos que permitirá, si se lleva bien la relación, que los hijos crezcan con las dos figuras parentales involucradas en sus vidas, aunque no estén físicamente presentes. No obstante, la separación entre los cónyuges incluye la parte física, legal, sexual y la más difícil de todas, la emocional, en virtud de que muchas parejas se divorcian, pero siguen unidas afectiva o psicológicamente. Otras, por el contrario, a pesar de no haberse separado físicamente, están divorciados en sus afectos. No siempre se da el divorcio total.


Cama, sueño y cosas


Muchas parejas una vez separadas, nunca más se vuelven a ver, otras mantienen unas relaciones frías y distantes, cargadas de resentimiento, otras se odian y convierten cada encuentro en una batalla sin tregua ni armisticio. Después de compartir cama, sueños y muchas cosas con otra persona durante cinco, quince o más años, la ruptura definitiva y angustiosa no beneficia a nadie y perjudica a todos. Más, cuando en la mayoría existen niños de por medio que, a pesar de las diferencias entre el hombre y la mujer, siguen siendo tan hijos del uno como del otro. Salvo que la separación se produzca por causas extremas, llevarse bien con el "ex" tiene muchas ventajas, no hay que dividir entre dos una parte de la vida, ni renunciar a los buenos recuerdos -porque la mitad sean del otro-, ni pedir a los amigos comunes que elijan "uno u otro", ni amargarles la vida a los niños.

Está comprobado que los padres divorciados que fomentan una buena comunicación entre ellos, permiten una mejor adaptación a sus hijos, y eso implica menores pérdidas para todos los involucrados. Es bueno recordar las cualidades de esa persona con la cual hemos convivido y respetar la relación de los hijos con él. Muchas mujeres tratan de vengarse y alejar a sus hijos de sus padres, lo cual es muy perjudicial.
Cuando la pareja de padres divorciados se lleva bien, pueden decidir entre los dos todo lo relacionado con los hijos, estar disponibles para cualquier cosa que tenga que ver con ellos, desde asistir a las reuniones de padres en el colegio hasta llevarlos al médico.

Muchas madres, por el bien de sus hijos, se sobreponen al sentimiento de rencor causado por el olvido. De esta forma, no son sólo los niños los que salen ganando, sino también los miembros de la pareja. La mujer se siente apoyada y respaldada en su tarea de madre, porque así como hacen falta dos para traer un hijo al mundo, también son necesarios dos para criarlos.

Las buenas relaciones con el "ex" permiten que la mujer se reserve una parcela de su tiempo para rehacer su vida. Por otro lado, al hombre le permite sentirse parte importante en la vida de sus hijos y no quedar totalmente "excluido".


Amor, sexo y convivencia


El amor, el sexo y la convivencia son tres elementos puntuales del matrimonio, cada uno de ellos también se puede dar por separado. Al disolverse el matrimonio, no siempre se pierden estos elementos.

En el caso que nos plantea Sonia, el sexo parece ser un fuerte nexo de unión, además de una adecuada comunicación como divorciados. Su caso suele suceder con más frecuencia de lo que imaginamos, muchas parejas descubrieron el sexo juntos, maduraron sexualmente en la misma cama, sigue existiendo entre ellos la "piel", la "química", que es difícil de borrar y a veces de dominar. El divorcio activa angustias de separación muy primitivas que llevan a la pareja a retener de forma ambivalente al otro, y es a través de las relaciones sexuales donde algunas parejas pueden aliviar su ansiedad y temor a quedarse solos.

Las normas sociales y la fidelidad hacia un nuevo compañero pueden suprimir el deseo, aunque muchas veces no lo consiguen, circunstancia que impide rehacer nuevamente la vida. Aunque se tenga nueva pareja, no se involucran completamente por no haber podido "cerrar" el capítulo con el o la "ex". No se consolida la nueva relación cuando uno no ha roto con su pasado.

En oportunidades, hemos observado que algunas personas temen enfrentarse al reto de explorar una situación desconocida, y se autosabotean amarrándose a su relación anterior.

La inseguridad es una de las principales razones por las cuales el ser humano se aferra a lo ya conocido, aunque no le convenga, le haga infeliz o ponga en riesgo su futuro. Lo desconocido asusta, muchas personas se quedan con la primera relación porque creen que es lo único a lo que pueden aspirar, lo único que se merecen, cerrando con esta actitud las puertas para una mayor expansión personal.

