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OSHO La salud coexiste con nosotros; la enfermedad llega ocasionalmente.


La salud nos acompaña al nacer; la enfermedad es un fenómeno superficial. Pero, si le pedimos a un médico que defina la salud, él solo puede decir que la salud está presente cuando la enfermedad está ausente.

Paracelso solía decir que esta interpretación es errónea; el concepto de salud se tiene que definir positivamente. Pero, ¿cómo podemos llegar a una definición positiva, a una interpretación del concepto de salud que sea creativo?

Paracelso solía decir: "Mientras no se conozca el estado de tu armonía interior, a ti se te puede, como mucho, aliviar de tu enfermedad, porque tu armonía interior es la fuente de tu salud. Pero, cuando se te alivie de una enfermedad cogerás otra inmediatamente, porque no se ha hecho nada con tu armonía interior. Tu armonía interior se tiene que afirmar".

Han pasado quinientos años desde Paracelso, y sus descubrimientos desaparecieron en el olvido. Pero ahora, en los últimos veinte años, la astrología ha vuelto a surgir. Durante este tiempo una nueva ciencia ha nacido. Describiré esta nueva ciencia un poquito, y así tendrás la posibilidad de entender la antigua ciencia de la astrología más fácilmente.

En 1950 nació una nueva ciencia que se llamó química cósmica. Quien originó esta ciencia fue Georgi Giardi, uno de los hombres más significativos del siglo. Después de interminables experimentos en el laboratorio, este hombre demostró científicamente que todo el universo es una unidad orgánica, que todo el universo es un cuerpo. Si se lastima mi dedo, entonces se afecta todo el cuerpo. El cuerpo implica que no hay partes separadas, todas están juntas. Si duele mi ojo, entonces mi dedo gordo también siente el dolor. Si se lastima mi pie, el mensaje llega al corazón. Si mi mente está enferma, todo mi cuerpo se perturbará. Si se destruye todo mi cuerpo, entonces será difícil para mi mente encontrar un lugar donde estar. El cuerpo es una unidad orgánica: Toca una sola parte y el cuerpo entero vibra; todas las partes quedan afectadas.

Osho:Pitágoras creía que cada estrella, cada planeta y cada satélite produce una vibración única con su movimiento mientras viaja por el espacio.


Cada movimiento de las estrellas produce una vibración, y cada estrella tiene su propio movimiento individual. Todas las vibraciones de las estrellas en su conjunto generan una armonía musical que se conoce como la armonía del universo.

Cuando naces, la melodía que se crea por la sintonía de las estrellas en ese momento se fija en tu mente en su forma más fresca, menos sofisticada y más sensitiva: la del nacimiento. A lo largo de tu vida esto producirá buena salud o mala salud. Cuando vives a tono con la armonía musical original que existía en el momento de tu nacimiento, entonces estás saludable. Y, cuando tu sintonía con esta armonía musical fundamental se rompe, te llegas a enfermar.

En este aspecto, Paracelso ha hecho un trabajo muy significativo. El no prescribía medicinas a ningún paciente hasta que no hubiera visto su kundali, su carta astrológica. Y es una cosa sorprendente que después de haber examinado la carta astrológica de un paciente, Paracelso curase pacientes que habían confundido a otros médicos, pacientes que no pudieron ser curados por ningún otro médico. Él solía decir: "Hasta que no sepa la posición de las estrellas en el momento del nacimiento de este hombre, no es posible saber las notas de su armonía interna. Y, a menos que conozca la disposición de su armonía interior, ¿cómo voy a poder curar a esta persona?".

Pero, ¿qué se entiende por salud? Esto es algo que debemos tratar de entender. Ordinariamente, si le pedimos a un médico que nos dé la definición de salud, él dirá solamente que la salud es la ausencia de enfermedad. Pero ésta es una definición negativa. Es desafortunado que tengamos que definir la salud en términos de enfermedad. La salud es una cosa positiva, un estado positivo; la enfermedad es negativa. La salud es nuestra naturaleza; la enfermedad es un ataque a la naturaleza. Por eso es extraño que tengamos que definir la salud en términos de enfermedad. Definir al anfitrión en los términos del huésped es muy extraño.

OSHO En Norteamérica, cinco mil astrólogos destacados trabajan actualmente día y noche.


Tienen tantos clientes que no pueden nunca terminar su trabajo adecuadamente; los americanos pagan anualmente millones de dólares a los astrólogos. Se calcula que en el mundo el setenta y ocho por ciento de las personas cree en la astrología. El setenta y ocho por ciento que cree en la astrología corresponde al público en general. Los pensadores y los intelectuales se ponen en alerta roja con la simple mención de la astrología.

C.G. Jung afirmó que las puertas de la universidad han estado cerradas a la astrología durante trescientos años, pero que en los próximos treinta años estas puertas se abrirán nuevamente y la astrología entrará en la universidad. Así será, porque las declaraciones que ha hecho la astrología, que han quedado sin comprobación hasta ahora, pueden ahora ser comprobadas.

Paracelso dio lugar a un descubrimiento: que el ser humano se enferma sólo cuando la relación armoniosa entre él y la constelación de estrellas de su nacimiento de alguna manera se rompe. Para esto hace falta una pequeña explicación. Muchos años antes de Parecelso, cerca de seiscientos años antes de Cristo, Pitágoras dio origen al muy valioso principio de la armonía planetaria. Cuando Pitágoras proclamó este principio en Grecia, incluyó en sus informes una referencia específica a los monjes budistas y jainistas. Dio el nombre de jainosofistas a los monjes jainistas y también informó que iban desnudos.

OSHO: ¿Cómo pueden unas explosiones en el sol tener una posible relación con la existencia de pobreza o riqueza en la vida de los seres humanos?


Si la tesis de Chijevsky es correcta, entonces todo el sistema de Marx se desintegra en pedazos. Entonces ya no puedes explicar las revoluciones en relación con la economía y la lucha de clases; entonces sólo la astrología puede explicar la revolución.

No se pudo probar que Chijevsky estuviera equivocado. Sus cálculos, que abarcaban setecientos años, eran muy científicos; la conexión que estableció entre las explosiones del sol y los acontecimientos en la tierra era tan cercana, que fue difícil demostrar que estaba equivocado. Pero enviarlo a Siberia era algo sencillo.

Después de la muerte de Stalin, Khruschev liberó a Chijevsky de Siberia. Casi cincuenta valiosos años de la vida de este hombre se perdieron en Siberia. Después de su liberación vivió sólo cuatro o seis meses, pero en esos pocos meses reunió todavía más evidencia para su tesis. Él también relacionó el aumento de las epidemias en la tierra con la influencia solar.

El sol no es una bola estática de fuego como pensamos ordinariamente, sino un organismo infinitamente vivo, dinámico, ardiente. El sol cambia de humor a cada momento. Y, cuando el sol cambia su humor aunque sea un poco, la vida en la tierra se ve afectada. Nada pasa en la tierra sin que suceda algo en el sol. Cuando hay un eclipse solar, los pájaros en el bosque dejan de cantar veinticuatro horas antes. Durante el tiempo del eclipse, toda la tierra entra en silencio. Los pájaros dejan de cantar y todos los animales del bosque se sienten oprimidos y temerosos, llenos de aprehensión. Los monos abandonan los árboles y bajan al suelo. Se reúnen en grupos, aparentemente como forma de protección. Y es algo sorprendente que estos monos que están siempre parloteando, inquietos y gritones, se vuelvan tan tranquilos a la hora del eclipse, que ni siquiera los meditadores se pueden comparar con ellos.

Chijevsky explicó todo este asunto, pero esta forma de pensar se originó por primera vez en Sumeria. Posteriormente, un fisiólogo suizo llamado Paracelso descubrió más información. Hizo un descubrimiento sin paralelos, y su descubrimiento va a transformar toda la ciencia médica, si no hoy en día, entonces posteriormente. Hasta ahora su descubrimiento no se ha podido considerar válido porque la astrología es un campo muy ignorado; el más antiguo, el más ignorado y el más respetado al mismo tiempo.

En el pasado año, en Francia, se calculó que el cuarenta y siete por ciento de la población cree que la astrología es una ciencia.

OSHO: El primer conocimiento que se tuvo sobre astrología llegó a la civilización sumeria desde India



Seis mil años antes de Jesús, los sumerios fueron los primeros en abrir las puertas de la astrología al mundo occidental. Los sumerios sentaron las bases para el estudio científico de las constelaciones. Construyeron una torre gigantesca, de setecientos pies (210mts.) de altura, y desde esa torre los sacerdotes sumerios solían observar el firmamento las 24 horas del día. Los metafísicos sumerios aprendieron pronto que todo lo que le sucede a la humanidad está en cierta manera conectado con las estrellas; ellas son la fuente.

Seis mil años antes de Jesús, existía el enfoque en Sumeria de que cada vez que se presentaba una enfermedad, cada vez que nacía una epidemia, de alguna forma las estrellas estaban relacionadas. Hoy en día hay una base científica para este enfoque. Y todos los que entienden la ciencia de la astrología actualmente dicen que los sumerios han sido los que han empezado la historia de la humanidad.

En 1920, un científico ruso, Chijevsky, investigó este tema con detenimiento, y descubrió que cada once años de producen enormes explosiones en el sol. Cada once años se produce una explosión nuclear en el sol. Chijevsky descubrió que, cuando estas explosiones nucleares se producen en el sol, empiezan las guerras y las revoluciones en la tierra. Según él, durante los pasados setecientos años, cada vez que se ha producido ese fenómeno en el sol, se han producido desastres en la tierra.

El análisis de Chijevsky era irrefutable, pero como iba en contra del punto de vista marxista, en 1920 Stalin lo hizo arrestar y lo envió a prisión. Chijevsky sólo pudo ser liberado después de la muerte de Stalin. Para Stalin las conclusiones de Chijevsky debieron resultar muy extrañas. De acuerdo con el pensamiento comunista, todas las revoluciones que se producen en la tierra son causadas fundamentalmente por las diferencias económicas que hay entre los hombres. Pero Chijevsky afirmó que la causa de las revoluciones son las explosiones que se dan en el sol.

OSHO: Astrología: La Ciencia de la Unidad Cósmica


La Astrología es, quizás, el tópico más antiguo, y también, en cierta medida, el más ignorado. Es el más antiguo porque ha existido hasta donde hemos sido capaces de investigar la historia de la humanidad en el pasado. Se han encontrado inscripciones astrológicas en restos de huesos de la civilización sumeria, que existió veinticinco mil años antes de Jesús, restos de huesos se han descubierto, con inscripciones astrológicas y un esquema de la órbita de la luna en el firmamento.

Pero, en India, esta ciencia es todavía más antigua. En el Rigveda se hace referencia a una cierta constelación de estrellas, que sólo se pudo haber producido hace noventa y cinco mil años. Debido a esto, Lokmanya Tilak concluyó que los Vedas deben ser con seguridad incluso másantiguos: La contelación de estrellas tal como la describen los Vedas sólo pudo haber ocurrido en un cierto momento hace noventa y cinco mil años; por tanto, esta referencia védica en particular debe tener una antigüedad de noventa y cinco mil años.

Esta particular referencia védica no se pudo haber añadido en un período posterior. Otras generaciones más jóvenes no hubieran sido capaces de detectar una constelación que existió muchos años atrás. Pero ahora tenemos métodos científicos que podemos utilizar para descubrir dónde estaban las estrellas en un momento particular del pasado distante. Las leyes más profundas de la astrología fueron descubiertas en India. A decir verdad, las matemáticas nacieron precisamente debido a la astrología. Para hacer cálculos astrológicos se necesitaban ante todo las matemáticas.

Los dígitos que se usan en aritmética fueron inventados en India: los números de uno a diez, que existen en todas las lenguas modernas, son básicamente de origen hindú. Y en todo el mundo se ha aceptado el sistema decimal: El sistema decimal nació en India, y poco a poco se extendió por todo el mundo. Cuando dices nueve, ésta es simplemente una modificación de la palabra sánscrita nav. Cuando dices ocho, ésta es una simple modificación de la palabra sánscrita aht. Los numerales, del uno al nueve, prevalecientes en todos los idiomas del mundo, han llegado a existir sólo debido a la influencia de la astrología hindú.

¿Por qué dio Osho tantos discursos?


Lo real no puede ser expreado en palabras. Lo real solamente puede ser esbozado con gestos, con la presencia. Y a veces incluso el silencio es inadecuado, incluso la presencia ,en su cumbre suprema, falla.
Lo supremo no puede ser dado en forma alguna. Continuo hablándote, pero no lo que me gustaría contarte.Eso que me gustaría contarte no puede ser dicho y eso que puede ser dicho no es realmente aquello que me gustaría decirte. es el eterno dilema, el dilema del místico. El conoce, pero no puede expresarlo, y cualquier cosa que diga no e slo que conoce.
lao Tse dice, "El tao no puede ser expresado, y si lo expresas, deja de ser el tao". En ves de tao lee "Dhamma" y se convierte en una frase de Buda. En vez de tao, di "Verdad" y se convierte en una expresión de Sócrates. la Verdad no puede ser expresada, ¡es tan inmensa!, pero se ha de intentar. Con esos esfuerzos, alguien que este abierto, vulnerable, que sea inteligente puede que obtenga algún vislumbre, un vislumbre lejano, desde luego, pero ese vislumbre se convertirá en él en una semilla y empezará a crecer.

Y aquello que te tengo que decir es inagotable, por eso sigo hablando. Por eso he estado tdos estos años hablándote sin parar y aún no he dicho nada, ¡ no he dicho ni una sola palabra! Por eso puedo seguir hablando, porque Eso no puede ser expresado.

Alguien puede preguntar, "¿Entonces por qué hablar?" Hay una razón para esto : ¡He cazado a muchos de vosotros hablando! Si estuviera aquí sentado en silencio, sí, unos pocos estarían aquí, pero muy pocos, porque el silencio es un fenómeno harto difícil, el más difícil de entender. Requiere de una tremenda inteligencia. No sólo de inteligencia, requiere cierto silencio en ti. Solamente entonces, pueden comunicarse dos silencios .

Y el mundo no te ha mostardo como estar en silencio, te ha enseñado palabras, la lengua. Tengo que emplear el idioma, las palabras para atraparte en la red. Una vez estés atrapado y no puedas escaparte, entonces tendrás que escuchar mi silencio. Y una vez hayas comprendido mis palabras empezarás a percibir ese silencio que rodea esas palabras. Esas palabras han nacido del silencio, llevan algo de silencio con ellas, existe cierta fragancia a su alrededor.

Pero eso que te estado contando e slo más rudimentario, e spara principiantes. A medida que crecas en comprensión, a medida que tu silencio se haga más profundo, mi contacto contigo será de más y más silencio. Incluso aunque te estéhablando, atenderás a losi ntervalos entre palabras y leerás entre líneas. No te ocuparás de las palabras, sino de la ausencia de palabras. Te irás fijando más en el origen de todo ello.

OSHO ¿Es el anhelo de amor una estupidez?


En lo profundo de mí hay un anhelo de amor permanente. ¿Es eso una estupidez?



El amor puede existir en dos dimensiones: horizontal o vertical. Estamos familiarizados con el amor horizontal; ésa es también la dimensión del tiempo. La vertical es la dimensión de la eternidad.

En tu corazón anhelas lo permanente; ahí has mal interpretado. Pero esa mala interpretación es casi universal porque conocemos sólo un plano: el horizontal, la dimensión del tiempo. En esa dimensión hay sólo dos posibilidades:

O algo es momentáneo, o es permanente. Pero lo permanente no es otra cosa que muchos momentos uno junto al otro; eso también empieza y termina. La permanencia no es eterna, no puede serlo. Nada puede ser eterno en el tiempo. Lo que nace en el tiempo está destinado a morir con el tiempo. Si hay un principio, hay un fin.

Y tu amor tiene un comienzo; empieza en un cierto momento en el tiempo. Entonces tiene que acabar. Sí, puede terminar más tarde o más temprano. Si termina rápido tú lo llamas momentáneo; si tarda un poco más de tiempo en llegar a su fin, lo llamas permanente. Pero esa permanencia tampoco llenará de satisfacción al corazón, porque el corazón anhela aquello que no acaba nunca, aquello que es para siempre. Es la añoranza de Dios. Dios es otro nombre para el amor eterno.

Pero la mente no sabe nada acerca de la eternidad. El corazón añora lo eterno, pero la mente continuamente interpreta los anhelos del corazón. Y la mente sólo conoce, o bien un amor vivido durante muy poco tiempo, o el amor vivido durante un poquito más de tiempo. Pero aunque el amor perviva un poco más, el miedo de que se acabe siempre estará ahí. Y tu miedo está justificado; se va a terminar. En realidad, durará más si no eres inteligente. Si eres muy, muy torpe y muy, muy poco inteligente te llevará mucho tiempo el darte cuenta de la futilidad de ese amor. Si eres muy inteligente se acabará rápido porque verás que no es gran cosa.

Cuanto más inteligente es una persona, más corta será la duración de su amor, del amor tal y como lo conoces. Por eso a medida que la Humanidad se vuelve más inteligente, el amor se va convirtiendo en un fenómeno de corta duración. En el pasado era casi permanente; no había algo como el divorcio. Todavía no hay algo como el divorcio en los países incultos. Cuanto más educado, culto y sofisticado se vuelve un país, el promedio de divorcios aumenta en la misma proporción, por la sencilla razón de que la gente se da cuenta de que se aburre el uno del otro. No tiene sentido seguir alargándolo, es mejor terminar.

Pero la mente puede terminar una cosa e inmediatamente sustituirla por otra ilusión, una y otra vez. La mente no aprende. Incluso la persona inteligente sigue sin aprender. Y la mente se ha hecho tan poderosa que nada de lo que surge del corazón llega nunca a ti, a tu ser, sin que ella la interprete.

El corazón dice "eternidad" y la mente interpreta "permanencia". Ahí es donde te equivocas. El anhelo del corazón es una dimensión vertical; ésa es la dimensión de la meditación.

No te estás comportando como un estúpido por culpa del anhelo del corazón, sino que lo estás interpretando mal. Tú anhelas un amor que nazca de la meditación, que no nazca de la mente. Ese es el amor del que hablo continuamente. Ese es el amor del que habla Jesús; ése amor es Dios. No es tu amor; tu amor no puede ser Dios. Tu amor es solamente un fenómeno mental; es biología, es fisiología, es psicología, pero no es eterno.

Te sugiero que si realmente estás dispuesto a satisfacer el anhelo de tu corazón, olvides entonces todo lo referente al amor. Primero dedícate a la meditación, porque el amor surgirá de la meditación. Es la fragancia de la meditación. Meditación es la flor. Deja que se abra. Deja que te ayude a moverte en la dimensión de lo vertical, en la no mente, en la ausencia de tiempo, y entonces, de pronto, verás que la fragancia está ahí. Entonces es eterno, entonces es incondicional.

Ningún sueño puede ser permanente y tu amor es un sueño. Y la mente sólo puede soñar; no puede darte la realidad.

Sal de la mente. Olvida todo sobre el amor. No tienes ninguna comprensión del amor; no puedes tenerla. Sólo a través de la meditación cambiarás la dimensión de tu ser. De la horizontal pasarás a la vertical. De vivir en el pasado y en el futuro... Ahora bien, ¿por qué ese querer la permanencia? "Permanencia" quiere decir que estás tratando de contar incluso con el futuro. Quieres que siga siendo como es, aun en el futuro, pero, ¿por qué? En realidad ya debe de haber volado lejos; sólo entonces empiezas a pensar en lo permanente.

Cuando dos amantes están realmente ilusionados no piensan en la permanencia de su amor. Pregunta a cualquier pareja de amantes en sus días de luna de miel; no les importa. Saben que van a estar juntos para siempre.

Pero en el momento en que empieza a escaparse de tus manos, la mente dice: "Ahora aférrate. Hazlo permanente. Haz todo lo que puedas para hacerlo permanente. No te fijes en las fisuras que se están produciendo. No mires, evítalo, olvídalas del todo. Sigue tapándolas, arréglatelas de algún modo".

Pero estás pidiendo lo imposible.

Yo te puedo enseñar meditación y desde ella surgirá una cualidad diferente de amor . Entonces no será tontear. Entonces será sabiduría, no tontería. Entonces no "caes enamorado" (*); te elevas en el amor. Entonces el amor es una cualidad tuya.

Así como la luz rodea a la llama, el amor te rodea. Tú eres amoroso, eres amor.

Entonces es eterno. No está dirigido a nadie. Cualquiera que se acerque beberá de él. Cualquiera que se acerque a ti resultará fascinado por él, enriquecido por él. Un árbol, una roca, una persona, un animal, no importa. Incluso si estás sentado, solo... Buda, solo, sentado bajo su árbol está irradiando amor. El amor está constantemente lloviendo a su alrededor. Eso es eterno y ése es el verdadero anhelo del corazón.

OSHO: ¿Cómo es posible relajarse con la certeza de la muerte?


Pregunta: ¿Cómo es posible relajarse con la certeza de la muerte ?
Osho:

Primero, es posible relajarse sólo cuando la muerte es una certeza. Relajarse es difícil cuando las cosas son inciertas. Si sabes que morirás hoy, todo el miedo a la muerte desaparecerá. ¿Cuál es la razón de perder el tiempo? Tienes que vivir un día; vive tan intensamente como te sea posible. Vive tan totalmente como te sea posible.

Sucedió realmente que a un hombre le dijo su doctor: «Tienes sólo seis meses más de vida, ni un sólo día más, así que si quieres terminar todo, termínalo. Si has querido hacer algo, hazlo».

El hombre era muy rico y siempre había tenido la idea de recorrer el mundo y visitar todos los lugares hermosos, pero siempre surgían problemas y esto hacía que siempre lo estuviera posponiendo. Ahora no tenía tiempo para postergarlo. Ordenó que le hicieran bonitos vestidos. La gente no sabía que fuese tan extravagante. Comía la mejor comida, compró la mejor casa de la ciudad, cerró todos sus negocios ¿Qué necesidad había de mantenerlos? Durante seis meses tuvo más de lo que deseaba; pudo vivir como un rey.

Fue alrededor del mundo visitando todos los sitios bonitos, toda la gente hermosa del mundo. De hecho, simplemente se olvidó de morir. En el momento en que regresó a su casa, habían pasado seis meses hacía ya mucho tiempo. Fue al doctor a agradecérselo.

El doctor le dijo: «¿Todavía estás vivo? ¿Cómo lo lograste? Porque la enfermedad era tan grave que tenías que morir en seis meses».

El hombre le dijo: «Una vez que tuve la seguridad de que iba a morir, la muerte ya no fue un problema sino una certeza. Tenía seis meses para vivir, así que quería vivir tan multidimensionalmente como fuese posible y por vivir tan totalmente y tan intensamente, quizás me olvidé de morir en el momento adecuado». El doctor lo examinó. Su enfermedad había desaparecido. ¡Esos seis meses habían sido de tal relajación, profundidad y de una alegría tan festiva.

que la enfermedad desapareció!

La certeza de la muerte es una de las cosas más afortunadas. Y la muerte nunca ha sido tan segura; tan segura para toda la Humanidad. De hecho, la gente debe dejar de crear materiales de guerra. En lugar de pelear con sus vecinos, deben comenzar a cantar y bailar con ellos. El tiempo es tan corto que no puedes hacer frente a la lucha. La gente debe olvidar todas sus diferencias de religión y comunismo, socialismo y fascismo. Todas esas diferencias son buenas cuando tienes suficiente tiempo, pero el tiempo es muy corto. No puedes afrontar todas esas diferencias de ser cristiano, hindú o musulmán.