Es muy importante, Sonia, que piense en el porvenir, suyo, de sus hijos, de su actual pareja, de su ex, de su entorno y tome una decisión de una sola vía. Nos parece insostenible mantener su status. Tarde o temprano, de prolongar su situación actual, éste le llevará a rupturas aún más dramáticas que las que vivió y que ya ha superado. Ah, por cierto, aunque no piense que está siendo infiel, de acuerdo a la norma social, la mayoría cree que sí.

¿De dónde viene la soledad?


De acuerdo al Diccionario de la Lengua Española y al Diccionario de Sinónimos y Antónimos de la Universidad de Oviedo, la palabra soledad tiene tres acepciones:

Carencia de compañía.
Lugar desierto o tierra no habitada.
Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguna persona o cosa.
Y hay seis sinónimos para la palabra soledad:

Abandono: Acción y efecto de abandonar o abandonarse.
Aislamiento:
1) 1) Separación de una persona, una población o una cosa, dejándolas solas o incomunicadas.

2) 2) Falta de comunicación, desamparo.

3) Acción y efecto de aislar o aislarse.

Alejamiento de un lugar: Acción y efecto de alejar o alejarse.
Melancolía:
1) Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente.

2) Monomanía en que dominan las afecciones morales tristes.

Pena:
1) Castigo de una falta o delito.

2) Cuidado, aflicción grande.

3) Dolor, tormento corporal,

4) Dificultad, trabajo.

Pesar:
1) Sentimiento o dolor interior.

2) Dicho o hecho que causa disgusto.

3) Arrepentimiento de algo que no debió hacerse o decirse.

Antónimos para la palabra soledad, hay dos:

Alegría:
1) Sentimiento grato y vivo, producido por un motivo placentero, que por lo común se manifiesta con signos externos

2) Persona o cosa que causa alegría.

3) Falta de sensatez.

Compañía:
1) Unión y cercanía entre personas y cosas o estado en el que se encuentran juntas.

2) Persona o personas que acompañan a otra u otras.

3) Sociedad o reunión de varias personas unidas para un mismo fin, generalmente industrial o comercial.
La soledad es un tema recurrente en las manifestaciones culturales, formando parte importante de la experiencia humana. Ha sido un tema de interés psicológico desde la década del '50; desde 1980 comenzó a ser un tema de investigación empírica, motivado por la creación de escalas de medición de la soledad válidas, entre las que se destaca la Escala de Soledad UCLA, creada por Rusell en 1980.

La soledad ha sido relacionada con temas tan importantes como trastornos psiquiátricos, entre los cuales están la depresión, ansiedad, alcoholismo y suicidio. También se relaciona con variables cognitivas, entre las más cuales se pueden mencionar “estilo atribucional”, “auto-conciencia”, “expectativas”; asimismo, se encuentran vinculados a la soledad las “habilidades sociales”, como la “auto-revelación”, “atención personal” y “hostilidad”, entre otras.

Young definió a la soledad como la ausencia o percepción de ausencia de relaciones sociales satisfactorias. Page manifiesta que esta definición enfatiza la importancia de la cognición, emoción y conducta, considerando que la emoción y conducta de los solitarios son comúnmente una función de sus pensamientos y atribuciones, los que se deben comprender para entender su comportamiento.

Peplau & Perlman definen a la soledad como una respuesta a la discrepancia entre las relaciones interpersonales deseadas y las existentes. Estos autores también señalan características esenciales de la soledad, que son:

Es el resultado de deficiencias en las relaciones sociales.
Representa una experiencia subjetiva (que no necesariamente es sinónimo de aislamiento social, ya que uno puede estar solo sin sentirse solitario o sentirse solo cuando uno está en grupo)
Es desagradable y emocionalmente angustiante.
En otras investigaciones, Peplau & Perlman, concluyen que las características que la mayoría de las investigaciones atribuyen a la soledad son:

A) La soledad es una experiencia aversiva, similar a otros estados afectivos negativos tales como depresión o ansiedad.

B) La soledad refleja una percepción subjetiva del individuo, de deficiencia en su red de relaciones sociales. Esta deficiencia puede ser cuantitativa (sin muchos amigos) o cualitativa (falta de intimidad con otras personas).