Sólo la falta de tiempo y la certeza de una muerte global puede traer una transformación. Quizás te encuentres en la misma situación que este hombre, que el mundo no se divida más en naciones, que no se divida más en religiones, luchando continuamente, y comencemos por primera vez a disfrutar juntos de este hermoso planeta.

Puede que la muerte no llegue, la muerte no puede llegar a la gente que vive muy intensamente y muy profundamente. Y aún, si llega, estas personas que han vivido totalmente le dan la bienvenida, porque es un gran alivio. Están cansadas de vivir, han vivido tan totalmente, tan intensamente, que la muerte llega como un amigo. Así como la noche llega después de todo un día de intenso trabajo como una gran relajación, como un hermoso sueño, igual lo hace la muerte. La muerte no tiene nada de feo; no puedes encontrar nada más limpio.

Si el miedo a la muerte aparece, quiere decir que hay unas pocas aberturas que no se han llenado con el vivir. Así que todos esos miedos a la muerte son muy indicativos y de mucha ayuda; te muestran que tu danza tiene que ir un poco más rápida, que tienes que quemar la antorcha de tu vida por ambos lados a la vez.

Danza más rápido de modo que el bailarín desaparezca y sólo la danza permanezca.

Entonces no hay posibilidad de que ningún miedo a la muerte te visite. Si estás totalmente en el aquí-ahora, ¿quién se preocupa por el mañana? El mañana se cuidará a sí mismo. Jesús estaba en lo cierto cuando rezaba a Dios: «Señor, dame el pan de cada día». No estaba ni siquiera preguntando por el mañana, simplemente el hoy es suficiente en sí mismo. Y tienes que aprender que cada momento tiene una consumación.

El miedo de tener que dejarlo todo viene sólo porque no estás viviendo completamente el momento; de otra forma no hay tiempo y no hay muerte y no hay espacio.

De hecho, mi continuo énfasis en que existe una posibilidad de que todo este mundo se destruya es para ayudarte a vivir intensamente, ahora mismo, porque puede que no exista ningún mañana.

Estás en una situación muy especial de la historia de la Humanidad. La gente siempre tenía tiempo para posponer; tú no lo tienes. Tu situación es única. Usala; no para preocuparte, porque esto no apartará al mundo de su final. Usa todo el tiempo que te queda para vivir tan profundamente que diez años equivalgan casi a cien.

Una vez se le preguntó a un mercader: «¿Cuántos años tienes?» Y él dijo: «Trescientos sesenta años».

El hombre no lo podía creer. Le dijo: «Por favor, repítelo. Quizás no lo haya oído muy bien».

El mercader gritó y dijo: «Trescientos sesenta años».

El hombre le respondió: «Perdóname, pero no lo puedo creer. ¡No aparentas más de sesenta!».

El mercader dijo: «Tienes razón. En lo que concierne al calendario, tengo sesenta años. Pero en lo que concierne a mi vida, he vivido seis veces más que ningún otro. En sesenta años, he procurado vivir trescientos sesenta años».

Depende de la intensidad.

Existen dos maneras de vivir. Una es como el búfalo; vive horizontalmente, en una sola línea. La otra forma es la de un Buda. Vive verticalmente, en altura y en profundidad. Entonces, cada momento puede volverse una eternidad. Y, a menos que aprendas el arte de transformar cada momento en una eternidad, no has estado conmigo; te lo has perdido.

El mundo puede terminar, puede que no termine, esto no me importa. Pero sigo insistiendo en que finalizará por una sencilla razón: para despertarte. Y no pierdas tu tiempo en trivialidades, pero vive, canta, baila, ama tan totalmente y tan rebosante como seas capaz; y ningún miedo interferirá y no te preocupará lo que vaya a pasar mañana. El hoy es suficiente en sí mismo. Vívelo, es tan amplio; no deja espacio para pensar en nada más. Si no lo vives, surgen las preocupaciones, surgen los miedos.

No soy solamente yo el que está enfatizando el hecho de que el mundo está llegando a su fin. Es sólo una coincidencia que junto con mi insistencia, la situación del mundo es la prueba de lo que estoy

estoy diciendo. Pero Jesucristo, hace dos mil años, dijo lo mismo; Gautama el Buda, hace veinticinco siglos, dijo lo mismo.

Es un viejo ardid para despertarte. A menos que sepas que tu casa se está quemando, no saldrás de ella corriendo. Y Jesús y Gautama el Buda lo usaron como un ardid sin ninguna realidad correspondiente.

También lo estoy usando como un ardid, pero no es sólo un ardid. Por primera vez, el mundo está realmente en posición de cometer un suicidio global.

Tú sencillamente vive, ama y haz de cada momento un profundo éxtasis.

Todos los miedos desaparecerán. Y si toda la Humanidad me escucha, quizás el mundo no se acabe, quizás podamos continuar. El viejo hombre puede morir y un hombre totalmente nuevo, con nuevos valoress, puede surgir para reemplazarlo.

OSHO ¿Es importante tener algún tipo de actitud ante la vida?


La mejor forma de perder la vida es tener una cierta actitud ante ella. Las actitudes tienen su origen en la mente, y la vida supera la mente. Las actitudes son nuestras creaciones, son nuestros prejuicios, nuestras invenciones. La vida no es creada por nosotros; al contrario, nosotros somos sólo ondas en el lago de la vida.

¿Qué clase de actitud puede tener una ola con respecto al océano? ¿Qué clase de actitud puede tener una hoja de hierba respecto a la Tierra, a la Luna, al Sol o a las estrellas? Todas las actitudes son egoístas, todas las actitudes son estúpidas.

La vida no es una filosofía, no es un problema; es un misterio. Tienes que vivirla, no de acuerdo a cierto patrón de conducta, no de acuerdo a un condicionamiento, sino de acuerdo con lo que te han contado sobre ella. Tienes que empezar de nuevo, desde cero.

Cada individuo debe pensar como si él fuese el primero en la tierra; es Adán o Eva. Entonces es posible abrirse; puedes abrirte a infinitas posibilidades.

Entonces serás vulnerable, accesible, y cuanto más vulnerable seas, más accesible, tendrás mayores posibilidades de vida.

Tus actitudes funcionan como barreras; entonces la vida nunca llega a ti como es, tiene que encajar en tu filosofía, en tu religión, en tu ideología y en esa misma adaptación, algo muere. Lo que sacas de ella es un cadáver. Puede parecer vida, pero no lo es.

Eso es lo que la gente ha estado haciendo a través de los siglos. Los hindúes viven de acuerdo con la actitud hindú, los musulmanes viven de acuerdo con la actitud musulmana y los comunistas viven de acuerdo con la actitud comunista. Pero recuerda una verdad básica y fundamental: la actitud no te permite entrar en contacto con la vida tal como es. Distorsiona, interpreta.

Hay una antigua historia griega:

Un fanático rey tenía una preciosa cama de oro, muy valiosa, adornada con miles de diamantes y siempre que había invitados en palacio él les ofrecía la cama. Pero existía una condición: el invitado tenía que encajar en la cama. Si el invitado era un poco más largo, el rey lo hacía cortar al tamaño adecuado. Por supuesto que como la cama era tan valiosa no podía ser modificada, pero el invitado podía ser cortado de acuerdo al tamaño de la cama, ¡cómo si la cama no existiera para el invitado, sino el invitado para la cama!

Y es muy raro, casi imposible, encontrar a un hombre que encaje perfectamente en una cama ya hecha. El hombre medio no existe, recuérdalo; el hombre medio es una ficción y la cama estaba hecha para un hombre medio. El rey era un matemático, había hecho un gran cálculo. Había medido la altura de todos los ciudadanos de su capital y luego había dividido esta cifra entre el número de ciudadanos; así obtuvo un promedio fijo. Ahora bien, en la capital había niños pequeños, gente joven, gente vieja, pigmeos y gigantes, pero el "hombre promedio" era un fenómeno totalmente diferente. No había ni una sola persona en toda su capital que fuese realmente promedio. Yo nunca me encontré con una persona promedio, la persona promedio es una ficción.

Así, quienquiera que fuese el invitado, tenía un problema. Si era más corto que la cama, el rey tenía profesionales que le estiraban hasta dar la talla. Ese debe de haber sido el principio del Rolfing; Ida Rolf lo debe de haber aprendido de ese rey. Por supuesto que el invitado moría, pero el rey no tenía la culpa, él lo hacía todo con la mejor intención del mundo.

Cuando tienes una cierta actitud hacia la vida, pierdes la vida misma. La vida es vasta, ninguna actitud puede contenerla; es imposible encasillarla en una cierta definición. Sí, tu actitud puede cubrir un cierto aspecto, pero sólo será un aspecto. Y la tendencia de la mente es a proclamar su aspecto como si fuera el todo y en el momento en que se pretende que el aspecto sea el todo, has perdido la conexión misma con la vida. Entonces vives rodeado de tu actitud en una especie de capullo, encapsulado y eres infeliz. Entonces tus mal llamadas religiones estarán muy contentas porque eso es lo que te han estado diciendo: que la vida es un valle de lágrimas. Buda dice que el nacimiento es sufrimiento, que la juventud es sufrimiento, que la vejez es sufrimiento y que la muerte es sufrimiento; toda la vida no es más que una larga, larguísima tragedia. Si empiezas con condiciones descubrirás que Buda estaba en lo cierto; tú serás la prueba.

Pero yo quiero decirte que la vida no es infelicidad y no estoy en absoluto de acuerdo con Buda. La vida se convierte en miseria, pero eso se debe a ti; de otra manera la vida es eterno gozo. Pero para conocer ese gozo eterno tendrás que venir con tu corazón abierto, con tus manos abiertas.

No te acerques a la vida con los puños cerrados, apretados. Abre tus manos.

Entra en la vida con inmensa inocencia. Las actitudes son astutas; has decidido de antemano sin haber saboreado, sin haber experimentado, sin haber vivido. Has llegado a ciertas conclusiones, y obviamente, si estas conclusiones ya están en ti, a priori, la vida de las irá confirmando. No es que la vida las confirme, sino que toda tu mente tratará de encontrar los medios y las formas, los argumentos y los datos que las apoyen.

Te enseño una vida sin actitud alguna. Este es uno de los fundamentos de mi experiencia. Si realmente quieres conocer lo que es, deja de lado toda filosofía, todos los "ismos". Camina entonces con las manos abiertas y totalmente desnudo al sol, para ver lo que es.

Se pensaba en el pasado que nuestros sentidos eran puertas por las que la realidad entraba en lo más profundo de nuestro ser. Ahora, las últimas investigaciones demuestran otra cosa: nuestros sentidos no sólo son puertas, también son guardianes. Sólo permiten pasar el dos por ciento de la información, el noventa y ocho por ciento queda excluida. Cualquier cosa que vaya en contra de tu idea de la vida es excluida y sólo el dos por ciento logra filtrarse y entrar.

Ahora bien, vivir una vida de sólo un dos por ciento, no es en absoluto vivir.

Cuando uno puede vivir al ciento por ciento, ¿por qué decidir vivir sólo al dos por cien?

Me preguntas: ¿Es importante tener algún tipo de actitud ante la vida?

No sólo no es importante, sino que es peligroso tener cualquier actitud respecto a la vida. ¿Por qué no permitir que la vida baile su danza, cante su canción, sin ninguna expectativa? ¿Por qué no podemos vivir sin expectativas? ¿Por qué no podemos ver la vida tal como es en su pureza? ¿Por qué tenemos que imponernos a ella? Y nadie saldrá perdiendo. Si tratas de imponerte a la vida, sólo tú serás el perdedor.

Es mejor no ponerle etiquetas a la vida, es mejor no darle una estructura, es mejor dejarla abierta sin final, es mejor no clasificarla, no etiquetarla. Tendrás una experiencia mucho más bella de las cosas, tendrás una experiencia más cósmica de las cosas, porque las cosas no están realmente divididas. La Existencia es un todo orgásmico, es una unidad orgánica. La hoja más pequeña de hierba, la más pequeña de las hojas de un pobre árbol, es tan importante como la más grande de las estrellas.

Lo más pequeño es también lo más grande, porque todo es una unidad, es un continuo. En el momento en que empiezas a dividir, estás creando líneas arbitrarias, definiciones y es así como uno va perdiéndose la vida y su misterio.

Todos tenemos actitudes; ésa es nuestra angustia. Todos encaramos la vida desde un cierto punto de vista, de ahí que nuestra vida se vuelva pobre; porque cada aspecto puede ser como mucho, una sola dimensión, y la vida es multidimensional. Tienes que ser más líquido, más capaz de disolverte y fundirte; no tienes que ser un espectador. No hay nada que resolver. No tomes la vida como un problema, es un misterio tremendamente hermoso. ¡Bébela, es puro vino! ¡ Embriágate con ella!

OSHO: Siempre vemos las cosas desde el punto de vista del pasado.


El capullo está floreciendo… pero nuestro pensamiento está, generalmente, orientado al pasado, ligado al pasado. Decimos que el capullo está floreciendo, que se está convirtiendo en una flor. Pero el caso puede ser lo contrario. Por ejemplo, si te empujo por detrás, estoy haciendo que vayas hacia delante. Pero puede ser también que alguien te esté jalando por delante. El movimiento puede ser en ambas direcciones. Yo te estoy empujando por detrás y tú vas hacia delante. Puede ser que alguien te esté jalando por delante, y que nadie te esté empujando por detrás. En este caso, también te moverás hacia delante.

La astrología reconoce el estado incompleto de la perspectiva de que el pasado da el ímpetu y el futuro sucede como resultado. Si uno ve el fenómeno en su totalidad, uno ve que el pasado está proporcionando el ímpetu, pero que el futuro también está ejerciendo un tirón, una atracción. El capullo convirtiéndose en flor no es todo lo que está sucediendo. La flor está llamando al capullo para que se convierta en una flor; está ejerciendo un tirón. El pasado está atrás, el futuro está delante. Ahora, en el momento presente, hay un capullo; todo el pasado está empujando al capullo para que se convierta en una flor, y todo el futuro está llamando al capullo para que se convierta en una flor.

Bajo presión desde ambas direcciones, pasado y futuro, el capullo se convertirá en una flor. Si no hubiera futuro, el pasado por sí solo no podría crear a la flor porque el futuro debe proporcionar el espacio para que el capullo se convierta en una flor. Un lugar, un espacio en el futuro, es necesario. Sólo si el futuro proporciona el espacio, el capullo podrá florecer. Si no hubiera futuro, entonces no importa cuánto lo intentara el pasado, no importa cuánto te empujara, sería en vano. No importa cuánto te empuje yo por detrás, si hay una pared frente a ti, no puedo hacer que te muevas hacia delante. Se necesita espacio para moverse hacia delante. Si te empujo y el espacio que está delante te acepta con la invitación: “Ven, sé mi huésped”, sólo entonces mi presión puede ser significativa. Para mi presión, es necesario un espacio en el futuro. El pasado hace el trabajo; el futuro da el espacio.

La opinión de la astrología es que mirar solamente desde el punto de vista del pasado no es suficiente, y es científico sólo parcialmente.

OSHO: Si tu mente experimenta un cambio, entonces las líneas en la palma de tu mano cambiarán inmediatamente.


Si te aseguran bajo hipnosis que dentro de quince días morirás, y si todos los días durante quince días has sido inconsciente y has asegurado en tu estado de inconsciencia que dentro de quince días morirás... ya sea que en realidad mueras o no, tu línea de la vida se romperá en el espacio proporcional de quince días. Un intervalo habrá aparecido en tu línea del tiempo; la mente aceptará la noción de que la muerte está en camino.

Las líneas trazadas en el cuerpo son un fenómeno muy superficial. Dentro, en lo profundo está la mente. Sin embargo, la mente con la que estás familiarizado no existe en lo profundo; es superficial. Ahí en lo profundo está una mente que para nada conoces. Los centros que existen en lo profundo de este cuerpo, a los que el yoga llama chakras, son las formas acumuladas de muchas vidas. Uno que conoce puede, colocando sus manos en un chakra en particular, descubrir qué tan activo se encuentra. Tocando tus siete chakras, se puede saber si los has experimentado o no.

Yo he experimentado con los chakras de cientos de personas y me he sorprendido al encontrar que cuanto más uno o dos, y sólo raramente tres chakras han empezado a ser activados; por lo general permanecen dormidos. Tú nunca los has usado, pero son tu pasado. Si un hombre que los ha experimentado llega a mí, y yo puedo ver que todos sus siete chakras están activos, entonces se puede decir que éste es su último nacimiento. Entonces no habrá otro nacimiento, pues si todos los siete chakras están activos, no existe la posibilidad de otra vida. Esta vida será nirvana; esta vida será liberación.

Si alguien acudía a Mahavira, él se ocupaba de descubrir cuántos chakras estaban activos en la persona y cuánto trabajo debería hacerse con él, cuáles eran sus posibilidades, cuándo y cómo su trabajo tendría frutos o no, y cuántos nacimientos más necesitaría.

La astrología es un intento para investigar el futuro por muchos, muchos caminos. Entre estos, y como el camino más comúnmente usado, está el estudio de cómo los planetas y las estrellas influencian al hombre. Para esto, se dispone de más evidencia científica todos los días. A esta decisión se ha llegado: la vida es afectada y no puede evitar ser afectada por estas influencias. Sólo la segunda parte sigue siendo difícil de determinar: si cada persona también es afectada como individuo. Preocupa a los científicos un poco el que cada persona sea afectada individualmente, el que los tres o cuatro billones de personas en este planeta sean afectadas como individuos. Pero ellos deben darse cuenta de que es así.

Mas, ¿por qué se preocupan tanto?

OSHO ¿Es posible celebrar la tristeza ?


No te identifiques con la tristeza. Transfórmate en su testigo y disfruta del momento de tristeza, porque la tristeza tiene su propia belleza. Nunca te has fijado en ello. Te identificas tanto, que nunca penetras en la belleza de un momento triste. Si te fijas, te sorprenderás de los tesoros que te has estado perdiendo. Fíjate: cuando eres feliz nunca eres tan profundo como cuando estás triste. La tristeza tiene profundidad; la felicidad tiene algo de superficial. Observa a la gente feliz.

Los que pretenden ser felices—los playboys y playgirls que encontrarás en los clubs, en los hoteles, en los teatros—siempre están sonriendo y burbujean felicidad. Los encontrarás insípidos, superficiales. No tienen ninguna profundidad. La felicidad es como las olas, solamente superficial; vives una vida trivial. Pero la tristeza tiene algo de profundo. Cuando estás triste no es como las olas en la superficie, es como la profundidad misma del Océano Pacífico; millas y millas.

Sumérgete en su profundidad, obsérvala. La felicidad es ruidosa; la tristeza tiene un cierto silencio. La felicidad puede ser como el día, la tristeza es como la noche. La felicidad puede ser como la luz, la tristeza es como la oscuridad. La luz va y viene; la oscuridad permanece, es eterna. La luz se presenta a veces; la oscuridad está siempre ahí. Si penetras en la tristeza sentirás todas estas cosas. De pronto te darás cuenta que la tristeza está ahí como un objeto, tú la estás observando, eres testigo de ella, y repentinamente empiezas a sentirte feliz. ¡ Qué bella es la tristeza!

Una flor de la oscuridad, una flor de eterna profundidad. Como un abismo sin fondo, tan silenciosa, tan musical; no hay ruido en absoluto, ninguna perturbación. Uno puede ir cayendo en ella incesantemente y uno puede salir de ella absolutamente rejuvenecido. Es un descanso.

Depende de la actitud. Cuando te entristeces piensas que te ha sucedido algo malo. El que algo malo te ha ocurrido es sólo una interpretación y entonces tratas de escapar. Nunca meditas sobre ello. Luego quieres ir a ver a alguien; a una fiesta, al club, o enciendes la televisión o la radio, o empiezas a leer el periódico; haces algo para poder olvidar. Esta— que la tristeza es algo malo—es una actitud errónea que te ha sido transmitida: No hay nada malo en ella. Es otro polo de la vida.

La felicidad es un polo, la tristeza es el otro. La dicha suprema es un polo, la infelicidad es el otro. La vida es ambos. Una vida de pura dicha tendrá extensión, pero no tendrá profundidad. Una vida de pura tristeza tendrá profundidad, pero no tendrá extensión. Una vida de ambas, tristeza y felicidad, es multidimensional; se mueve en todas las direcciones conjuntamente. Fíjate en la estatua de Buda o, a veces, mira mis ojos y encontrarás ambas; encontrarás una felicidad que contiene también tristeza, una paz y también una tristeza. Porque esa tristeza le da profundidad. Observa la estatua de Buda: dichoso, sin embargo triste. La propia palabra "triste" te da connotaciones equivocadas de que algo está mal. Esa es tú interpretación.

Para mí, la vida es buena en su totalidad . Y cuando entiendes la vida en su totalidad, sólo entonces puedes celebrarla; de otro modo no. Celebración significa: cualquier cosa que suceda no importa, la celebraré. La celebración no está condicionada a ciertas cosas: "Cuando sea feliz lo celebraré" o "Cuando esté triste no lo celebraré". La celebración es incondicional; celebro la vida. Si trae infelicidad, bien, lo celebro. Si trae felicidad, bien, lo celebro. La celebración es mi actitud, independientemente de lo que la vida traiga.

Pero cada vez que utilizo las palabras, surge un problema. Esas palabras tienen connotaciones en tu mente. Cuando digo "celebra", tú piensas que uno tiene que estar feliz. ¿Cómo puede uno celebrar cuando está triste? No estoy diciendo que uno tenga que estar feliz para celebrar. La celebración es gratitud por cualquier cosa que la vida te dé, cualquier cosa que Dios te dé. Celebración es una gratitud, es estar lleno de agradecimiento. Os lo he contado y os lo contaré otra vez...

Un místico sufí, muy pobre, marginado, hambriento y cansado de viajar llegó a un pueblo por la noche y nadie le aceptó. Era un pueblo de gente muy ortodoxa y cuando hay musulmanes ortodoxos es muy difícil persuadirles. Ni siquiera querían alojarlo en el pueblo. La noche era fría y estaba hambriento, agotado, temblando, sin suficiente ropa. Estaba sentado en las afueras del pueblo, bajo un árbol. Sus discípulos estaban sentados allí muy deprimidos, muy tristes e incluso enojados.

Y entonces empezó a rezar diciendo a Dios: "¡Eres maravilloso! Siempre me das todo lo que necesito". Esto fue demasiado. Un discípulo le dijo: "Espera, ahora estás yendo demasiado lejos, especialmente esta noche. Estas palabras son falsas. Estamos hambrientos, cansados, sin abrigo y nos espera una fría noche. Hay animales salvajes por todos lados, hemos sido rechazados por la gente del pueblo, estamos sin refugio. ¿Por qué le estás dando gracias a Dios? ¿Qué quieres decir cuando dices: "Siempre me has dado lo que necesito"?

El místico dijo: "Sí, y lo repito otra vez: Dios me da todo lo que necesito. Esta noche necesito pobreza, esta noche necesito ser rechazado, esta noche necesito tener hambre, estar en peligro. De otra manera ¿por qué me estaría dando? Debe de ser que lo necesito. Es lo que necesito y tengo que estar agradecido. ¡El cuida tan bien de mis necesidades! ¡Es realmente maravilloso!"

Esta es una actitud que no depende de la situación. La situación no es importante. Celebra, ante cualquier suceso. Si estás triste, celebra por estar triste. Haz la prueba. Haz solamente la prueba y te sorprenderás; sucede. ¿Estás triste? Empieza a bailar, porque la tristeza es muy bella, ¡Silenciosa flor del ser! Baila, disfruta, y de pronto sentirás que la tristeza está desapareciendo; se crea una distancia. Poco a poco olvidarás la tristeza y estarás celebrando. Habrás transformado tu energía.