La definición usada en la escala de soledad desarrollada por la UCLA, enfatiza componentes cognitivos y emotivos.

El aspecto cognitivo es la conclusión personal de que él o ella tienen menos relaciones interpersonales o que las que tienen son menos recientes de lo deseado, y el componente emocional es el tono negativo asociado a esta conclusión, que puede ir desde una incomodidad al sufrimiento intenso.

El concepto de soledad se ha distinguido de otros parecidos como falta de compañía, aislamiento, ser único y distinto (Williams citado en Page, 1991; Koenig Isaacs y Schwartz, 1994); de constructos psicológicos como introversión y / o depresión (Solano et al, 1982) y de constructos psicológicos como alienación (el paciente se siente extraño así mismo) o anomia (incapacidad para reconocer o nombrar objetos) (Solano et al, 1982).

Weiss en 1973 propuso una tipología para la soledad. El plantea que existen dos tipos distintos de soledad: la soledad emocional y la soledad social.

La primera consiste en la falta de una relación intensa o relativamente perdurable con otra persona (por ejemplo, en personas recientemente divorciadas o viudas, etc.), estas relaciones pueden ser de tipo romántico o relaciones personales que generen sentimientos de afecto y seguridad.

La soledad social involucra la no-pertenencia a un grupo o red social, y pueden tratarse de un grupo de amigos que participen juntos en actividades sociales o de cualquier grupo que proporcione un sentido de pertenencia, basado en el compartir preocupaciones, trabajo y otra actividad.

Juego patológico


El juego patológico es un trastorno del control de los impulsos cuya característica esencial es un comportamiento de juego, desadaptativo y persistente, que altera la continuidad de la vida personal, familiar o profesional.

¿ CÓMO SE MANIFIESTA ?

El individuo puede estar preocupado por el juego (reviviendo experiencias pasadas de juego, planificando próxima aventura de juego o pensando en la forma de conseguir dinero para seguir jugando). Muchos de estos individuos dicen que buscan "acción" (estado de euforia) más que dinero. Al aumentar sus apuestas o magnificar los riesgos consiguen producir y mantener los niveles de excitación deseados. Los individuos con el trastorno de juego patológico continúan con el juego a pesar de repetidos esfuerzos para controlar, detener o disminuir su comportamiento. El individuo puede mentir a los miembros de su familia, terapeutas u otros para ocultar su grado de implicación en el juego.

Si el individuo se queda sin dinero pueden aparecer conductas antisociales (p.ej., falsificación, fraude, robo o abuso de confianza).

¿ CÓMO SON ESTOS SUJETOS ?

Son individuos frecuentemente supersticiosos con excesivo sentido del poder y del control. Suelen utilizar el mecanismo de la negación (ver mecanismos de defensa). Algunos creen que el dinero es la causa y la solución de sus problemas. Son con frecuencia altamente competitivos, enérgicos, inquietos y se aburren fácilmente. Suelen estar excesivamente preocupados por la aprobación de los demás y ser generosos hasta la extravagancia.

La mayoría son mujeres, aunque depende de la variación cultural, juegan para evadirse de su realidad y están muy predispuestas a la depresión. Sin embargo, el juego patológico comienza pronto en los adolescentes, hombres, y más tardíamente en mujeres.

Estos individuos son muy propensos a sufrir enfermedades relacionadas con el estrés como hipertensión, úlcera, migraña, ... Entre los que piden ayuda profesional se da una elevada tasa de ideación suicida.

¿ CUALES SON LAS CAUSAS ?

Los estudios realizados en hombres afectos de juego patológico sugieren que la falta de atención e hiperactividad en la infancia pueden constituir un factor de riesgo para la posterior aparición del trastorno. También se ha observado una clara relación de este problema con trastornos del estado de ánimo, hiperactividad, abuso o dependencia de sustancias y trastorno antisocial, límite y narcisista de la personalidad.

PREVALENCIA

Los estudios realizados estiman una tasa general del 0,4 al 3,4% en adultos, aunque en algunas áreas como Puerto Rico o Australia pueden llegar a ser del 7%. Tasas más elevadas han sido detectadas entre adolescentes y estudiantes universitarios, que oscilan entre el 2,8 y 8%. Todo esto según el DSM-IV-tr.