Esto es alquimia: transformar los metales comunes en el oro más puro. La tristeza, la ira, los celos; metales bajos que pueden ser transformados en oro porque están constituidos por los mismos elementos que el oro. No hay diferencia entre el oro y el hierro, porque tienen los mismos elementos, los mismos electrones. ¿Has pensado alguna vez que un trozo de carbón y el más preciado de los brillantes del mundo son la misma cosa? No hay ninguna diferencia. En efecto, el carbón comprimido por la tierra durante millones de años se convierte en diamante. Sólo una diferencia de presión, pero ambos son carbón, ambos están constituidos por los mismos elementos.

Lo más bajo puede ser transformado en lo más alto. A lo bajo no le falta nada.

Sólo se necesita una redistribución, una recomposición. La alquimia no es más que esto. Cuando estés triste, celebra y le estarás dando una nueva composición a la tristeza. Le estás aportando algo que la transformará. Le estás aportando celebración. ¿Está enojado? Entrégate a una hermosa danza. Al principio el baile será agresivo, violento. Poco a poco, se hará más suave y más suave y más suave; entonces de pronto, te habrás olvidado del enojo. La energía habrá cambiado, se habrá convertido en danza.

Pero cuando estás enojado, no eres capaz de pensar en bailar. Cuando estás triste no eres capaz de pensar en cantar. ¿Por qué no hacer de tu tristeza una canción? Canta, toca tu flauta. Al principio las notas serán tristes, pero no hay nada malo en una nota triste. ¿Has oído? A veces, en la tarde, cuando todo está caliente, todo quema, cuando todo es fuego a tu alrededor, de pronto, desde un huerto de mangos, puedes oír un pajarito que empieza a cantar. Al principio la nota es triste. Está llamando a su amada, a su amor, en una tarde muy calurosa. Todo es fuego alrededor, está ansioso de amor. Una nota muy triste, pero bella. Poco a poco, la nota triste se convierte en una nota alegre. La amante empieza a responderle desde otro bosquecillo. Ahora ya no es una tarde calurosa; todo se refresca en el corazón. Ahora la nota es diferente. Cuando la amante responde, todo ha cambiado. Es un cambio alquímico.

¿Estás triste? Empieza a cantar, a rezar, a bailar. Lo que puedas hacer, hazlo, y poco a poco, el metal más bajo se transformará en el más alto, en oro. Una vez que conozcas la llave, tu vida no volverá a ser nunca la misma. Podrás abrir cualquier puerta. Y ésta es la llave maestra: celebrarlo todo.

He oído la historia de tres místicos chinos. Nadie conoce sus nombres. Se les conocía solamente como "Los Tres Santos que ríen" , porque nunca hicieron otra cosa, simplemente se reían... Iban de un pueblo a otro, riéndose. Se paraban en la plaza donde estaba el mercado y se reían a carcajadas: Todo el pueblo les rodeaba. La gente acudía a verlos, cerraban las tiendas y los clientes se olvidaban de para qué habían venido. Estos tres hombres eran realmente hermosos, riendo y con sus vientres estremeciéndose. Esto se volvía contagioso y pronto los demás empezaban también a reír. Entonces todo el mercado reía. Habían cambiado la atmósfera del mercado. Y si alguien decía: "Decidnos algo". Ellos contestaban: "No tenemos nada que decir. Simplemente reímos y la atmósfera cambia". Hace sólo unos momentos éste era un lugar desagradable donde todos pensaban únicamente en el dinero; ansiosos de dinero, ambiciosos. El dinero lo era todo. De pronto estos tres locos llegaron y empezaron a reír y así cambiaron el ambiente mismo de todo el mercado.

Ahora nadie era un cliente. Se habían olvidado de que habían ido a comprar y a vender. Nadie se preocupaba de obtener un beneficio. Reían y bailaban alrededor de aquellos tres locos. Durante unos segundos se abría un nuevo mundo.

Viajaban por toda la China, de un lugar a otro, de aldea en aldea, solamente ayudando a la gente a reír. Gente triste, enojada, gente codiciosa, celosa; todos empezaban a reír con ellos. Y muchos comprendieron la clave: te puedes transformar.

Entonces, ocurrió que en una de las aldeas uno de los tres murió. La gente del pueblo se reunió y dijo: "Ahora sí que habrá problemas. ¡Ahora veremos si se ríen!. Su amigo ha muerto; seguro que llorarán". Pero cuando llegaron, los dos estaban bailando, riendo y celebrando la muerte. La gente del pueblo decía: "Esto es demasiado. Es de mala educación. Cuando un hombre muere es una irreverencia reír y bailar".

Y ellos dijeron: "¡No sabéis lo que ha pasado! Los tres siempre pensábamos cuál de nosotros moriría primero. Este hombre ha ganado; hemos sido derrotados. Toda la vida hemos reído con él. ¿Cómo podríamos darle el último adiós de otra manera? Tenemos que reír, tenemos que disfrutar, tenemos que celebrar. Esta es la única despedida posible para un hombre que ha reído toda su vida. Y si no reímos, él se reirá de nosotros y pensará:" ¡Qué tontos! ¿Así que otra vez han caído en la trampa?" Para nosotros no ha muerto. ¿Cómo puede la risa morir, cómo puede la vida morir?" La risa es eterna, la vida es eterna, la celebración continúa. Los actores cambian, pero el drama continúa. Las olas cambian, pero el océano continúa. Ríes, cambias y algún otro ríe, pero la risa continúa. Celebras, algún otro celebra, pero la celebración continúa. La existencia es continua, es un continuum. No hay ni siquiera un solo momento de vacío en ella. Pero la gente del pueblo no podía entenderlo y aquel día no podían participar de la risa.

El cuerpo estaba a punto de ser incinerado y la gente del pueblo decía: "Le bañaremos, tal como establece el ritual". Pero los dos amigos dijeron: "No, nuestro amigo ha dicho: `"o llevéis a cabo ningún ritual, no me cambiéis de ropas y no me bañéis Tal y como estoy, ponedme en la pira crematoria". Estas son sus instrucciones".

Y entonces, de repente, sucedió algo extraordinario; aquel viejo les había gastado su última broma. Había escondido bajo su ropa fuegos artificiales y cuando colocaron el cuerpo sobre el fuego, de pronto hubo ¡Diwali! (*) Entonces todo el pueblo empezó a reír. Los dos locos, sus amigos, se pusieron a bailar y todo el pueblo empezó a bailar también. No era una muerte, era una nueva vida Ninguna muerte es muerte, porque cada muerte abre una nueva puerta; es un principio. La vida no tiene fin, siempre hay un nuevo principio, una resurrección.

Si cambias tu tristeza por celebración, también serás capaz de transformar tu muerte en una resurrección. Así que aprende el arte mientras todavía hay tiempo. No dejes que la muerte llegue antes de que hayas aprendido la secreta alquimia de cambiar los metales inferiores en metales superiores. Porque si puedes cambiar la tristeza, puedes cambiar la muerte. Si puedes celebrar incondicionalmente, cuando la muerte llegue, serás capaz de celebrar, partirás feliz. Y cuando te vas celebrando, la muerte no te puede matar. Al contrario, tú has matado a la muerte. Pero empieza, haz una prueba. No hay nada que perder. Pero la gente es tan tonta que incluso cuando no hay nada que perder, no quieren hacer la prueba. ¿Qué puedes perder?

OSHO: Los cuatro pasos hacia el amor


Osho:

El amor es la unión, el encuentro orgásmico de la muerte y la vida. Si no has conocido el amor, te lo has perdido. Naciste, viviste y moriste, pero perdiste la oportunidad. Te has equivocado tremendamente, totalmente, absolutamente, has perdido el intervalo entre las dos notas. Ese intervalo es el pináculo más alto, la experiencia suprema.

Para alcanzarlo, hay cuatro pasos que debes recordar.

El primero: estar aquí y ahora, porque el amor sólo es posible en el "aquí-ahora". No puedes amar en el pasado. Muchas personas viven simplemente de recuerdos, amaron en el pasado. Y hay otros que aman en el futuro; eso tampoco se puede hacer. Estas son formas de evitar al amor. El pasado y el futuro son las formas de evitar al amor.

De modo que amas en el pasado o amas en el futuro y el amor es sólo posible en el presente porque sólo en este momento la vida y la muerte se encuentran... en el oscuro intervalo que está dentro de ti. Ese intervalo oscuro está siempre en el presente, siempre en el presente, siempre en el presente. Nunca es pasado y nunca es futuro. Si piensas demasiado—y pensar es siempre o del pasado, o del futuro—tus energías se separarán de tus sentimientos. Sentir es estar aquí-ahora. Si tus energías se mueven en función del pensar, entonces no tendrás suficientes energías para adentrarte en los sentimientos y el amor no será posible.

Así que el primer paso es estar aquí-ahora. El futuro y el pasado traen pensamientos y el pensar destruye el sentir. Y una persona obsesionada con el pensar, poco a poco se olvida completamente de que también tiene un corazón.

Un hombre que piensa demasiado, avanza de tal manera que, poco a poco, deja de expresar lo que siente. No prestándole atención al sentir, empieza a alejarse de él. Hay millones de personas en este estado sin saber qué significa el corazón. Creen que es sólo un mecanismo. Se concentran exclusivamente en la mente. La mente es un extremo, es necesaria, es un buen instrumento, pero debe usarse como un esclavo. No debe ser el amo. Una vez que la mente se convierta en el amo y dejes en segundo término al corazón, vivirás, morirás, pero no sabrás qué es Dios, porque no sabrás qué es el amor.

Al contactar con él por primera vez ,ese intervalo oscuro parece ser amor y cuando te pierdes en él, se convierte en Dios. Dios comienza con el amor, o Dios es la última cúspide del amor.

El segundo paso hacia el amor es: aprende a transformar tus venenos en miel...

Mucha gente ama, pero su amor está muy contaminado con venenos, con odio, celos, furia, posesividad. Mil y un venenos asedian tu amor. El amor es algo delicado. Detente a pensar en la ira, en el odio, en la posesividad, en los celos. ¿Cómo puede el amor sobrevivir?

En primer lugar las personas utilizan demasiado la cabeza y olvidan el corazón. Son la mayoría. Una minoría, todavía vive un poco en el corazón, pero esa minoría también está equivocada, su pequeña luz de amor está rodeada por celos, odio, ira y mil y un venenos. Así, todo el viaje se vuelve amargo. El amor es la escalera entre el cielo y el infierno, pero la escalera siempre tiene dos caminos: puedes subir o bajar. Si existen venenos, la escalera te llevará hacia abajo. Entrarás en el infierno y no en el cielo. Y en vez de alcanzar una melodía tu vida será un estruendo nauseabundo, contradictorio, como el ruido del tráfico. Un ruido enloquecedor, una multitud ruidosa, sin armonía. Permanecerás al borde de la locura.

Por lo tanto lo segundo a recordar es: aprende a transformar tus venenos en miel.

¿Cómo serán transformados? Hay un proceso simple. De hecho no es correcto llamarlo transformación porque no tienes que hacer nada, sólo necesitas paciencia. Te estoy revelando uno de los mayores secretos. Inténtalo: cuando sientas rabia, no hagas nada, sólo siéntate en silencio y observa. No estés ni a favor, ni en contra. No cooperes con ella, no la reprimas. Sólo obsérvala, ten paciencia, mira lo que sucede... déjala surgir.

Recuerda una cosa: nunca hagas nada cuando el veneno se apodere de tu estado de ánimo, simplemente espera. Cuando el veneno empiece a cambiar...

Esta es una de las leyes básicas de la vida: todo cambia continuamente. Como te había dicho, el hombre se vuelve mujer y la mujer se vuelve hombre, porque periódicamente ocurren cambios en ti. El hombre bueno se vuelve malo y el malo bueno; el santo tiene momentos de pecador y el pecador, de santo... uno sólo tiene que esperar.

No actúes cuando la furia está en su punto más álgido, si no te arrepentirás y entrarás en una reacción en cadena y crearás karma. Es así como entras en el karma. Haz algo cuando estés en un momento negativo y formarás parte de una cadena interminable. Cuando estás negativo y actúas, el otro se vuelve negativo, el otro está dispuesto a hacer algo. La negatividad genera más negatividad. La negatividad provoca más negatividad, la furia crea más furia, la hostilidad crea más hostilidad y las cosas siguen y siguen y siguen. La gente ha estado luchando entre sí, durante vidas enteras. ¡Y aún continúan!

Espera. Cuando estás furioso, éste es el momento de meditar; no desperdicies ese momento. La ira está creando tanta energía en ti... que puede destruirlo todo. Pero la energía es neutral; la misma energía que puede destruir, puede ser creativa. Detente. La misma energía que puede destrozarlo todo, puede ser una lluvia de vida.

Sólo espera. Si esperas y haces las cosas sin prisa, un día te sorprenderás al ver el cambio interno. Estabas lleno de ira y la ira iba aumentando y aumentando hasta que llegaste a un clímax... y entonces el curso de las cosas empezó a cambiar. Y puedes ver que está cambiando y la furia va desapareciendo y la energía liberándose. Entonces estarás en un estado de ánimo positivo: el ánimo creativo. Ahora puedes hacer algo. Hazlo ahora. Espera siempre el momento positivo.

Y no estoy hablando de represión, no estoy diciendo que suprimas lo negativo. Lo que digo es que observes lo negativo. Recuerda la diferencia, existe una tremenda diferencia. No digo que te estanques en lo negativo, que te olvides de lo negativo, que hagas algo en contra de ello, no. No estoy diciendo eso. No digo que sonrías cuando estás furioso, no. Esa sonrisa será falsa, fea, fingida. No sonrías cuando estés furioso. Enciérrate en tu cuarto, coloca un espejo frente a ti y mira tu rostro lleno de rabia. No hay necesidad de mostrárselo a nadie. Es cosa tuya, es tu energía, tu vida y debes esperar el momento oportuno. Sigue mirándote al espejo, mira tu cara enrojecida, los ojos rojos, al asesino en ti. ¿Has pensado alguna vez que cada uno lleva un homicida en su interior? Tú también llevas uno. No creas que el asesino está en otra parte, ni creas que el que comete el asesinato es otro. No, todos tienen la posibilidad de asesinar. Llevas el instinto suicida en ti.

Mírate en el espejo; esos son tus diferentes estados, debes familiarizarte con ellos. Conocerse a uno mismo forma parte del crecimiento.

Desde Sócrates hasta nuestras días se ha oído: "Conócete a ti mismo". Pero ésta es la manera de conocerse a uno mismo. "Conocerte a ti mismo", no significa sentarse silenciosamente y repetir: "Soy Brahma, soy una alma, soy Dios, soy esto..." no tiene sentido. Conocerse a uno mismo quiere decir conocer todos los estados, todas las posibilidades: el asesino, el pecador, el criminal, el santo, lo sagrado dentro de ti, la virtud, el Dios, el Diablo. Conoce todos los estados, toda su gama; conociéndolos descubrirás secretos, llaves.

Verás que la ira no permanecerá para siempre, o ¿sí podrá? No lo has intentado; ¡Inténtalo! No puede permanecer para siempre. Si no haces nada, ¿qué sucederá? ¿Podría la ira quedar suspendida por siempre y para siempre? Nada permanece para siempre. La felicidad viene y se va, la infelicidad viene y se va. ¿Entiendes esta simple ley? Todo cambia, nada permanece. Así que, ¿por qué tener prisa? La rabia ha llegado. Se irá. Sólo espera, ten un poco de paciencia. Mira en el espejo y espera. Déjala correr, deja que tu rostro se vuelva feo y homicida, pero espera y observa.

No reprimas la rabia y no actúes bajo su influencia y pronto verás que tu rostro se suavizará, tus ojos se calmarán; la energía cambia, lo masculino se convierte en femenino... y pronto estarás radiante. La misma rojez que era rabia ahora ha adquirido un cierto resplandor, una belleza en tu rostro, en tus ojos. Ahora puedes salir, el momento de actuar ha llegado. Actúa cuando estés positivo. No fuerces a la positividad, deja que llegue a su tiempo. Este es el secreto. Cuando digo: "Aprende a transformar tus venenos en miel" , eso es lo que quiero decir.

Y tercero: comparte. Cuando tengas algo negativo, guárdalo para ti. Cuando tengas algo positivo, compártelo. La gente, comúnmente, comparte sus negatividades, no comparte sus experiencias positivas. La Humanidad es simplemente estúpida. Cuando están contentos no comparten, son avaros. Cuando se sienten infelices, son muy pródigos. Entonces están mucho más dispuestos a compartir. Cuando la gente sonríe, sonríe muy moderadamente, sin llegar muy lejos, pero cuando están furiosos, lo están totalmente. El tercer paso es compartir la positividad. Esto hará que tu amor fluya como un río y hará que surja de tu corazón. El dilema de tu corazón empezará a cambiar cuando compartas.

He oído un dicho muy extraño de Jorge Luis Borges. Escúchalo:



"Dale aquello que es sagrado a los perros.

Arroja las perlas a los puercos

porque lo que importa es dar".



Has oído lo contrario que dice así: "No arrojes nada a los perros y no des perlas a los puercos, porque no entenderán".

Lo que importa no es lo que estás dando: perlas, santidad y amor, ni a quién se lo estás dando. Eso no es importante. Lo importante es que estés dando. Da cuanto tengas. Gurdjieff solía decir: "Todo lo que acumulé, lo perdí y todo lo que di, es mío. Todo aquello que di aún lo tengo, y todo lo que acumulé se perdió, se fue." Cierto; tienes sólo aquello que has compartido. El amor no es una propiedad para ser guardada; es un resplandor, es una fragancia para ser compartida. Cuanto más compartas, más tendrás; cuanto menos compartas, menos tendrás.

Cuanto más compartas, más surgirá de tu interior. Es infinito; más brotará. Saca agua del pozo y más agua fresca fluirá hacia él. Deja de sacar agua, cierra el pozo, sé un miserable y cesará de manar. Poco a poco las fuentes morirán, se bloquearán y el agua que está en el pozo se corromperá, se volverá rancia y sucia. El agua que corre es fresca... el amor que fluye es fresco.

Así que el tercer paso hacia el amor es compartir tus cosas positivas, compartir tu vida, compartir todo lo que tengas. Todo lo bello que tengas, no lo escondas.

Comparte tu sabiduría, comparte tu oración, tu amor, tu felicidad, tu gozo; comparte. Sí, si no encuentras a nadie, comparte con los perros, pero comparte. Con las rocas, pero comparte. Cuando tengas perlas, espárcelas. No te preocupes si las das a los puercos o a los santos. Lo que importa es dar.

El almacenamiento envenena el corazón. Toda acumulación es venenosa. Si compartes, tu sistema estará libre de venenos. Y cuando des, no te preocupes por si serás correspondido o no, no esperes ni tan siquiera las gracias. Siéntete agradecido a la persona que te permitió compartir algo con ella. No esperes en el fondo de tu corazón que él tenga que sentirse agradecido porque compartiste algo con él. No, siéntete agradecido porque él estuvo dispuesto a escucharte, a compartir un poco de energía contigo, porque estuvo dispuesto a escuchar tu canción, dispuesto a ver tu danza, porque cuando fuiste hacia él a darle no te rechazó... pudo haberlo hecho.

El compartir es una de las virtudes más espirituales, una de las más grandes.

Y la cuarta: no seas "alguien". Una vez que comienzas a pensar que eres alguien, te estancas. Entonces el amor no fluye. El amor sólo fluye de alguien que no es nadie. El amor mora sólo en la nada.

Cuando estás vacío, hay amor.

Cuando estás lleno de ego, el amor desaparece.

El amor y el ego no pueden converger.

El amor puede existir con Dios y no con el ego, porque el amor y Dios son sinónimos. Es imposible que el amor y el ego estén juntos. Así que, sé la nada. El "no ser" es la fuente de todo, el "no ser" no ser es la fuente del infinito... "no ser" es Dios. Ser "la nada" significa nirvana.

Sé "la nada" y al serlo, habrás alcanzado el Todo. Siendo "algo" te perderás; al ser "la nada", llegarás a casa.

OSHO: La Iniciación por el Maestro: La Técnica Suprema


El hombre existe como en un sueño. El hombre está dormido. Todo lo que se conoce como estar despierto forma parte del sueño. Iniciación significa mantener un contacto íntimo con alguien que está despierto. A menos que te halles en contacto con alguien que esté despierto, te será imposible salirte del sueño, ya que la mente es incluso capaz de soñar que está despierta. La mente puede soñar que el sueño no existe ya.

Se ha de entender qué quiero decir cuando digo que el hombre está dormido. Estamos dormidos continuamente, las veinticuatro horas del día. Por la noche nos mantenemos cerrados al mundo exterior, soñando interiormente. Durante el día nuestros sentidos están abiertos al mundo exterior, pero el soñar continúa por dentro. Cierra los ojos por un momento y estarás de nuevo en un sueño; es una continuidad en nuestro interior. Eres consciente del mundo exterior, pero esa consciencia no excluye a la mente soñadora; es impuesta a la mente que sueña, pero interiormente el sueño continúa. Por eso no vemos aquello que es real incluso cuando estamos despiertos. Imponemos nuestros sueños a la realidad. Nunca vemos aquello que es; siempre vemos nuestras proyecciones.

Si te miro y en mí hay un sueño, te convertirás en objeto de una proyección. Proyectaré mi sueño sobre ti y todo lo que comprenda sobre ti se hallará entremezclado con mi sueño, con mi proyección. Cuando te amo, me pareces alguien distinto; cuando no te amo, me pareces completamente diferente. No eres el mismo porque te he empleado simplemente como una pantalla sobre la que he proyectado mi sueño.

Cuando te amo, el sueño es diferente, de modo que tú pareces diferente. Cuando no te amo, tú eres el mismo, la pantalla es la misma, pero la proyección es diferente; ahora estoy utilizándote como una pantalla para otro de mis sueños. Y de nuevo el sueño cambia. Otra vez te amo; entonces me parecerás diferente. Nunca vemos aquello que es; siempre vemos nuestros propios sueños proyectados en Eso que Es.

No soy el mismo para cada uno de vosotros; cada uno proyecta sobre mí algo distinto. Solamente soy uno respecto a mí mismo. Y sí estoy soñando, entonces incluso para mí seré alguien distinto a cada momento, porque a cada momento mi interpretación diferirá. Pero si he Despertado, entonces soy el mismo. Buda dijo que la prueba de un Iluminado es que siempre es el mismo, al igual que el agua de mar; en cualquier parte, en cualquier lugar, es salada.

Te has rodeado a ti mismo de una película que te envuelve, de proyecciones, ideas, nociones, conceptos, interpretaciones. Eres un proyector funcionando continuamente, proyectando cosas que no existen, que sólo existen dentro de ti, y todo se convierte en una pantalla. De modo que nunca puedes, por ti mismo, darte cuenta de que estás en un profundo sueño.

Hubo un santo sufí, Hijira. Un ángel se le apareció en un sueño y le dijo que, del pozo, debía almacenar tanta agua como le fuera posible porque a la mañana siguiente toda el agua del mundo iba a ser envenenada por el diablo y todo aquél que la bebiera se volvería loco.

Así que durante toda la noche el fakir estuvo almacenando tanta agua como le fue posible. Y lo predicho sucedió realmente: a la mañana siguiente todo el mundo se volvió loco. Pero nadie sabía que toda la ciudad se había vuelto loca. Solamente el fakir no estaba loco, pero todos hablaban de él como si se hubiera vuelto loco. El sabía lo que había sucedido, pero nadie le creía. De modo que siguió bebiendo su agua y se quedó solo.

Pero no podía seguir así; toda la ciudad vivía en un mundo completamente distinto. Nadie le hacía caso y finalmente se extendió el rumor de que iba a ser hecho preso y enviado a prisión. Decían que estaba loco.

Una mañana fueron a apresarle. O bien aceptaba a ponerse bajo tratamiento como si estuviera enfermo, o bien lo enviaban a prisión, pero no iban a dejarle libre; le tenían por absolutamente loco. Lo que decía no podían comprenderlo; hablaba un lenguaje completamente distinto.

El fakir no sabía qué hacer. Había tratado de ayudar a los demás a recordar su pasado, pero lo habían olvidado todo. No recordaban nada de su pasado, nada de lo que había existido antes de esa maldita mañana. No podían comprenderle; el fakir se había vuelto incomprensible para ellos.

Rodearon su casa y le cogieron. Entonces el fakir les dijo, "Dadme un minuto más. Yo mismo me pondré bajo tratamiento". Corrió hacia el pozo comunitario, bebió del agua y se volvió como todos. Ahora toda la ciudad estaba feliz; ahora el fakir estaba bien, ahora no estaba loco. En realidad, se había vuelto loco, pero ahora formaba parte integrante del mundo corriente.

Si todos están dormidos, nunca te darás cuenta de que tú estás dormido. Si todo el mundo está loco y tú estás loco, nunca lo sabrás.

Con "iniciación" se quiere expresar que te has entregado a alguien que ha Despertado. Dices, "No lo comprendo, no puedo comprenderlo. Formo parte del mundo que está loco y dormido. Estoy soñando todo el tiempo". Este sentimiento puede surgir incluso en una persona que está dormida, porque el sueño no es siempre profundo. Oscila; a veces es muy profundo y luego cambia y se vuelve muy superficial. De la misma forma que el sueño corriente es una fluctuación de muchos niveles, de muchos planos, el sueño metafísico del que estoy hablando también fluctúa. A veces estás justo en la frontera, muy cerca del Buda; entonces eres capaz de comprender algo de lo que el Buda dijo, de lo que habló. Nunca será exactamente lo que dijo, pero al menos tuviste un vislumbre de la Verdad.

Así pues, quien permanece en la orilla del sueño metafísico querrá ser iniciado. Algo puede oír, algo puede entender, algo ve. Todo está como brumoso, pero percibe algo, de modo que se aproxima a uno que ha Despertado y se entrega a él. Esto es todo lo que puede hacer alguien que está dormido. Esta entrega significa que comprende que algo muy distinto de su sueño está sucediendo. De alguna forma es capaz de percibirlo. No puede determinarlo con exactitud, pero lo siente.

Siempre que un Buda se encuentra cerca, aquellos que se hallan en esa línea fronteriza del sueño pueden reconocer algo distinto en ese hombre. Se comporta de forma diferente, habla de forma diferente, vive de forma diferente, camina de forma diferente; algo le ha sucedido. Aquellos que se hallan en la línea fronteriza pueden percibirlo; pero están dormidos y esa consciencia fronteriza no es permanente. Pueden, en cualquier momento, caer de nuevo en el sueño.

De modo que antes de que caigan en una profunda inconsciencia, pueden entregarse al que ha Despertado. Esta es la iniciación desde el lado del iniciado. El dice, "No puedo hacer nada por mí mismo. Soy impotente y sé que si no me entrego en este instante, puedo quedarme de nuevo dormido. Entonces la entrega será imposible". Hay pues, momentos que no pueden ser desperdiciados y uno que desperdicia esos momentos puede que no se los vuelva a encontrar durante siglos, durante vidas, porque no está en las manos de uno el llegar otra vez a la línea fronteriza. Sucede por muchos motivos que se escapan a nuestro control.

Por parte del iniciado, la iniciación es un completo dejarse llevar, una confianza total, una entrega total. Nunca puede ser parcial. Si te entregas parcialmente, no te estás entregando; te estás engañando a ti mismo. No existe la entrega parcial, porque en la entrega parcial estás reteniendo algo y ese retener puede empujarte de nuevo hacia un profundo sueño. Esa falta de entrega puede resultar fatal; en cualquier instante puedes estar otra vez en el sueño profundo.

La entrega es siempre total. Por eso en la iniciación se requiere y siempre se requerirá confianza. Se requiere confianza como condición total, como un requisito absoluto. Y en el instante en que te entregas totalmente, las cosas empiezan a cambiar; ahora no puedes volver a tu vida de sueño. Esta entrega aniquila toda proyección, toda la mente proyectora, porque la mente que proyecta está ligada al ego; no puede vivir sin el ego. El ego es su principal centro, su base. Si te entregas, has entregado la base misma. Has renunciado por completo.

Iniciación es simplemente una persona que está dormida y pide ayuda para ser Despertada. Se entrega a uno que ha Despertado. Es algo muy simple; no es muy complejo. Cuando acudes ante un Buda, a un Jesús, o un Mahoma y te entregas, lo que estás entregando son tus sueños, tu estar dormido. No puedes entregar nada más, porque tú no eres nada más. Entregas esto: tu sueño, tu soñar; entregas toda la estupidez de tu pasado.

De modo que por parte del iniciado es una entrega de su pasado, y por parte del que te inicia es una responsabilidad para el futuro. Se convierte en el responsable.Y sólo él puede ser el responsable; tú nunca puedes ser el responsable. ¿Cómo va a ser responsable uno que está dormido? La responsabilidad llega con el Despertar.

Esta es en verdad una ley fundamental de la vida: el que está dormido no es ni siquiera responsable de él mismo, y aquél que ha Despertado es responsable incluso de los demás. Si acudes a él y te entregas a él, entonces se vuelve particularmente responsable de ti. Así Krishna le pudo decir a Arjuna, "Déjalo todo. Ven a mí, entrégate a mis pies". Y Jesús pudo decir, "Yo soy la Verdad, yo soy la Puerta. Ven a mí, pasa a través de mí. Seré tu testigo en el último día de tu juicio. Responderé por ti".

Esto es una analogía. Cada día es el Día del Juicio, y cada momento es el Momento del Juicio. No habrá un último día. Esas eran palabras para que fueran entendidas por la gente a la que Jesús hablaba. Les estaba diciendo, "Seré responsable por vosotros y responderé por vosotros cuando el Divino os pregunte. Estaré allí como testigo. Entregaos a mí; seré vuestro testimonio".

Esta es una gran responsabilidad. Nadie que esté dormido puede asumirla porque incluso hacerte responsable de ti mismo es algo difícil si duermes. Puedes ser el responsable de los demás solamente si no necesitas ser responsable de ti mismo, si te has descargado completamente, si has dejado de existir. De modo que solamente "uno que ya no existe" es capaz de iniciarte; si no, nadie puede iniciarte. Nadie puede iniciar a nadie, y si esto sucede—y sucede muchas veces, sucede a diario; aquellos que están dormidos inician a otros que también están dormidos: ciegos conduciendo a otros ciegos— ambos caen en la fosa.

Nadie que esté dormido puede dar la iniciación a otro, pero el ego desea darla. Esta actitud egoísta ha resultado ser fatal y peligrosa. Toda la iniciación, todo su misterio, toda su belleza, se ha convertido en algo repugnante por culpa de aquellos que no tenían la capacidad para dar la iniciación. Solamente uno que no tenga ego, que no duerma, puede dar la iniciación. Si no, dar la iniciación es el mayor pecado.

En los viejos tiempos, tomar la iniciación no era nada fácil. Uno tenía que esperar años para ser iniciado; incluso puede que tuviera que esperar toda su vida. Esa espera era una prueba, una disciplina.

Por ejemplo, los sufíes solamente te iniciaban cuando había esperado durante un determinado tiempo. Tenías que esperar, sin preguntar, hasta el momento en que el Maestro en persona te decía que había llegado la hora. El Maestro podía ser un zapatero. Si querías ser inicidado, tenías que ayudarle durante años a hacer zapatos. Y no podías ni poner en duda la importancia de hacer zapatos. Así, podías esperar durante cinco años, ayudando al Maestro a hacer zapatos. Nunca hablaba de rezar o de meditar, nunca hablaba de otra cosa que de hacer zapatos. Esperabas durante cinco años... pero esto era una meditación. Mediante ella eras limpiado.

Esta simple espera, esta fiel espera, preparaba el terreno para la entrega total. Solamente tras una larga espera podía tener lugar la iniciación, pero entonces la entrega era fácil y el Maestro podía asumir la responsabilidad por el discípulo.

Hoy en día, todo es diferente. Nadie está dispuesto a esperar. Nos hemos vuelto tan conscientes del tiempo que no podemos esperar ni un solo instante. Y debido a esta consciencia del tiempo, la iniciación se ha vuelto imposible. No puedes ser iniciado. Pasas corriendo junto a Buda y le preguntas, "¿Me inicias?" Estás corriendo; te encuentras con Buda en la calle mientras corres. Incluso mientras pronuncias estas dos palabras sigues corriendo.

Toda este apresuramiento de la mente moderna se debe al miedo a la muerte. Por primera vez el hombre teme tanto a la muerte, porque por primera vez el hombre se ha vuelto absolutamente inconsciente de la eternidad. Solamente somos conscientes del cuerpo que va a morir; no somos conscientes de la consciencia interior que es eterna.

En los días de antes había gente que era consciente de la ausencia de muerte, y debido a su consciencia, a su eternidad, crearon una atmósfera en la que no existía la prisa. Entonces la iniciación era fácil. Entonces esperar era fácil; entonces entregarse era fácil. Entonces era fácil para el Maestro asumir la responsabilidad por el discípulo. Todo eso se ha vuelto difícil hoy en día, pero aun así no hay alternativa: la iniciación es necesaria.

Si tienes prisa, te daré la iniciación mientras corres, porque si no, no habrá iniciación. No puedo ponerte como condición que esperes. Primero he de iniciarte y luego prolongar tu espera de diversas maneras, mediante inumerables estratagemas; te convenceré de que esperes. Si primero te digo, "Espera cinco años y luego te iniciaré", no podrás esperarlos, pero si te inicio ahora mismo entonces podré crear ardides para que esperes.

Que sea así pues; da lo mismo. El proceso será el mismo. Ya que no puedes esperar, lo cambiaré. Te dejaré que esperés después. Crearé muchos ardides, muchas técnicas, solamente para hacerte esperar. Crearé para tí técnicas, te daré algo con lo que jugar, porque no eres capaz de esperar sin estar ocupado. Puedes jugar con esas técnicas; se convertirán en la espera. Entonces estarás preparado para la segunda iniciación, la que hubiera sido la primera en los viejos tiempos. La primera iniciación es una formalidad; la segunda será informal, sucederá. No me la pedirás; no te la daré, sucederá; en tu ser más interno, sucederá. Y tú sabrás que ha sucedido.

Entrega por parte del discípulo, responsabilidad por parte del Maestro; ése es el puente. Y siempre que te encuentres en condiciones de entregarte, aparecerá el Maestro. El Maestro está aquí. Los Maestros siempre han existido. El mundo nunca ha carecido de Maestros, siempre ha carecido de discípulos. Pero ningún Maestro puede nunca empezar nada a menos que uno se entregue. De modo que siempre que tengas la posibilidad de entregarte, no la desperdicies. Incluso aunque no encuentres a nadie a quien entregarte, entrégate simplemente a la Existencia. Pero siempre que se presente una situación en la que puedas entregarte, no la desperdicies porque entonces estás en la frontera, estás entre el sueño y el estar Despierto. ¡Simplemente entrégate!

Si puedes encontrar alguien a quién entregarte, correcto. Pero si no puedes encontrar a nadie, simplemente entrégate al universo, y el Maestro aparecerá; llegará. Llega siempre que surge la entrega. Te vuelves vacío, hueco, y las fuerzas espirituales se precipitan hacia ti y te llenan.

Recuerda pues que siempre que sientas que has de entregarte, no pierdas la oportunidad. Puede que nunca se presente de nuevo o puede que lo haga solamente después de unos siglos, y muchas vidas serán innecesariamente desperdiciadas. Siempre que llegue el momento, entrégate.

Entrégate a lo Divino, a cualquier cosa, incluso a un árbol, porque lo que cuenta no es a quién te entregas; lo que cuenta es que te entregues. Entrégate a un árbol, y el árbol se convertirá en tu Maestro. Entrégate a una piedra, y la piedra se convertirá en Dios. Lo que cuenta es entregarse. Y siempre que uno se entrega, siempre llega alguien que se responsabiliza por ti. Esto es lo que significa iniciación

Osho: Jesús y la reencarnación


Pregunta:
¿Por qué Jesús no habló sobre la posibilidad de la reencarnación del alma? Esto parece ser una diferencia entre las religiones de Oriente y de Occidente.

Osho:

Jesús conocía perfectamente bien la reencarnación. Hay alusiones indirectas diseminadas en todos los Evangelios. El otro día os estaba diciendo, citando a Jesús: «Yo soy antes de que Abraham hubiese sido». Y Jesús dice, « Regresaré». Y hay mil y una referencia indirecta sobre la reencarnación. El sabía de ella perfectamente bien, pero existe alguna otra razón por la que no la predicó.

Jesús estuvo en la India y vio lo que sucedió a causa de la teoría de la reencarnación. En la India, durante casi cinco mil años antes de Jesús, se enseñó la teoría. Y es una verdad, no es sólo una teoría; la teoría está basada en la verdad. El hombre tiene millones de vidas. Fue enseñada por Mahavira, Buda, Krishna, Rama; todas las religiones de la India están de acuerdo con ella. Te sorprenderá saber que no coinciden en nada más que en esta teoría.

Pero, ¿por qué Jesús, Moisés, Mahoma -las fuentes de todas las religiones que han nacido fuera de la India- no hablan de la reencarnación directamente? Por una determinada razón; y la razón es que Moisés conocía el hecho: Egipto y la India han estado en constante contacto...

Se supone que una vez Africa fue parte de Asia y que el continente se fue desplazando suavemente. La India y Egipto estaban unidos, por ello existen tantas similitudes. Y no es extraño que la población del sur de la India sea negra; tiene en parte sangre negra en sus venas, es negroide, no totalmente, pero si Africa estaba unida con Asia, entonces el cruce de razas entre los arios y los negros debe de haber sucedido, y así, la población del sur de la India se volvió negra.

Moisés debe de haber sido perfectamente consciente de la existencia de la India. Te sorprenderá saber que Cachemira reclama que ambos, Moisés y Jesús, fueron enterrados allí. Las tumbas están allí, una tumba para Jesús y una tumba para Moisés. Ellos vieron lo que le sucedió a la India a causa de la teoría de la reencarnación.

A causa de la teoría de la reencarnación, la India se volvió muy letárgica; no existe la prisa. La India no tiene sentido del tiempo, ni siquiera ahora. Aunque todos lleven un reloj de pulsera, no existe sentido del tiempo. Si alguien dice: «Llegaré a las cinco en punto de la tarde para verte», no significa nada. Tanto puede llegar a las cuatro, como puede llegar a las cinco, como puede no llegar; y, ¡esto no se toma en serio! No es que no esté cumpliendo su promesa, es que, ¡no existe sentido del tiempo!

¿Cómo puedes tener sentido del tiempo cuando la eternidad está disponible? Cuando hay tantas y tantas vidas, ¿por qué tener tanta prisa? Uno puede ir despacio; está destinado a llegar un día u otro.

La teoría de la reencarnación hizo a la India muy letárgica, aburrida. Hizo a la India totalmente inconsciente del tiempo. Ayudó a la gente a posponer. Y si puedes posponer para mañana, entonces hoy seguirás siendo el mismo que has sido hasta ahora y el mañana nunca llegará. La India sabe como posponer, no sólo para mañana, sino también para la próxima vida.

Moisés y Jesús, ambos, visitaron la India; ambos sabían como era. Mahoma nunca visitó la India pero sabía de ella, porque Arabia estaba muy cerca de la India y existía un tráfico constante entre la India y Arabia. Decidieron que era mejor decirle a la gente: «Existe sólo una vida, ésta es la última oportunidad -la última y la primera- si la pierdes, la pierdes para siempre». Este es un ardid para crear un intenso anhelo, para crear tal intensidad en la gente, que pueda ser transformada fácilmente.

Entonces surge la pregunta: ¿No eran Mahavira, Buda y Krishna conscientes de la reencarnación? ¿No eran conscientes de que esta teoría podría crear letargo? Estaban intentando un ardid totalmente diferente. Y cada ardid tiene su momento; una vez que lo usas -no lo puedes usar siempre- la gente se acostumbra a él. Cuando Buda, Mahavira y Krishna trataron el argumento de la reencarnación, lo hicieron desde un punto de vista totalmente diferente.

La India era en estos días un país muy rico. Se pensaba que era el país de oro del mundo, el más rico. Y en un país rico el problema real, el problema más grande, es el aburrimiento. Es lo que está sucediendo ahora en Occidente. Ahora América está en la misma situación y el aburrimiento se ha convertido en el mayor problema. La gente está completamente aburrida, tan aburrida que le gustaría morir.

Krishna, Mahavira y Buda utilizaron esta situación. Le dijeron a la gente: «Esto no es nada; una vida aburrida no es nada. Has vivido muchas vidas, y recuerda, si no escuchas vivirás muchas vidas más; te aburrirás una y otra vez. Es la misma rueda de la vida y de la muerte que se mueve». Pintaron el aburrimiento con unos colores tan oscuros que la gente que ya estaba aburrida con una vida se involucró profundamente con la religión.

Uno tiene que deshacerse de la vida y de la muerte; uno tiene que salir de esta rueda, de este círculo vicioso de la vida y de la muerte. Por esto era relevante en esos días.

Entonces la India se volvió pobre. Una vez que el país empobreció desapareció el aburrimiento. Un hombre pobre no está nunca aburrido, recuérdalo; sólo un hombre rico puede estar aburrido; es un privilegio del hombre rico. Es imposible que un pobre sienta aburrimiento; no tiene tiempo. Todo el día está trabajando; cuando llega a casa, está tan cansado que se duerme. No necesita tener ningún entretenimiento -televisión, películas, música, arte y museos- No necesita tener todas estas cosas, no puede tenerlas. Su único entretenimiento es el sexo: una cosa natural, innata. Es por eso que los países pobres producen más niños que los países ricos; es su único entretenimiento...

En el momento en que la India se volvió pobre, la teoría de la reencarnación se convirtió en un escape, una esperanza; en vez de convertirse en un aburrimiento se convirtió en una esperanza, en una posibilidad de posponer. «Soy pobre en esta vida. No tengo porque preocuparme, hay muchas vidas. En la próxima vida me esforzaré un poco más y seré rico. En esta vida he conseguido una mujer fea. No tengo porque preocuparme, es sólo cuestión de una vida. En la próxima vida no cometeré el mismo error. Esta vez estoy sufriendo por mis karmas pasados. En esta vida no cometeré ningún error, así podré disfrutar la siguiente vida». De esta manera posponemos.

Jesús vio que el ardid ya no funcionaba; no funcionó más del modo en que estaba funcionando. La situación había cambiado. Ahora Jesús tenía que crear otro argumento: «Hay sólo una vida, así que, si quieres ser religioso, si quieres meditar, si quieres ser un sanyasin, debes serlo ahora, porque mañana no es seguro. Puede que el mañana no exista.

Por esto Occidente se hizo tan consciente del tiempo; todos tienen prisa. Esta prisa es a causa del cristianismo. El ardid falló otra vez. Ningún ardid puede funcionar para siempre. Mi propia experiencia es que un ardid particular funciona sólo mientras el Maestro está vivo, porque él es el alma; lo conduce de tal manera que funciona. Una vez que el Maestro desaparece, la validez del ardid se pierde, la gente ya no lo usa o empieza a encontrarle nuevas interpretaciones.

Ahora, en Occidente, el ardid ha fracasado totalmente; se ha vuelto un problema. La gente vive en una prisa constante, en tensión, ansiedad, porque sólo hay una vida. Jesús quería hacerles recordar : ya que hay sólo una vida, acuérdate de Dios. ¿Y qué están haciendo? Viendo que sólo hay una vida, quieren beber, comer y casarse, porque no hay otra vida.

Así que sáciate completamente, tanto como puedas. Exprime todo el jugo de la vida ¡Ahora! ¿Quién va a preocuparse de lo que pasará el día del Juicio Final? ¿Quién sabe si el día del Juicio Final existirá o no?

¡Tanta prisa! La velocidad es una manía; más y más rápido. Nadie se preocupa de hacia donde va, pero debe ir rápido: inventar vehículos de gran velocidad.

Y todo esto ha sucedido a causa del ardid. Funcionó en los tiempos de Jesús, Estaba continuamente diciéndole a la gente. «¡Cuidado! El día del Juicio Final está muy cerca. Verás el fin del mundo en tu propia vida y no hay otra vida. Si la pierdes serás arrojado al infierno, ¡para toda la eternidad!» Estaba sencillamente creando una atmósfera psicológica. Funcionó cuando él estaba vivo y funcionó durante unos pocos días más a causa de sus discípulos más cercanos que recogieron algo de la atmósfera de Jesús, cierta aura, pero después creó el efecto opuesto.

Ha creado la civilización más mundana que jamás se ha visto. Y el deseo era que la idea de una vida haría a la gente tan alerta y tan consciente, que buscaría a Dios y abandonaría todos sus otros deseos y todas sus otras aspiraciones. Toda su vida se convertiría en la búsqueda orientada, en la investigación de Dios. Esta era la idea detrás del ardid. Pero el resultado final es que la gente se volvió absolutamente mundana porque no hay otra vida, sólo hay una vida; ¡Disfruta de ella todo lo que puedas! Disfrútala, no pospongas para mañana.

El ardid hindú fracasó porque la gente se volvió letárgica. Funcionó con Buda. Realmente, él creó uno de los más grandes movimientos del mundo. Miles de personas renunciaron a sus vidas, se volvieron sanyasins. Eso quiere decir que consagraron toda su energía a la búsqueda de la verdad, porque creó una atmósfera tal de aburrimiento, que te aburrirías si no te consagraras a esa búsqueda.

Pero lo que sucedió más tarde fue justamente lo opuesto. Siempre será así. Los Maestros están destinados a ser mal entendidos. Y la gente es tan astuta, tan diplomática, que puede encontrar siempre modos para destruir todo el ardid.

Jesús supo perfectamente que la vida es eterna, que la reencarnación es un hecho. Lo mencionó de maneras indirectas, puede ser que se lo mencionara a sus discípulos más cercanos, pero no a las masas, por una sencilla razón: vio que en la India fracasó, tenía que intentarse algo más.

Estoy creando muchos ardides, pues otros han fracasado. Sé perfectamente bien que mis ardides funcionarán sólo mientras yo estoy aquí; están destinados a fracasar como cualquier otro ardid ha fracasado. No estoy viviendo en ningún absurdo paraíso pensando que mis ardides permanecerán porque los he creado para siempre. Cuando no esté aquí, la gente distorsionará. Pero esto es natural, tiene que aceptarse; no hay por qué preocuparse.

Por esto, los que estáis aquí, por favor, estad alerta y usad estos ardides tanto como sea posible. Mientras yo esté aquí, funcionarán perfectamente bien. En mis manos pueden ser grandes situaciones para una transformación interna, pero una vez que mis manos ya no estén visibles, estos mismos ardides estarán en las manos de los pundits y de los eruditos y entonces la misma historia se repetirá, como lo ha hecho en el pasado.

Cuidado, mantente alerta, no pierdas el tiempo.